BRAHMS 2

La “Sinfonía Nº 2 en re mayor” Op.73 fue compuesta durante el verano de 1877 en la tranquila localidad de Pörtschach am Wörthersee en Carintia, terminándola en Lichtental durante el otoño siguiente. Se estrenó el 30 de diciembre del mismo año en Viena con la orquesta dirigida por Hans Richter. Se publicó en 1878 después de las oportunas correcciones y de efectuar una versión para dos pianos, del mismo modo como anteriormente había realizado con la primera.

Brahms había contado a Clara Schumann y a diversos amigos que se trataba de una obra seria en tono menor, de un tono trágico, pero resultó ser una de sus composiciones mas alegres.

Refleja su amor por la naturaleza con sentimientos bucólicos, pero sin poder decir claramente que se trata de una Sinfonía Pastoral, como en alguna ocasión se la ha denominado. La orquestación comprende dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, cuatro fagots, cuatro trompas, dos trompetas, tres trombones, tuba, timbales y la cuerda habitual.

El primer movimiento allegro non troppo, es de una gran extensión, ocupando casi la mitad de la obra. Empieza con tres notas, re, do sostenido, re, en las cuerdas graves, antes de la aparición del primer tema, una tranquila melodía de carácter bucólico. Un tema lírico sirve de transición al segundo tema principal. Es presentado por los violoncelos, siendo de una gran calidez y transparencia, con una vaga melancolía nórdica. Se trata de un tema que permanece en la memoria una vez se ha escuchado. Después de diversos episodios, derivados de la parte inicial, se llega al clímax de la exposición. Luego reaparece sorprendentemente el cálido segundo tema, terminando suavemente. Entonces se repite enteramente la exposición.

La sección de desarrollo se basa en el primer tema, al que lleva hasta una sección fugada. Luego los trombones interpretan una áspera stretta, hasta que reaparece el tema lírico que había servido anteriormente como transición entre los dos temas principales, llegándose luego al clímax del desarrollo. Termina con la sección de reexposición con variantes del segundo tema y una cadencia dominada por una melodía en la trompa. La coda conclusiva es extensa, con los vientos dialogando sobre un pizzicato de la cuerda, que llevan al movimiento a la serenidad de su principio. Destaca el escuchar las tres notas iniciales interpretadas de forma juguetona.

El segundo movimiento, adagio non troppo es de forma ternaria. En primer lugar aparece el tema principal interpretado por los violoncelos que luego pasa a los violines. Se trata de un amplio tema lírico de gran belleza expresiva. La trompa presenta una variante secundaria seguida luego por la madera. En la parte central aparece una nueva melodía presentada por la madera sobre el pizzicato de los contrabajos, como una canción popular. Luego el ambiente se hace más dramático, hasta llegar a la reexposición del tema principal de forma variada. Termina con un acorde de la orquesta dirigida por el clarinete.

El tercer movimiento, que en la forma clásica correspondería al scherzo, es un allegretto grazioso quasi andantino. Posee la forma A, B, A, C, A. Se puede interpretar como un tema con variaciones o como un scherzo con dos tríos o acaso una forma de rondo. El tema principal es presentado por el viento acompañado por el pizzicato de los violoncelos. En el primer trío toma parte la cuerda alta con una variación más rápida del tema principal. Sigue la reexposición del tema principal y aparece el segundo trío que opone al viento con la cuerda. Después de una nueva aparición del tema principal termina con una coda.

El último movimiento es un allegro con spiritu, que empieza presentando el tema principal de forma suave, hasta el momento en que es repetido por toda la orquesta, tomando una gran fuerza. Intervenciones solistas del viento sirven como transición al segundo tema, lírico y de gran solemnidad que llevará el movimiento hasta un punto dramático. Un episodio conclusivo de carácter más suave termina la exposición.

La sección de desarrollo se basa en el primer tema al que lleva a una fase contrapuntística, seguida de un episodio más tranquilo. Una intervención de los vientos sobre el trémulo de las cuerdas de una forma misteriosa prepara la reexposición. Consiste en una repetición con algunas variaciones de la primera parte. La coda final termina en una stretta en que toda la orquesta es arrastrada hacia un brillante final.