MIASKOVSKY 10

La “Sinfonía N° 10 en fa menor”  Op.30 fue escrita simultáneamente con la anterior y terminada a finales de 1927. Se estrenó en Moscú el 2 de abril de 1928 interpretada por la Persimfans, abreviación de las palabras rusas que significan primer conjunto sinfónico. En esta interpretación se aplicó la norma del comunismo puro, que dice que todos los hombres son iguales, por lo cual no pueden haber superiores o jefes. Con estos principios todos los miembros de la orquesta tenían los mismos derechos y no se podía permitir que uno de ellos fuera su superior y los dirigiera. Por ello debían actuar sin director. Pero su puesta en práctica era muy difícil, como pronto pudo demostrarse. A pesar de la profesionalidad de todos los músicos que formaban la orquesta sin director, pronto se escuchó que se perdían y la interpretación dejaba mucho que desear. Entonces se comprobó que los ideales del comunismo nunca se podrían cumplir en la realidad. Era una pura utopía.

Pronto los comunistas comprendieron que para que exista un orden, debe haber alguien que se ponga al frente para hacerlo cumplir. Siempre existirán personas que manden y otras que obedezcan. Ni los sistemas democráticos lo han podido evitar, al imponer la dictadura de la mayoría sobre las minorías que poseen formas de pensar diferentes, pero no por ello menos válidas. Pensemos en el caso de una mayoría dirigida de forma equivocada imponiéndose sobre una minoría que posee la verdad. Tomemos el caso de valoración del nivel cultural. Una mayoría inculta e iletrada puede tomar el poder sobre la minoría culta y más preparada. Dejemos de momento los comentarios políticos y volvamos al  objeto principal de este trabajo, la música.

La sinfonía fue dedicada a Saradjev que había dirigido el estreno de su novena, por cierto con más éxito que la pobre interpretación de los músicos sin director. Es una obra de reducida dimensión estructurada en un movimiento único. Está inspirada en el poema de Pushkin, "El Caballero de bronce", que describe de modo poético una catastrófica inundación de San Petersburgo ocasionada por el río Neva.

Alexander Pushkin (1799-1837) fue un poeta romántico ruso. Muchas de sus obras fueron empleadas por los músicos de su patria. Recordemos entre ellas a Eugenio Onieguin, Boris Godunov o La Dama de Pique. De espíritu inquieto, muchas de sus obras eran protestas contra los abusos de la clase dirigente. Favorito de las cortes de dos Zares se educó en aquella época de ambiente francés, por preceptores que le inculcaron las ideas de la Ilustración. Como curiosidad señalamos que era biznieto del famoso Aníbal, un príncipe negro de Etiopía que fue uno de los favoritos en la corte de Pedro el Grande. La vida de Pushkin terminó de un modo trágico pero totalmente romántico. Casado con una joven bellísima, Natalia Goncharova, su coquetería lo llevaría a la muerte. Por su causa el 10 de febrero de 1837 se batía en duelo con el barón francés Georges d’Anthés, acto que terminó fatalmente.

CABALLERO BRONCE“El Caballero de Bronce” escrito en 1833, es uno de los grandes poemas de Pushkin. Su título se refiere al famoso monumento ecuestre representando al Zar Pedro I el Grande, uno de los mas conocidos símbolos de San Petersburgo. Erigido por Catalina II en 1782, es una obra del escultor francés Etienne Falconet, colocada sobre un pedestal de granito que pesa 1600 toneladas en forma de ola, recordando su lucha por el mar Báltico como una puerta de entrada de Rusia a Europa. Pedro el Grande fundó San Petersburgo con este motivo, pero ello costó la vida a innumerables personas, que murieron a causa de las malas condiciones que engendraron enfermedades e inundaciones durante los trabajos.

Pushkin utiliza a modo de crítica la inundación que sufrió la ciudad en 1824. El joven Yevgeny y su novia se encontraban allí. El muchacho logra salvarse pero la isla donde se encontraba su amada quedó arrasada por el agua, pereciendo sus habitantes. El pobre hombre, loco de amargura, maldice al Zar Pedro por su sufrimiento cuando pasa al lado de la enorme estatua ecuestre. Entonces la estatua de bronce se libera de su pedestal y empieza a perseguirle. La obra es una crítica social. Frente a los desmesurados anhelos expansionistas del Zar, se enfrenta un hombre del pueblo que lucha por su vida y su seguridad. Años más tarde, en 1949 Reinhold Gliere escribe un ballet sobre el mismo tema.

CABALLERO BRONCE 2Su único movimiento, un poco sostenuto, allegro tumultuoso, empieza con una introducción extremadamente cromática, seguida por una forma sonata de gran fuerza dramática, empleando una escala cromática que usa diez semitonos. Los tres temas usados corresponden a Yevgeny, a su novia Parasha y a la estatua de Pedro. El primer tema presentado corresponde al del Caballero con toda su imponente fuerza. El compositor usa para ello cuatro trompetas y ocho trompas. El segundo tema de carácter lírico corresponde a la muchacha, también con apreciado cromatismo. Luego surge el dramatismo expresado en el tema de Yevgeny. Más que una acción teatral se trata de un enfrentamiento de caracteres, una colisión espiritual. La música alcanza durante su desarrollo momentos de brutal ferocidad. La recapitulación empieza con la fuerza del primer tema. Después del reposo motivado por la interpretación del tema lírico, el enfrentamiento final entre Yevgeny y el Caballero cierran la obra.

La obra es difícil de explicar, puesto que según su costumbre, Miaskovsky no dejó ninguna nota sobre la interpretación literaria de su sinfonía. Después de su estreno en los Estados Unidos dirigida por Stokowsky, el compositor escribe una carta a su compañero Prokofiev diciendo que ha decidido guardar silencio sobre el significado de la obra, dejando a los críticos que escriban sus tonterías. “Al componer la obra, tenía delante de “mi ojo interior”, los dibujos de Alexandre Benois, especialmente, acaso lo recuerdes, el de Yevgeny huyendo del Caballero que le persigue...”.