MESSIAEN S

La “Turangalîla-Symphonie” fue compuesta entre 1946 y 1948 para piano, Ondas Martenot y gran orquesta. Se estrenó en diciembre de 1949 dirigida por Leonard Bernstein. Una obra en la que expresa sus ideas sobre la vida como confiesa en las siguientes líneas.

La idea principal que yo quería expresar a través de la música, aquella que es la más importante puesto que está por encima de todo, es la existencia de las verdades de la fe católica. Tengo la suerte de ser católico. Nací creyente y ocurre que las Sagradas Escrituras siempre me han producido, desde mi niñez, una profunda impresión.

Cierto número de mis obras intentan por ello iluminar las verdades teológicas de las creencias católicas. Este es el primer aspecto de mi obra, el más noble, probablemente el más útil, el más válido y tal vez el único del que no habré de arrepentirme a la hora de mi muerte.

Pero soy un ser humano, y como todos los seres humanos soy sensible al amor humano, el cual he tratado de expresar en tres de mis obras a través del mayor mito del amor humano, el de Tristán e Isolda. Y finalmente siento un amor muy grande por la Naturaleza.

Creo que la Naturaleza nos sobrepasa infinitamente y siempre he tratado de aprender lo máximo posible de ella. Por elección amo a los pájaros y he investigado sus cantos en forma particular, llegando hasta el estudio de la ornitología. En mi música se hace patente la yuxtaposición de la fe católica, del mito de Tristán e Isolda y el uso extremadamente desarrollado de los cantos de las aves.

El título de la obra proviene del sánscrito combinando dos palabras. Lîla que significa amor y turanga que se puede traducir como el tiempo que corre, el movimiento o el ritmo. Según el compositor su unión puede expresarse como una canción de amor, el abandonarse a una alegría sobrehumana, a un amor fatal e irresistible que lo trasciende todo y suprime todo lo que está fuera de él.

Está orquestada para instrumentos de madera por triplicado, metal aumentado con una trompeta en re y una corneta y cuerda. Además contiene una nutrida sección de percusión, Ondas Martenot y una gran participación casi solista del piano. Fragmentada en diez movimientos divididos en tres grupos que contrastan con fuerza y una introducción en la que aparecen los temas principales de la obra.

El primer movimiento, Introduction, modéré, un peu vif, corresponde a la introducción de la sinfonía, como una especie de obertura donde se presentan los temas principales. El primero es el llamado tema de la estatua, llamado de este modo por el compositor por evocar la terrible brutalidad de los antiguos monumentos mexicanos. El tema es enunciado por los trombones como signo masculino de poder.

El segundo tema es el tema de las flores que es presentado por los clarinetes, suavemente curvado como los pétalos de una orquídea. Representa el signo femenino con su tierna sutileza.

Como símbolo de unión de los dos signos anteriores aparece el tema del amor que no aparecerá en su forma completa hasta el sexto movimiento. Está expuesto por la cuerda y las Ondas Martenot de un modo bastante difuso. Como es típico en la obra del compositor los temas no poseen un desarrollo de forma clásica sino que se construyen superposiciones de motivos contrastantes de color y de ritmo.

En este caso el tema del amor presentado por la cuerda se une a una contra melodía de la madera, cantos de pájaros en el piano y complejas figuras rítmicas de la percusión.

El segundo movimiento, Chant d'amour 1, modéré, lourd, inicia el primer grupo de movimientos dedicados al amor. El tema propiamente dicho aparece de un modo bastante imperceptible. Pero el ambiente musical está en conexión estilística con el mismo.

El tercer movimiento, Turangalîla 1, presque lent, rêveur, es el primero en orden de su composición. Los movimientos que llevan este nombre presentan los elementos siniestros de la obra, los elementos de la muerte y el dolor. Los tres forman parte de un segundo grupo de movimientos contrastantes con los del amor.

Empieza presentando un ambiente desolado que se va convirtiendo en siniestro al aumentar la dinámica. Un tema obsesivo nos devuelve a la desolación inicial.

El cuarto movimiento, Chant d'amour 2, bien modéré, presenta afinidades que lo relacionan con el tema del amor. El piano junto con la percusión son elementos importantes en su desarrollo. Momentos apasionados alternan con otros más estáticos. Una cadenza del piano nos conduce a su sección final.

El quinto movimiento, Joie du sang des étoiles, vif, passioné, avec joie, forma parte de un tercer grupo de movimientos. Es el scherzo de la sinfonía y alcanza la cumbre del éxtasis. Según dice Messiaen, con objeto de comprender la extravagancia de esta pieza, debe entenderse que la unión de los verdaderos amantes es para ellos una transformación y una transformación a escala cósmica.

El tema rítmico del scherzo es uno de los más característicos de la obra con sus reminiscencias de música americana. Una sección más irregular podría ser considerada como el trío. Luego reaparece el tema rítmico que después de una entrada del piano nos conduce a una solemne coda.

El sexto movimiento, Jardin du sommeil d'amour, très modéré, très tendre, se basa en el tema del amor anteriormente apuntado. Pertenece al grupo de movimientos dedicados al amor. Después de un delicado comienzo el amplio movimiento es como una expresión del reposo después del apasionado movimiento anterior. Notas repetitivas del piano acompañadas tenuemente por la cuerda producen sensación de ensueño.

El séptimo movimiento, Turangalîla 2, un peu vif, bien modéré, según el compositor le fue sugerido por la lectura de El pozo y el péndulo de Edgar Allan Poe. Contrasta con el anterior movimiento, empezando con los típicos cantos de pájaros en el piano. La percusión inicia una sección que se va volviendo más violenta y misteriosa.

El octavo movimiento, Développement de l'amour, bien modéré, es el desarrollo del tema del amor y según el compositor corresponde a la sección de desarrollo de toda la sinfonía. Iniciada mediante la percusión y las ondas Martenot el tema del amor se presenta y se va desarrollando en sucesivas secciones contrastantes en forma de oleadas combinando elementos rítmicos y melódicos. Después de llegar a su culminación se disuelve en la coda.

El noveno movimiento, Turangalîla 3, bien modéré, es el movimiento más complejo. El tema expuesto al principio sufre una serie de variaciones que se superponen cada una con la anterior hasta llegar a una brusca pausa en su momento más complejo. El juego del piano con la percusión imita el sonido del gamelang de las orquestas de Bali.

El décimo movimiento, Final, modéré, presque vif, avec une grande joie, también utiliza el tema del amor a pesar de que por su carácter pertenecería al tercer grupo. Se inicia con un tema alegre repetitivo que nos recuerda al scherzo. Combinado con el tema del amor realiza una especie de recapitulación de la obra.. El triunfo del amor sobre la muerte se expresa en su luminosa coda.

A pesar de no tratarse de una sinfonía descriptiva sin seguir una narración determinada, nos muestra un mundo surrealista en el que se unen el amor y la muerte, el dolor y el éxtasis sensual de los amantes en poderosos contrastes.