BALAKIREV 1

La “Sinfonía Nº 1 en do mayor" fue empezada en 1864 y según nos cuenta Rimsky-Korsakov, en el año 1866 había escrito una tercera parte del primer movimiento, con fragmentos del scherzo y el final basado en temas rusos. Entonces decidió interrumpir su composición. Parte del scherzo lo usará mas tarde en su segunda sinfonía.

En el curso de los años 1890 Balakirev volvió a su abandonada obra, terminándola en el mes de diciembre de 1897. Realizó un arreglo para dueto de piano y la interpretó en el mes de abril de 1898 junto con Liapunov, siendo recibida con entusiasmo por sus amigos.

Está orquestada para tres flautas, dos oboes, corno inglés, tres clarinetes, dos fagots, cuatro trompas, dos trompetas, tres trombones, tuba, tres timbales, triángulo, platillos, tambor, arpa y la cuerda habitual.

El primer movimiento largo, allegro vivo empieza con una introducción lenta, en la cual se presenta el material que empleará en el movimiento. La orquesta anuncia el primer tema, antes de la entrada del segundo derivado del anterior, que inmediatamente es desarrollado. En la parte central reaparece el primer tema continuando el desarrollo. Emplea la técnica de la aumentación o sea que el tema se interpreta con notas más largas. En la reexposición también aparece el tema principal en aumentación, terminando con una coda con cierta solemnidad.

El segundo movimiento scherzo es nervioso, con una melodía interpretada por el corno inglés y el oboe, sobre diseños ligeros de las cuerdas que nos recuerda a Mendelssohn. El trío, muy contrastado, es de carácter lírico con una melodía melancólica de sabor ruso. Se repite el scherzo. En la coda aparece nuevamente el tema del trio, realizando un suave enlace con el movimiento siguiente.

El andante nos presenta su tema principal, un hermoso motivo romántico de carácter oriental interpretado por el clarinete, acompañado por la cuerda y el arpa. Un segundo motivo melódico aparece, estructurando el movimiento en forma de sonata rondó, no demasiado habitual para un tiempo lento. En la parte final el clarinete vuelve a tomar el tema, interrumpido por las escalas del arpa, preparando el cambio de tonalidad para el movimiento final, que se interpreta sin interrupción.

El último movimiento allegro moderato, nos presenta su tema principal por medio de la cuerda baja, un tema de origen ruso, “El tío Pyotr”, de la colección recogida por Rimsky-Korsakov. El segundo tema es rítmico escuchado primeramente en el clarinete, un tema nacido en el pueblo, al parecer escuchado por Balakirev de un mendigo ciego durante un viaje a Carelia. Un tercer tema es introducido por los violoncelos, otro tema folclórico ruso, “Hay un pequeño árbol en la colina”. El movimiento termina de modo brillante con un vigoroso tempo di polacca.