BAX 5

La “Sinfonía N° 5” fue terminada de orquestar en el mes de marzo de 1932. Se estrenó el 15 de enero de 1934 dirigida por Thomas Beecham. En aquellos momentos se había convertido en el compositor sinfónico británico más importante después de Elgar, en una época en que la importancia  del género estaba renaciendo. La obra está dedicada a Sibelius.

El primer movimiento, poco lento, allegro con fuoco, moderato, empieza con una introducción lenta. El primer motivo aparece como una figura rítmica en las trompas y otra en la cuerda baja que va ascendiendo. La tensión va aumentando hasta llegar a un máximo. Después de una pausa aparece el primer tema que posee un ritmo de cake-walk, una danza afro-americana. Después de su desarrollo, se presenta el segundo tema lírico dotado de una línea melódica amplia. Luego el oboe repite el tema sobre una mágica armonía. El retorno del primer tema anuncia la sección de desarrollo. Después de llegar a su climax reaparecen las ideas de la introducción, sin presentar una verdadera recapitulación. Termina lentamente mediante una breve coda.

El segundo movimiento, poco lento, nos presenta un paisaje majestuoso, mediante las fanfarrias de las trompetas sobre el tremolandi de las cuerdas y las figuraciones del arpa. Los bajos de la cuerda presentan el tema principal. En la sección central el corno inglés introduce un nuevo tema, acompañado por el arpa. La música posee un carácter muy impresionista. El primer tema reaparece en la parte final.

El último movimiento, poco moderato, allegro, empieza con una presentación lenta en forma de himno del tema principal mediante la cuerda. Continúa con una larga sección conteniendo una idea temática de un gran vigor y ritmo. Los trombones presentan un nuevo tema sobre una idea rítmica interpretada por la cuerda. Después de llegar a su climax reaparece el tema inicial lento que llega hasta su apogeo y luego se diluye. La obra termina con un epilogue, como en todas sus últimas sinfonías. Una nueva sección rápida que termina en un climax, precede a la presentación del tema inicial en forma de himno. Las últimas notas de gran solemnidad terminan la obra de modo triunfante.

En el verano de 1931 Bax realiza una visita a Finlandia y su gran veneración por la música de Sibelius se acrecienta, lo cual se refleja en la música compuesta en este periodo. Pero la sutil orquestación posee un estilo característico de Bax.

El paisaje presentado al inicio del segundo movimiento corresponde a la sensación experimentada al descubrir repentinamente el mar desde lo alto de los acantilados de Slieve League. Bax escribe lo siguiente referido a este motivo. Quien sube a la montaña por el sur no puede ver el mar y cuando finalmente lo descubre a casi dos mil pies de altura,  no puede evitar estar impresionado por el espectáculo que de repente aparece con el horizonte medio inclinado contra el cielo.

Los acantilados de Slieve League, la montaña gris, están situados en la costa occidental del condado de Donegal en el norte de Irlanda. Dicen que son los mas altos de Europa con una caída vertical de trescientos metros sobre las embravecidas olas del Atlántico. Esto crea un paisaje estremecedor pero lleno de magnificencia.