PISTON 2

La “Sinfonía Nº 2” fue escrita en 1943 por una petición de la fundación Alice Ditson de la Columbia University. Se estrenó 5 de marzo de 1944, interpretada por la National Symphony Orchestra dirigida por Hans Kindler. La sinfonía recibió un premio del New York Music Critic’s Circle.

Está orquestada para madera por triplicado, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, percusión y cuerda. Interpretada por importantes orquestas cayó en un relativo olvido hasta su grabación en 1970 con la Boston Symphony Orchestra dirigida por Michael Tilson Thomas, para un raro disco de música contemporánea de la Deutsche Grammophon, que no acostumbra a realizar grabaciones de obras desconocidas.

PISTON S2El primer movimiento, moderato, empieza mediante un amplio tema interpretado por la cuerda. El viento produce la animación del tema, volviéndose más colorista. Un segundo tema interpretado por viento y percusión le da un sabor típicamente americano, con el empleo de las notas sincopadas. Parece un reflejo de sus años juveniles, cuando interpretaba en las bandas. Se retorna al tranquilo tema inicial en la cuerda. El tema se desarrolla incorporando imitaciones contrapuntísticas en  forma de canon. En la sección final de la recapitulación, el tema lento es interpretado por el metal en forma de coral.

El segundo movimiento, adagio, nos presenta un nostálgico tema evocando la tranquila vida en el hogar americano. El primer clarinete interpreta un bello solo. La cuerda lleva a la orquesta a una intensificación de su calurosa expresión. El clarinete nos devuelve la calma, antes de un nuevo aumento de la dinámica por parte de la cuerda, que nos lleva a un apasionado climax. Termina tranquilamente, con las notas del clarinete conduciéndonos a la coda.

El último movimiento, allegro, está impulsado por la fuerza del metal y la percusión. Compuesto por tres temas, el primero en forma de agitada danza, el segundo interpretado por el corno inglés y el clarinete y finalmente un tercero con cierto aire de coral en el metal. La forma del movimiento es la de rondó, desarrollado en un modo sumamente vivo como nos corrobora su enérgica coda.

Se trata de una obra que nos ilustra el concepto de sinfonía americana, que sin poseer la trascendencia de las grandes obras europeas, nos presenta un concepto más ligero y moderno del género, incorporando sonoridades propias del nuevo mundo.