MAGNARD 1

La “Sinfonía Nº 1 en do menor”  Op.4 fue compuesta entre los años 1889 y 1890. Son los años de estudio con Vincent d’Indy, quién revisó personalmente la obra. Magnand en correspondencia la dedicó a su maestro.

El primer movimiento strepitoso contiene dos temas contrastados. El primero abrupto y un segundo más melódico. Durante el desarrollo usa el contrapunto para unir elementos de ambos temas. En la reexposición el primer tema llega a su clímax. Después de la repetición del segundo tema, termina con una coda en pianissimo con el motivo del primer tema.

El segundo movimiento religioso, largo, se presenta en forma de coral con variaciones, como si se tratara de una plegaria. La serenidad inicial se vuelve más dramática en su continuación. El acompañamiento del arpa le proporciona una nota wagneriana. Termina con la repetición del coral inicial con la adición de notas sostenidas por la cuerda.

El presto corresponde al scherzo de la obra. De un carácter fuertemente rítmico, con agresivas distorsiones del tema del primer movimiento, posee un breve trío de carácter más o menos bucólico interpretado por la flauta y más tarde por el oboe. Luego retorna la primera parte concluyendo el movimiento.

El movimiento final, molto energico, nos presenta temas de los movimientos precedentes, utilizando variadas formas contrapuntísticas. Así empieza con un recuerdo sincopado del primer tema del movimiento inicial. Un episodio para las cuerdas agudas se muestra muy original para la época en que fue escrito. Luego encontramos una fanfarria del metal seguida de un episodio más caluroso en las violas. Reaparece también el tema del coral del segundo movimiento en la parte final. Este tema se combina en contrapunto, con el tema inicial de la sinfonía en la explosiva coda.