FREITAS BRANCO 1

La “Sinfonía Nº 1 en fa mayor”  fue terminada el 2 de julio de 1924 estando dedicada a su hijo. Está orquestada para piccolo, dos flautas, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, dos fagots, contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales y cuerda. En 1926 se estrena en Madrid.

El primer movimiento, adagio, allegro molto, escrito en forma sonata empieza con una introducción lenta basada en dos ideas. Una presentada en los registros bajos, mediante violoncelos, contrabajos y fagots y otra por los violines doblados por las maderas. Esta introducción nos conduce al primer tema del allegro presentado por los violines doblados por la madera. Un tema de carácter optimista. El segundo tema tiene una especie de forma de scherzo, justificando en parte la ausencia de este movimiento en la sinfonía. Reaparece la introducción lenta al principio de la reexposición seguida del tema principal.

El segundo movimiento, andante, se inicia mediante una introducción homofónica del metal. El tema principal es presentado por el corno inglés acompañado por suaves acordes de la cuerda. Un tema amplio y melódico de características románticas. Después de su desarrollo de carácter lírico y cálido, en la sección central aparece un tema vivo contrastante antes de volver al tema lento lírico inicial.

El tercer movimiento, allegro vivace, es de carácter rítmico y también en forma sonata con dos temas claros. El primero alterna entre los registros bajos y agudos mientras que el segundo prefiere los registros agudos de la cuerda doblada por el viento. La exposición nos conduce a una tercera sección de carácter lento construida desde el registro bajo hasta llegar a un canon orquestal. La recapitulación también repite esta sección lenta. Termina con una coda construida mediante el tema inicial de modo brillante y grandioso.