BLESA AMAZONIA

“Amazonia" Op. 20 es un poema sinfónico dividido en tres partes, que puede ser asimilado también a una sinfonía descriptiva. La obra, inspirada en la selva amazónica, esta estructurada en tres movimientos que se ejecutan sin interrupción, precedidas de una introducción. Usamos las propias palabras del compositor para su descripción.

El primer movimiento lleva por título La gran selva. En la introducción se presentan los materiales a trabajar durante toda la pieza sin ánimo descriptivo, más allá de una atmósfera misteriosa. En la primera sección se refleja tanto la grandiosidad de la selva, sus tribus, su densidad arbórea, etc., así como su destrucción.

El segundo movimiento se titula Las lágrimas del río. En la sección lenta, se describe una leyenda acerca de la creación del río Amazonas. Se cuenta en muchas regiones que la Luna, al no poder ver a su amado Sol, lloró tanto que sus lágrimas dieron lugar a este enorme caudal de agua. Se refleja en la composición con temas, uno que refleja al Sol en mayor y otro que canta una flauta de pico que simboliza la Luna, de carácter modal.

El tercer movimiento lleva el título Las Icamiabas. En la última sección se describe la leyenda de las Icamiabas, mujeres sin marido. Cuentan los indios que ellas atacaron a la flota hispánica en un feroz combate, que tuvo como escenario la desembocadura del río Nhamundá. Los españoles, sorprendidos por el ataque de estas numerosas y bellas combatientes, fueron prontamente derrotados por los arcos y flechas de las Icamiabas, dándose rápidamente a la fuga.

Nació entonces la leyenda. Fray Gaspar de Carvajal, escriba de la flota, relató la aventura y a las mujeres de cabellos largos y distribuidos en trenzas dobladas en lo alto de la cabeza, se les dio el nombre de Las Amazonas.

En realidad las Amazonas pertenecen a la mitología griega, como las mostradas en el cuadro superior, una obra del pintor Johann Heinrich Wilhelm Tischbein (1751-1829) conservado en el Landesmuseum de Oldenburg.

La obra sinfónica fue interpretada en el año 2013 por la Banda Municipal de Música de Palma de Mallorca, dirigida por Salvador Sebastià. Dividida en tres movimientos que se interpretan sin interrupción, puede asimilarse a una sinfonía con el movimiento central lento. Téngase en cuenta la libertad expresiva de los compositores actuales, que generalmente no observan las reglas académicas.