ATTERBERG 8

La “Sinfonía N° 8”  Op.48  fue compuesta entre los años 1944 y 1945. Como anteriormente en su cuarta sinfonía los temas usados pertenecen al folclore sueco. Cuando el 9 de febrero de 1945 se estrenó en Helsinki recibió las felicitaciones del gran sinfonista Sibelius. Un telegrama recibido que transcribimos a continuación lo atestigua. Gracias por vuestra maravillosa y perfecta sinfonía. Con mis mejores deseos, Jean Sibelius.

El primer movimiento, largo, empieza con una sombría introducción. El tema principal es presentado por la flauta y el clarinete. Se trata de una canción folclórica llamada el canto del caballero, un motivo rítmico ascendente. El segundo tema de carácter lírico es introducido por los violoncelos. El desarrollo consiste en una repetición secuencial variada de los temas hasta llegar a su climax. La reexposición termina con la interpretación solemne del tema principal.

El segundo movimiento, adagio, después de una corta introducción, presenta su tema principal de carácter nostálgico mediante el corno inglés. Se trata de un canto popular del Gästrikland, una región histórica de Suecia, situada en la costa este. La parte central del movimiento está basada en una canción popular del Medelpad, otra región histórica del norte de Suecia. El tema está interpretado como si se tratara de música de cámara. La parte final toma el primer tema presentándolo de una forma más sinfónica.

El tercer movimiento, molto vivo, constituye el scherzo de la obra. Su estructura es A, B, C, B, A. El tema principal es una alegre danza folclórica titulada Vara vem det vara vill, cualquiera puede ser. Junto con ella utiliza un tema más rudo de la región de Öland, una isla situada en el mar Báltico, cercana a la costa de Småland. El tercer motivo tiene carácter melódico.

El último movimiento, con moto, emplea como tema principal la canción Jag vill väl hos dig gästa, deseo visitarte, presentado después de una brillante intervención del metal. Consiste en un tema lleno de vigor tomado de dicha canción popular de taberna. El movimiento está estructurado en forma de rondó, alternando con secciones más melódicas. En la parte final el tema es interpretado de un modo más lento y solemne por el metal.

Atterberg escribe un artículo en 1950 con el título ¿Son permitidos los motivos folclóricos?, donde enuncia los principios que le han guiado en la construcción de sus sinfonías sobre temas tomados del folclore sueco. Por ello mi sinfonía es en esencia sencilla y la construcción de sus movimientos sigue de un modo bastante estricto las formas sinfónicas tradicionales.