GRECHANINOV 3

La “Sinfonía Nº 3”  Op.100 fue terminada en 1923 y estrenada en Kiev. Era una de las obras preferidas de su autor. Una obra influenciada por la música de Tchaikovski y por la más europea de Cesar Frank, especialmente por el uso del leitmotiv.

El primer movimiento, moderato, allegro, empieza con un motivo de la flauta acompañado por un murmullo de la cuerda. Un motivo que se convertirá en el leitmotiv de la obra. El segundo tema es anunciado por el clarinete, un sujeto amable a la manera de Tchaikovski. El desarrollo es totalmente lírico llegando hasta el correspondiente crescendo. La calma reaparece con la reexposición del primer tema. La coda cierra adecuadamente con rotundidad el movimiento.

El segundo movimiento, scherzo: allegro vivo, contiene un tema rítmico contrastante, interpretado de modo insistente. Una forma empleada de modo recurrente en la música rusa. El leitmotiv reaparece en el trío en un solo de la flauta. Luego lo repite la cuerda de un modo más sobrio mediante notas separadas. Después se repite la primera parte del scherzo en modo variado. En la parte final la trompeta interpreta en fortísimo el tema que será la base del siguiente movimiento, terminando con la coda.

El tercer movimiento, andante, está escrito en forma de tema y variaciones. El tema es presentado por la cuerda en un modo amable. Un tema amplio al modo clásico. Siguen seis variaciones, la primera con la intervención de la flauta. La segunda es más animada,  separada claramente de la tercera, con su ritmo peculiar. Destaca la cuarta por la influencia de Tchaikovski en el empleo de la percusión, un juego de campanillas. La quinta es más solemne. El leitmotiv reaparece en la flauta durante la última variación, que toma la forma de una rapsodia pastoral, con solos del violín en la sección conclusiva.

El último movimiento, finale: Allegro vivace, continúa sin interrupción, presentando el tema los primeros violines. Un tema que por una parte tiene el ritmo de una marcha y por otra el de una danza. El segundo tema es lírico, de forma ampliamente cantable. El desarrollo dirigido por la marcha nos conduce a la reexposición y a la coda, donde aparece una nueva variación del leitmotiv.

Se trata de una gran sinfonía escrita en la forma clásica de la sinfonía romántica. Una obra que todavía no ha sido verdaderamente reconocida, como pasa con muchas obras de nuestro pasado.