NORGARD 6

La “Sinfonía Nº 6” (At the End of the Day), fue compuesta en 1999 para la Orquesta Sinfónica Nacional Danesa, la Orquesta Sinfónica de Göteborg y la Filarmónica de Oslo para la celebración del Milenio, estrenándose el 6 de enero de 2000.

Nørgård le dio el título de tres pasajes para gran orquesta. Aunque está dividida en tres clásicos movimientos, el primero amplio y dinámico, el segundo lento y un movimiento vivo final, la música se desarrolla en un largo fluido proceso, con unas pausas que el compositor compara a puentes sobre una corriente que avanza continuamente.

El primer movimiento, moderato, empieza con unos primeros tres minutos que forman una presentación sin pausa recordando la exposición de la sinfonía clásica, pero mediante motivos atonales. La exposición termina con una pausa. Después del retumbar de los tambores la música se apaga. A continuación un nuevo principio de la sinfonía toma la plaza.

Este nuevo comienzo se desarrolla con tremenda imaginación en un juego con todas las posibilidades de la orquesta. Esta exuberancia termina de modo anárquico y entonces la orquesta cae en un pasaje de obscuros timbres, producidos por oleadas de sonidos en registro bajo, usando instrumentos inusuales como el trombón doble bajo, tuba doble baja y clarinete doble bajo.

El segundo movimiento, lentissimo, empieza con obscuros e irreales sonidos en una pulsación muy lenta. Los acordes de los bajos funcionan como una passacaglia, una base para un posterior desarrollo que va incrementando el tempo y el número de capas sonoras.

El tercer movimiento, allegro energico, es de carácter bullicioso arrastrando la música hacia adelante mediante espasmódicos riffs y las descendentes líneas del principio de la sinfonía interaccionan con el oyente. Un humorístico juego con el infinito, hasta que este desarrollo se hunde en el abismo.

¿Esto significa el final del día? Nørgård lo califica como Un delta de otros mundos. A partir de aquí empieza un nuevo viaje. Un nuevo milenio nos espera. Sin poseer la agresividad de la anterior sinfonía resulta bastante compleja para el oyente, con muchos largos períodos bastante estáticos.