OSTRCIL SF

La “Sinfonietta” Op.20 fue compuesta en 1921. Su título nos puede llevar a engaño porque es una obra sinfónica tan importante como la sinfonía. Puede ser que el autor le haya dado este nombre al poseer dos movimientos líricos, que la separan de la normal estructura sinfónica, pero no por su importancia.

El primer movimiento, moderato, es de carácter grave reflejando la angustia y la desilusión ocasionada por la Primera Guerra Mundial, algo parecido a lo que encontramos en las sinfonías de Myaskovsky compuestas en la misma época. El estilo con respecto al de su anterior sinfonía ha cambiado totalmente, hacia una realización más moderna con un aire tenso y dramático. El movimiento termina mediante una dramática coda.

El segundo movimiento, adagio, consiste en un intermedio lírico más relajado, pero con un tema sombrío y reflexivo que intenta elevarse sin conseguirlo plenamente, solo aumentando su carácter expresivo.

El tercer movimiento, scherzando, nos presenta un motivo rítmico pero sin alegría, dotado de un sentimiento de intranquilidad. La sección correspondiente al trío es más sosegada con intervención de la flauta. Finaliza con la vuelta al tema rítmico inicial.

El cuarto movimiento, andantino, corresponde al segundo intermedio lírico. Empieza mediante un amplio y sinuoso solo de clarinete, sumido en un ambiente de resignación. Después de momentos algo más alegres vuelve a la calma inicial.

El quinto movimiento, molto allegro, escrito en forma sonata, empieza con un tema ascendente con un carácter más optimista, contrastando con el segundo tema más dramático. Después de la recapitulación el tema inicial cierra brillantemente la sinfonía.

Una obra escrita en el lenguaje de la madurez del compositor, con un carácter expresivo que refleja la situación de la época después de la guerra.