CALES 2

La “Sinfonía Nº 2 en si bemol mayor" fue compuesta en 1915, estimulado por el éxito de su primera sinfonía. Pero en este caso no fue tan bien acogida. No se pudo interpretar hasta casi un siglo más tarde. Se estrenó el 9 de septiembre de 2010 interpretada por la Orquesta Sinfónica de Castilla-León bajo la dirección de José Luis Temes, en el programa de su concierto de inauguración del ciclo Otoño Musical Soriano. La Orquesta Sinfónica de RTVE la interpretó en el Día Internacional de la Música el 21 de junio de 2012, en el Teatro Monumental de Madrid.

El primer movimiento, Lento maestoso. Allegro molto tranquilo, empieza con un tema pausado solemne que introduce la obra. Seguidamente se presenta el primer tema de carácter melódico. Separado por una breve pausa aparece el segundo tema de carácter lánguido. El tema principal cierra el movimiento.

El segundo movimiento, Andante cantábile, presenta un tema lírico de carácter soñador. El primer violín inicia su desarrollo en forma de amplia melodía. Después de llegar a su clímax impulsado por la orquesta termina tranquilamente.

El tercer movimiento, Scherzo-Intermezzo. Allegro animatto, nos presenta un tema de carácter rítmico seguido por una sección melódica. La parte correspondiente al trío es melódica. Finalmente se repite el scherzo inicial en sus dos secciones contrastantes.

El cuarto movimiento, Finale. Allegro molto maestoso, escrito en forma sonata presenta un tema principal melodioso algo solemne seguido por el segundo más ligero. Sigue un desarrollo con formas fugadas. Termina la recapitulación mediante el tema principal que nos conduce a la coda.

Según nos comenta el director José Luis Temes, es incomprensible que este señor en Zaragoza compusiera lo que compuso sin estar al tanto de las vanguardias de la época, incluso tiene un cierto guiño a ciertas músicas norteamericanas. Y me pregunto ¿Cómo rayos el señor Calés, en Zaragoza, en aquella época, podría saber cuáles eran esas tendencias americanas?.

Por ejemplo, el primer tiempo de la sinfonía tiene un toque de música norteamericana de película de los años 20, de la primera época del cine, de las grandes bandas sonoras de la época. Es una verdadera sorpresa, por eso a mí me gustaría concienciar al mundo musical, no solo al aragonés, de que había un compositor en Aragón de esta talla. 

La respuesta es que los compositores españoles, estaban muy bien informados y tenían una sensibilidad exquisita, lo que posibilitó que maestros de capilla de las catedrales de Sigüenza en Guadalajara o de Teruel estuvieran al tanto de lo que componía Haydn en Viena.