ELGAR 3

La “Sinfonía Nº 3” es su última e incompleta sinfonía. No pudo terminarla debido a su muerte en 1934, pero ha sido reconstruida por Anthony Payne en 1998. Comentaremos la versión completada, teniendo en cuenta de que no se trata de una obra escrita totalmente por Elgar. A pesar de que Payne ha respetado el estilo y los esquemas escritos por Elgar, nunca podremos saber como sería la versión final de su autor.

En los últimos años de su vida, la situación económica de Elgar había empeorado y su amigo, el gran dramaturgo irlandés George Bernard Show (1856-1950) le hizo un importante préstamo, proponiéndole la escritura de una Sinfonía Financiera, realizando una especie de boceto el 29 de junio de 1932. Logra convencer del proyecto a la BBC, que le pasa el pedido al compositor. Elgar acepta y empieza a trabajar en el nuevo proyecto. Realiza diferentes bosquejos y junto con Billy Reed, el primer violín de la London Symphony Orchestra, interpretan los diferentes esbozos de la sinfonía que estaba componiendo, improvisando las secciones que faltaban.

W. H. (Billy) Reed (1876-1942), compositor y concertino de la London Symphony Orchestra fue un gran amigo de Elgar, especialmente durante los últimos años de su vida. Dejó sus impresiones en un libro, “Elgar As I Knew Him” (1936).

Después de una operación de ciática en octubre de 1933, se diagnostica a Elgar un cáncer avanzado. A pesar de la operación, su salud empeora rápidamente y deja de componer. Vuelve a su casa de Worcester a principios de enero de 1934. Poco antes de su muerte, acaecida el 23 de febrero de 1934, pide a su amigo Reed que destruya todas las partes de la obra. Anteriormente había confesado, “Don’t let anyone tinker with it... No one would understand”. (No dejéis a nadie que la modifique... Nadie la entendería). Por suerte Reed no destruyó las partes de la obra, cosa que por otra parte hubiera podido hacer el propio Elgar.

W. H. Reed en su citado libro “Elgar As I Knew Him”, conserva los bosquejos de Elgar, reproduciendo sus fragmentos como un anexo de su obra. Además escribe las instrucciones que Elgar le había dejado para su interpretación y un esquema de la obra final.

El compositor y musicólogo Anthony Payne nacido en Londres en 1936, descubre estos fragmentos colocados al final del libro a principio de los años 1970. Se propone realizar la reconstrucción de la obra, siendo ayudado por la BBC a partir de 1993. Payne estudia las 130 hojas escritas por Elgar y una vez ordenadas, puede terminar rápidamente el Scherzo, la parte que se encontraba mas completa. También puede realizar la completa exposición del Adagio. Escribe la sección de desarrollo y lo termina el 23 de febrero de 1994. A partir de aquí era más difícil su continuación, pues no existían notas suficientes en los manuscritos dejados por Elgar.

Los descendientes de Elgar no dejarían interpretar la reconstrucción, al observar los deseos de su autor. Todo hubiera terminado aquí si no existieran las leyes del copyright. En el año 2004 los fragmentos pasarían a ser de dominio público y los herederos consideraron que no valía la pena esperar más para liberar la obra. En consecuencia, la Fundación Elgar encargó a Payne una reconstrucción completa de la obra. Empieza a orquestar los tres primeros movimientos y el principio del último. Pero le quedaba lo más difícil, la parte final. Elgar no había dejado ninguna anotación. Payne compone las partes que faltaban inspirándose en el contexto de la misma e incorporando otros temas que Elgar había escrito en sus últimos años, entre ellos el de Wagon Passes de su “Nursery Suite”.

La obra se estrenó el 15 de febrero de 1998 en el Royal Festival Hall de Londres, interpretada por la BBC Symphony Orchestra dirigida por Andrew Davis.

El primer movimiento, allegro molto maestoso, estaba bastante adelantado cuando lo dejó Elgar, con parte totalmente orquestado. Payne completó especialmente la sección de desarrollo. El primer tema avanza de modo natural, ondulando como las olas del mar, contrastando perfectamente con el melódico y tierno segundo tema, presentado por los primeros violines. Este tema, según Elgar, estaba asociado con Vera Hockman, una joven violinista que conoció en 1931, a la que tenía mucho cariño, como demuestra la música. Después de repetir la exposición Payne basa el desarrollo en los temas anteriores, empleando algunos motivos esbozados por Elgar, como es el motivo en forma de marcha. La recapitulación se inicia con el primer tema, continuando de forma clásica y terminando con la combinación de ambos temas.

El segundo movimiento, allegretto, corresponde al scherzo de la obra.  Esta parte también tenía bastantes fragmentos escritos por Elgar y fue bastante fácil terminarlos. Está escrito en forma de rondó con dos episodios o tríos intermedios. El tema principal que se va repitiendo, posee un persistente motivo animado interpretado por los primeros violines, acompañados discretamente por la percusión, que Elgar tomó de la música incidental que escribió en 1923 para Arthur. Los episodios intermedios son más ligeros y calmados. El retorno al tema principal es desarrollado y expandido por Payne.

El tercer movimiento, adagio solenne, no poseía ningún bosquejo de la parte de desarrollo escrito por Elgar. Por ello se pensó que se trataría de un movimiento es dos partes, con la exposición y una recapitulación variada. Empieza presentando el primer tema de manera sombría que pronto se vuelve dramática. Después de una transición, aparece el segundo tema presentado por la cuerda, que es más cálido y expansivo. Payne añade un pasaje más amplio de tipo elgariano, en forma de fantasía, pero se trata de pura especulación. Después de una pausa empieza la recapitulación, que elabora los temas en forma transformada, añadiendo una variación de la fantasía al final del segundo tema. El movimiento termina con una desolada coda, con una frase final de la viola, ligeramente acompañada.

El último movimiento, allegro, es el que presentaba mas dificultades, al no dejar Elgar ninguna nota sobre el final de la obra. Por las notas dejadas por Elgar se puede deducir que debía ser en forma sonata y estar lleno de fiereza. Los primeros compases contiene una fuerte llamada a las armas en forma de fanfarria, siendo éste el último fragmento que Elgar dejó totalmente terminado. Combinado con un motivo en arpeggio, esto da paso al vigoroso primer tema. Los bosquejos de Elgar contenían diversos motivos para la elaboración de un segundo tema, con material también tomado de su obra Arthur. Payne escogió varios motivos para el desarrollo del tema y su reexposición. Este segundo tema nos recuerda al orgulloso motivo escuchado en la Cockaigne Overture.

No sabemos la estructura que había pensado Elgar para el desarrollo y su final. Payne se toma la libertad e introduce una sección en forma de fantasía, basada en las notas repetidas de The Wagon Passes de su Nursery Suite. Para la coda tampoco había ninguna anotación. Después de alusiones a temas anteriores de la sinfonía, termina con una tranquila cadencia de fagots y bajos de la cuerda, que quedan finalmente en silencio con una nota del tam-tam resonando en el espacio. Es un tributo al tratamiento de la percusión por Elgar, que siempre me había fascinado, nos dice Payne para su justificación.

Aunque la obra tenga un gran sabor a Elgar no puede considerarse como una obra acabada suya. No sabemos como hubiera sido la obra final, Payne ha supuesto una serie de especulaciones. Por ello se trata de una obra escrita por Elgar y Payne, una especie de colaboración post mortem. Lo que si podemos decir es que la obra se escucha con deleite y nos ha permitido recuperar diversos temas que se hubieran perdido en el tiempo.