BERLIOZ HAROLD

“Harold en Italia” Op.16 fue compuesto entre los meses de marzo y junio de 1834. Es su segunda sinfonía. Empieza siendo un encargo de Paganini, que deseaba una composición para viola y orquesta. La obra fue estrenada el 23 de noviembre de 1834 en el Conservatorio de París, obteniendo un gran éxito, a pesar de los fallos producidos durante su interpretación. Pero este éxito no fue duradero, poco tiempo más tarde se olvidó. Paganini no pudo escucharla hasta cinco años más tarde, cuando ya se encontraba al borde de la muerte. A pesar de todo le emocionó y le mando un generoso pagaré.

En esta obra, también de carácter programático, recogiendo impresiones de su estancia en Italia, el héroe representado por la viola es Childe Harold, un personaje sacado de las obras de Lord Byron. Pero en este caso, el compositor se limita a las explicaciones dadas por los títulos encabezando cada movimiento. Es una sinfonía con viola solista. Paganini al principio se molestó, porque lo que deseaba que le escribiese Berlioz era un concierto para viola y orquesta. La viola debía sobresalir, en una obra escrita para un virtuoso como era Paganini. Pero Berlioz tenía sus propias ideas y las materializó.

El primer movimiento empieza con un adagio y lleva por título Harold en las montañas. Escenas de melancolía, felicidad y alegría. Los violoncelos y contrabajos inician una línea sinuosa a la que se van añadiendo instrumentos en una especie de fugato que se anticipa a ciertas construcciones de Sibelius. El tema de Harold, la idea fija de esta sinfonía, precedente del leitmotiv wagneriano, aparece en las maderas.

Un forte de la orquesta evoca a las montañas. Harold se encuentra paseando por la montaña. La viola interpreta el tema a la manera característica de Berlioz, acompañada por el arpa. Nos expresa la melancolía de nuestro personaje. De repente se produce un cambio. De la tristeza pasamos a la alegría. Empieza el allegro. Berlioz evoca una fiesta campesina. El primer tema de la viola expresa todavía la duda de Harold de participar activamente en la fiesta. En el segundo tema se integra en la misma y empieza la alegría. Harold se encuentra feliz. Una brillante coda termina el movimiento.

El segundo movimiento es un allegretto que titula Marcha de peregrinos cantando la oración de la tarde. Nos muestra el paso de una procesión. Se acerca, pasa y se aleja. La campiña en el crepúsculo. Los violines presentan la marcha de los peregrinos. Un do que se irá repitiendo, representa una campana lejana.

Aparece el tema de Harold en la viola interpretado más lentamente. En contrapunto escuchamos el tema de la marcha. Una campanada produce un cambio de armonía. La viola empieza tocando tranquilos arpegios en un magnífico pasaje de tipo impresionista, que también se anticipa al propio Debussy, sobresaliendo la melodía de la viola sobre el fondo armónico. La procesión se aleja. Escuchamos el do de la campana, las huellas de los peregrinos. Harold, finalmente se queda solo.

El tercer movimiento es un allegro assai, titulado Serenata de un serrano de los Abruzzi a su amada. Berlioz se inspira en la música popular que había escuchado durante su viaje a los Abruzzi, una región montañosa del sur de Italia, correspondiendo a una parte de los Apeninos. La música es trasladada a la orquesta. La cuerda marca un ritmo de baile. El corno inglés toca la serenata. Aparece Harold con su tema en la viola, se mezcla con el tema popular. De repente se da cuenta de la belleza de la serenata y Harold la interpreta. Los papeles se intercambian, la flauta acompañada del arpa toca el tema de Harold, mientras que Harold en contrapunto se dispone a cortejar a la serrana con su serenata. Harold alegre, termina su serenata mientras los campesinos abandonan la escena.

Termina la obra con su parte más espectacular e innovadora. El allegro frenético titulado Orgía de bandoleros. Recuerdos de escenas precedentes. La orquesta interpreta en fortissimo el tema de la orgía, cortado por temas de los movimientos precedentes. Similar a lo que realiza Beethoven en su novena pero de un modo nuevo.

Emplea la técnica del collage, adelantándose a su tiempo. Más tarde la emplearía Mahler, Ives y Schnitke, entre otros. La interpretación de la orgía es sorprendente por su dominio orquestal, sus espectaculares cambios de tono, sus disonancias. Al final de la fiesta, aparece un salto brusco de tres tonos enteros y se paraliza. Reconocemos a Harold y desaparece. Una coda grandiosa sobre el tema de la orgía, termina esta brillante página del genial compositor.