ATTERBERG 5

La “Sinfonía N° 5 en re menor”  Op.20 (Sinfonia Funebre) fue terminada en 1922 después de largos años de trabajo. Sus primeros esbozos aparecen en el año 1917 pero no la termina hasta el 22 de julio de 1922. El largo periodo de tiempo empleado en su composición se debe a las dudas que tenía el compositor en su propia capacidad creativa.

OSCAR WILDELa obra se estrenó en Berlín dirigida por su propio autor a principios de 1923, pocos días después en Hamburg y dirigida por Wilhelm Furtwängler en Leipzig. Se estrenó en Suecia el 21 de febrero en Estocolmo siendo recibida calurosamente por el público.

A pesar de que la obra no posee un carácter programático, su carácter doloroso denota un sentimiento de tristeza. Como única explicación Atterberg escribe un verso en la cabecera de la partitura, perteneciente a la “Ballad of Reading Gaol”, escrita en 1898 por el gran poeta irlandés Oscar Wilde,

For each man kills the things he loves

Pues todos los hombres matan lo que aman

El primer movimiento, pesante allegro, empieza con una serie de acordes antes de presentar el primer tema. El segundo tema se muestra a continuación. Los acordes del principio del movimiento se repiten al empezar la sección de desarrollo. En la recapitulación los dos temas son presentados en forma invertida, resultando una estructura simétrica.

El segundo movimiento, lento, empieza con una sección elegíaca presentada por la cuerda. Es una especie de gran marcha fúnebre, pero sin poseer propiamente el ritmo de marcha. Los oboes repiten el tema en la siguiente sección. El heckelfono, una especie de oboe barítono, introduce una nueva idea. Luego el tema es tomado por la cuerda, intensificándose con la entrada de los metales y con la percusión llega a su climax, en forma de dolorosos gritos, apagándose en la coda final que se une al siguiente movimiento.

El último movimiento, allegro molto, tempo di valse, presenta varios temas trágicos y de triste lirismo y la repetición de los acordes del primero. La sección de desarrollo aumenta el sentido trágico de la obra, basándose en los temas de la exposición. La reexposición está presentada en forma de un vals, interpretado en la forma de una danza macabra. En la parte final reaparece la marcha fúnebre del anterior movimiento, interpretada de un modo elegíaco por la cuerda. Dos notas repetidas con insistencia añaden tensión a la coda final.

La “Balada de la cárcel de Reading” de Oscar Wilde ha inspirado mas de una obra sinfónica. Recordemos la partitura sinfónica de idéntico título compuesta por Jacques Ibert. El poema está basado en unos pensamientos sobre la ejecución de un preso en la cárcel de Reading, acusado de dar muerte a la mujer que había amado.

La frase elegida por Atterberg pertenece a los versos citados a continuación.

Some love too little, some too long,             Unos aman muy poco, otros demasiado,

Some sell, and others buy;                         algunos venden y otros compran;

Some do the deed with many tears,          unos dan muerte con muchas lágrimas,

   And some without a sigh:                               y otros sin un suspiro:

For each man kills the thing he loves,  pero aunque todos los hombres matan lo que aman,

Yet each man does not die.                       no todos deben morir por ello.

Como se puede comprobar fácilmente, muchos compositores de obras sinfónicas encuentran su inspiración en la poesía. Otros alcanzan su objetivo mediante los sentimientos que nacen en la contemplación de un cuadro. Pero no por ello la música se encuentra subordinada a las otras artes. En algún aspecto es superior, pues casi nunca una obra orquestal ha inspirado una poesía o un cuadro. Su carácter inmaterial la convierte en una sublimación del arte expresado por otros medios. Por ello la Música es la reina de las artes, siendo la mejor forma para expresar los sentimientos, convirtiéndose en los casos de la composición de música pura en una búsqueda de la belleza por la propia belleza, sin necesitar ninguna referencia de tipo material.

Terminados estos comentarios de carácter filosófico, continuamos con una última nota sobre la sinfonía. Atterberg realiza una descripción abstracta de la balada, reflejando un estado de ánimo, como dice una crítica del Allgemeine Musik-Zeitung, publicada en el estreno de la obra en 1923, una música envuelta en un ropaje violeta profundo, sobre el cual flotan velos negros.