BRAHMS 4

La “Sinfonía Nº 4 en mi menor” Op.98 fue compuesta durante el verano de 1884 durante su estancia de vacaciones en Mürzzuschlag, una pequeña aldea de la austriaca Estiria. Durante una reunión celebrada en su casa en el otoño de 1885, presentó al piano junto con su amigo Ignaz Brüll, fragmentos de la obra. Entre los oyentes se encontraban Eduard Hanslick, Hans Richter, Theodor Billroth, Max Kalbeck, los cuales no acogieron la obra favorablemente. Especialmente no les gustaba la forma del finale.

Todo lo anterior se traduce en que la obra no se estrenó en Viena, como las anteriores, ni fue dirigida por Hans Richter. El estreno tuvo lugar en Meiningen el 25 de octubre de 1885. La obra fue dirigida por el propio compositor con la Orquesta de la Meininger Hofkapelle. Pero la obra fue bien recibida por el público y Brahms realizó una gira por Alemania y Holanda dirigiendo su última sinfonía.

El primer movimiento allegro non troppo tiene la forma sonata escrita de forma libre. El primer tema es lírico y es presentado por los violines con ecos de la madera, en un triste y melancólico modo menor y utilizando el intervalo de tercera. El tema da lugar a diferentes variantes entre las que destaca la fanfarria del viento y la romántica variación interpretada por el violoncelo y la trompa, luego repetida por los violines. El segundo tema es presentada por la trompa y la madera. Este tema no tiene gran importancia para Brahms. El desarrollo se basa casi totalmente en las variaciones del primer tema, que se vuelve a repetir en la reexposición junto con su variante romántica. La coda también basada en el tema principal termina el movimiento.

El segundo movimiento andante moderato tiene un tema arcaico como base. La melodía empieza en las trompas y luego pasa a la madera. Se repite en diversas variaciones hasta que las trompetas y violines presentan un interludio creando un ambiente más cálido. Unas llamadas de las trompas conducen al segundo tema, presentado por fagotes y violoncelos. Luego sigue un segundo interludio que nos conduce nuevamente al primer tema mediante la cuerda. Un tercer interludio emplea formas fugadas en la cuerda. Después de una nueva aparición del segundo tema llegamos a la coda, que empieza con una variación misteriosa del primer tema en clarinetes y fagots, en una especie de fantástico contraluz, acompañados por el murmullo de la cuerda y timbales. Termina con la repetición del primer tema que desaparece tristemente.

El tercer movimiento allegro giocoso ocupa el lugar del scherzo en la sinfonía. Es de carácter alegre y juguetón, empleando una instrumentación inhabitual en Brahms, piccolo, clarinete en do, contrafagot y triángulo. El tema principal es rítmico y emplea dos variaciones, una de carácter cantabile y otra más festiva como una fanfarria. Luego aparece un tema secundario. La sección central es más tranquila con cierto tinte de misterio. La repetición del primer tema no sigue las convenciones clásicas y termina con una alegre coda.

El último movimiento, allegro energico e passionato, que había sido el mas criticado por los amigos de Brahms, es una Passacaglia basada en la Chaconna del coro final de la cantata 150 de Bach. “Meine Tage in den Leiden”.Su forma es la de tema y variaciones. Sobre este sencillo tema la imaginación creadora de Brahms escribe treinta y cuatro variaciones. Dada su complejidad solo daremos unas indicaciones sobre las variaciones más notables.

El tema es presentado por los vientos. La primera variación tiene un ritmo sincopado en la cuerda que pasará a toda la orquesta en la tercera variación. Siguen unas variaciones más cálidas. La séptima es mas fuerte y tiene el ritmo de marcha. La flauta se apodera del tema en la duodécima variación. En la catorce, fagots y trombones lo interpretan en un clima que suena solemne de tipo medieval. Después de las variaciones de la sección central más lentas, vuelve el tempo inicial aumentando el ritmo hasta llegar a la número veinte, en que el ritmo es acentuado por los vientos. El movimiento ascendente culmina en la siguiente variación con pesados acordes del tutti orquestal. Destaca la variación veinticuatro por su ritmo sincopado e inquietante, marcado por las trompas, trompetas y timbales. Cuando el tema parece perderse, se recupera en la variación veintinueve en pizzicato por la cuerda. Crece el volumen sonoro al ritmo de los timbales. Las últimas variaciones son más triunfantes terminando en una cadencia final.