BAX 7

La “Sinfonía N° 7”   fue empezada en 1938 y terminada su orquestación en el mes de enero de 1939, durante su estancia como era su costumbre en estos años en su refugio invernal de Morar, instalado en el Station Hotel. Recibió el pedido de una obra para ser interpretada durante la Feria Internacional de New York de 1939. Como estaba terminando esta sinfonía solamente tuvo que cambiar su dedicatoria inicial al director Basil Cameron por una nueva dedicatoria al Pueblo Americano.

Se estrenó como estaba previsto en el mes de junio de 1939 durante la Feria Internacional de New York. Aunque había podido escucharse en Inglaterra en una interpretación por la radio de Bristol en 1940, su primera audición pública tuvo lugar en Londres en uno de los Promenade Concerts durante el año 1943.

El primer movimiento, allegro, está escrito de un modo bastante libre a pesar de poseer sus dos temas. Empieza mediante una introducción con un tema introducido por los clarinetes. Después de una pausa comienza el primer grupo temático, reapareciendo el tema inicial del clarinete. En el segundo grupo temático se presenta una melodía amplia y lenta. Durante su desarrollo aparece el motivo descendente del Tristán enfermo de Wagner. Los motivos son trabajados laboriosamente hasta llegar a un apasionado climax del tema lento. Luego la música se calma, terminando en una sección en la que reaparecen los temas de forma desdibujada, como una fantasmal recapitulación.

El segundo movimiento, lento, está escrito en forma ternaria. Lleva la indicación In Legendary Mood pero sin decir a lo que se refiere. La primera sección comprende tres motivos, el primero presentado por el corno inglés. El segundo interpretado largamente por la cuerda. El violín solista introduce la sección intermedia con un ritmo más rápido. Esta sección central termina con una parte que expresa gran melancolía. En la última sección se retorna al tema lento inicial.

El último movimiento, Theme and Variations, empieza con un preludio poseyendo una solemnidad ceremonial, antes de que la cuerda grave presente el tema que luego pasa a los violines. Continúa con siete variaciones con un tratamiento muy personal. La música del preludio reaparece varias veces entre las mismas. La séptima variación constituye su acostumbrado epílogo. Expuesta de una manera extremadamente lenta representa su despedida del mundo sinfónico. Una etapa de su vida que da por terminada, expresándolo con gran resignación.

Una obra como podemos comprobar totalmente inadecuada para ser interpretada en el ambiente festivo de la Feria de New York. En ella nos presenta una síntesis de su vida. En el segundo movimiento la leyenda nórdica puede tratarse de un retorno poético a las costas nórdicas irlandesas que descubrió en su juventud. Termina el movimiento con la melancolía de los tiempos pasados. Poco tiempo después escribe su autobiografía con el título Farewell, My Youth, Adiós a mi juventud. La sinfonía quiere reflejar esta idea.

El motivo wagneriano del primer acto de Tristán e Isolda, citado en el primer movimiento representa una despedida de su juventud. Este motivo había aparecido en su poema sinfónico Tintagel escrito en el mes de septiembre de 1917, cuando se encontraba junto a Harriet pasando los más ardientes días de su juventud. En el último movimiento se despide de la forma sinfónica. Después del estreno de la obra se retiró de la composición.