Melartin 4

La “Sinfonía Nº 4 en mi mayor” Op.80 (Kesäsinfonia) , Sinfonía de Verano, fue compuesta en 1912. Se estrenó en Helsinki en 1913, dos años después del relativo fracaso de la Cuarta de Sibelius difícil de comprender por el público. La obra que presentaba Melartin poseía las características melódicas para ser del agrado del público.

La noche de su estreno fue triunfal. El público enloquecía en sus gritos y aplausos, especialmente después del movimiento lento y al final de la obra, en que el compositor recibió literalmente los laureles, coronándolo con una corona de dicha planta. Recordemos que era costumbre de la época aplaudir al terminar cada movimiento. Desde entonces es una de las sinfonías más apreciadas de su autor.

La sinfonía añade voces femeninas en su tercer movimiento, siendo necesarias una soprano, una mezzosoprano y una contralto. Es probable que Melartin tomara como modelo la Cuarta de Mahler. También puede haber influencia del tercer Nocturno de Debussy en el uso de la parte vocal.

El primer movimiento, allegro moderato, empieza presentando el primer tema, un motivo alegre con cierto aire a Richard Strauss. Después de una transición aparece el segundo tema. Es de carácter lírico melódico con un aspecto más nórdico. En el desarrollo la atmósfera se hace más oscura con una sección más meditativa. Pero pronto regresa el primer tema. El tema lírico aumenta en expresión en cada repetición, hasta llegar a un apasionado climax. Una abrupta pausa nos lleva de repente a una meditativa sección con solos del violín y del violoncello.

El segundo movimiento, vivace, corresponde al scherzo de la sinfonía. Los timbales inician una graciosa danza seguida por la cuerda y la madera. Las notas agudas del piccolo y del xilófono le dan un color especial. El trio más sosegado, está formado por la inversión del primer tema del anterior movimiento con ritmos caprichosos. El redoble de los timbales nos devuelve a la rítmica primera parte.

El tercer movimiento, andante, es el más desarrollado. Empieza con un canto de pájaros interpretado por la madera. Pronto se le añade un romántico solo de violín presentando el primer tema que luego es tomado por toda la sección. La soprano solista entona una reflexiva canción sin palabras, un recitativo vocalizado imitado a lo lejos por la madera. La música evoca la figura de Aino de su ópera, sobre la cual se ha comentado anteriormente. La orquesta interpreta luego el segundo tema de aire schubertiano. El segundo episodio vocal es interpretado por las tres solistas femeninas, una canción también vocalizada de aire folclórico finés, al parecer una invención del propio compositor. La canción es repetida con mas expresión, antes de que empiece la recapitulación presentando el primer tema. Luego vuelve el primer motivo vocal, ahora interpretado por el trio de cantantes.

El último movimiento, rondo, finale, empieza con redobles del timbal y un rápido motivo en la cuerda. El metal agrega sus notas solemnes. Escuchamos una referencia al primer movimiento. La cuerda en sordina interpreta un atractivo minueto lento. Termina con la interpretación del himno al verano de modo solemne. La coda acompañada por golpes de los timbales vuelve a recordarnos a Richard Strauss.

HIMNOS FINESESEl himno al verano que da nombre a la obra es sugerido ligeramente en los primeros movimientos y desarrollado ampliamente en el último. Se trata de un himno conocido por todos los fineses, Jo joutui armas aika, (Ahora el mundo está floreciendo), particularmente popular para los niños de las escuelas que lo cantan como tradición al final del verano. Se puede escuchar en una grabación del sello BIS, interpretado por la Orquesta Sinfónica de Lahti dirigida por Osmo Vanska, (BIS-CD-1149).

Sus temas melódicos de fácil memorización fue una de las causas de que la sinfonía fuera ampliamente apreciada por el público. A pesar de que ahora nos parezca una obra del periodo nacionalista romántico, la más romántica de las obras del compositor, fue considerada como moderna en su época como la describe el crítico Wasenius. Melartin es en esta obra moderno de un modo que muy pocos lo han podido realizar. Tiene una técnica que se puede definir simplemente como magnífica.

MUCHACHA KANTELETambién el compositor Leevi Madetoja alabó la obra con los siguientes términos. Rara vez la naturaleza del verano nórdico, sus claros y delicados paisajes, el sosegado recogimiento de las noches blancas de verano, han sido descritos con tanta delicadeza y confidenciales pinceladas. Los secretos sonidos de la paz del campo pueden oírse, como el amanecer, el despertar de la naturaleza a un nuevo día, como los floridos cerezos y fresnos, nos dan su fuerte aroma y en los bosques una jovencita sueña sola, hablando a los árboles de sus anhelos secretos, de sus angustias y de sus esperanza