BRETON 2

La “Sinfonía Nº 2 en mi bemol mayor” fue escrita en 1883 cuando residía en Viena. Una sinfonía inspirada en la heroica de Beethoven, que escuchó en la capital austríaca en una versión de superior calidad a las oídas en España. Cuando regresó a su patria intentó que alguna orquesta la estrenara, lo cual no pudo conseguir hasta siete años después. La sinfonía se estrenó el 2 de marzo de 1890 en el Teatro Príncipe Alfonso, interpretada por la Orquesta de la Sociedad de Conciertos dirigida por el propio compositor.

El primer movimiento, andante assai, allegro moderato, empieza con energía mediante un motivo rítmico que pronto evidenciará las influencias beethovenianas, que el propio compositor no desea ocultar. Un tema de carácter heroico contrasta con el lírico formando ambos parte de un extenso desarrollo.

El segundo movimiento, andante, se basa en su principio en un tema lírico de carácter serio. Un segundo tema más apasionado se desarrolla llegando a secciones dramáticas, que nos conducen hasta un impulsivo clímax. Entonces baja la tensión regresando al lirismo del inicio del movimiento.

El tercer movimiento, presto, corresponde al scherzo. Un tema rítmico se repite hasta terminar con una escala que cierra la primera sección. El trío posee características contrastantes consistiendo en un motivo melódico. Finalmente se repite el scherzo de modo abreviado.

El cuarto movimiento, allegro impetuoso, empieza con una sección introductoria lenta, antes del inicio de un allegro en forma sonata. El primer tema es impetuoso contrastando con el segundo de carácter lírico. En el desarrollo se nota la influencia de Beethoven, presentando formas solemnes con las que inicia la recapitulación, terminando con una conclusiva coda.

Una ambiciosa sinfonía que sigue el estilo romántico centroeuropeo, pero que no llegó a entusiasmar al público para el cual estaba escrita. Por ello Bretón no quiso de momento escribir más sinfonías.