BALAKIREV 2

La “Sinfonía Nº 2 en re menor” también tiene un largo tiempo de gestación. Es curioso observar como un compositor que siempre resolvió los problemas musicales de sus compañeros, con sus acertados consejos, tenía tanta dificultad en la creación de sus propias obras. Sus primeros esbozos son del año 1900, pero no la terminó hasta 1908. La obra está dedicada a Alexander Ulïbïshev, que había sido su protector durante su juventud.

Se estrenó el 23 de abril de 1909 en San Petersburgo, dirigida por Liapounov. Utiliza una amplia orquesta que además de los instrumentos habituales se completa con una tercera trompeta, piccolo, tuba, arpa y percusión incluyendo tambor, pandero y triángulo.

En el primer movimiento allegro ma non troppo, después de dos fuertes acordes, aparece el primer tema de carácter romántico en los clarinetes y violoncelos. Le acompaña el segundo tema melódico de carácter ruso. Este material se utiliza en un desarrollo relativamente breve, seguido por la reexposición.

El scherzo lo titula como scherzo alla cosacca, para expresar su fuerte carácter ruso. Este scherzo lo había escrito anteriormente para su primera sinfonía, con lo cual nos podemos dar cuenta de que no se observa una evolución en su estilo. El trio está basado en la canción folclórica rusa “La nieve se funde”, proveniente de la colección recopilada por Rimsky-Korsakov. Continúa con la repetición del enérgico scherzo realzado con golpes de la percusión.

El tercer movimiento romanza ofrece un tranquilo descanso, después de la energía desarrollada por el movimiento anterior. Los violines interpretan una melodía tierna y nostálgica de sabor eslavo. Un segundo tema melódico completa el material del movimiento.

El movimiento final es una polonaise que nos devuelve la energía de los movimientos primeros. Está compuesta por dos temas, el segundo sacado de la colección de Rimsky-Korsakov, titulado “En nuestro jardín”. Acompañada por fanfarrias del viento escuchamos el insistente ritmo de la noble danza. Aparece el segundo tema del movimiento anterior interrumpiendo momentáneamente la danza. El tema folclórico retorna en una nueva elaboración y nos conduce a la conclusiva coda con el ritmo recobrado.