MARTINU S1

La “Sinfonía N° 1”   es la primera verdadera sinfonía escrita por Martinů cuando tenía 52 años. Según el propio autor su tardío intento se debía a que hasta entonces no se encontraba lo suficientemente preparado para la realización de una tarea sinfónica importante. Serge Koussevitzky le pide en 1942 que escriba una sinfonía dedicada a su última esposa recientemente fallecida y aceptó la oferta realmente por razones económicas.

La realización de la obra fue complicada, empezado en el mes de enero su primer movimiento fue terminado en Long Island (Jamaica) el 21 de mayo. El segundo en Middlebury el 26 de junio. El tercero en Mah-Kee-Nac Lake (Massachussets) el 14 de julio, terminando el último en Manomet (Massachussets) el 1 de septiembre de 1942. La diversidad de lugares de composición nos señala que Martinů se dedicaba a conocer su nueva patria de adopción.

Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, piano, percusión y cuerda. Una parecida instrumentación mantendrá en sus próximas sinfonías.

Se estrenó en Boston el 13 de noviembre de 1942, interpretada por la Boston Symphony Orchestra dirigida por Serge Koussewitzky. Está dedicada a la memoria de Nathalie Koussewitzky. Poco tiempo mas tarde la obra se presentó en Europa dirigida por Ernest Ansermet y Charles Münch.

El primer movimiento, moderato, empieza con una introducción que rápidamente denota la personalidad de su autor. De ella nace un tema rítmico de carácter heroico, que como una melodía sin fin irá apareciendo a lo largo del movimiento. Un segundo tema mas desdibujado aparece a continuación. La potencia rítmica del tema principal actúa como motor de la sección de desarrollo. En la recapitulación el tema principal es presentado brillantemente por la orquesta acompañada por la percusión, antes de terminar con una aérea coda.

El segundo movimiento, allegro, forma el scherzo de la obra. Posee una enorme potencia rítmica con influencias del folclore checo. El trio está interpretado por las maderas con el debido carácter contrastante, empleando también motivos checos. El estallido de la batería nos devuelve al ritmo de la primera parte, interrumpido por las intervenciones melódicas del trio. Termina con el tema rítmico en forma de stretta.

El tercer movimiento, largo, es mas serio, recordando con tristeza los terribles acontecimientos europeos. Escrito el 14 de julio, un mes después de la aniquilación por los nazis del pueblo checo de Lidice, un acontecimiento que dejó sus marcas en el compositor. La cuerda presenta un tema de carácter elegíaco empezando sobriamente. Un tema amplio lleno de dolor que se desarrolla noblemente. Es comparable a los grandes movimientos lentos que escribe Shostakovich. Compuesto en forma ternaria, la parte central es más relajada pero igualmente sombría. En la última parte el tema llega a su climax para luego extinguirse gradualmente.

El último movimiento, allegro non troppo, contrasta con el anterior, volviendo a la alegría de las primeras partes. Escrito en forma de rondó posee un tema principal de carácter rítmico, interrumpido por temas secundarios menos dinámicos, con cierto carácter de música popular. Una jubilosa coda de carácter triunfal pone el punto final a la obra.

Debido a su influencia en parte de la obra de Martinů, dedicamos unas líneas a recordar la tragedia de Lidice. Durante la invasión alemana de Checoslovaquia en la Segunda Guerra Mundial, se establece el protectorado de Bohemia–Moravia. Reinhard Heydrich es nombrado Vice-Reichsprotektor de dicho territorio. Instalado en el castillo de Praga se comporta como un auténtico Virrey. Antiguo jefe de la Gestapo, pronto la población sentiría los rigores de su sistemática represión, siendo conocido como el carnicero de Praga. Pero su sagacidad encontró los medios para atraer a la masa trabajadora checa, beneficiándolos en sus condiciones de trabajo, con lo cual parecía que podía controlar a la resistencia nacionalista checa. Edward Benes, el presidente de Checoslovaquia en el exilio de Londres, se preocupó por este motivo decidiendo la realización de un acto que motivara el espíritu nacionalista de su patria. Dos suboficiales checos serían lanzados en paracaídas con el objetivo de eliminar a Heydrich, lo cual consiguieron el 27 de mayo de 1942 lanzando una granada sobre su coche.

Este hecho provocó una fuerte represión por parte alemana, provocando miles de muertos. Pero el acto más dramático fue la destrucción del pueblo de Lidice ordenada por Hitler, siendo acusados sus habitantes de haber dado cobijo a los resistentes. La pequeña población de Lidice, situada en las cercanías de Praga es cercada por unidades nazis el 10 de junio de 1942. Fusilan a todos los hombres arrasando la aldea. Las mujeres son enviadas a campos de concentración y los niños a la reeducación del Tercer Reich.