PETTERSSON 12

La “Sinfonía Nº 12”  (De döda pǻ torget) fue terminada en 1974. Su título Los muertos de la plaza del mercado se basa en la obra de Pablo Neruda. El origen de la sinfonía es una petición de la Universidad de Uppsala en la primavera de 1973, de una obra conmemorativa de los 500 años de la fundación de dicha institución académica. Carl Rune Larsson, el director musical de dicha Universidad, fue el encargado de realizar las negociaciones. Larsson era un antiguo admirador de la obra del músico, que sabía muy bien lo que deseaba. El texto de la petición indicaba que se deseaba una obra de relevancia contemporánea en el sentido más profundo.

El estilo de Pettersson no se adaptaba para escribir una obra altisonante, un divertimento académico, como habían escrito tantos otros músicos. De ello era muy consiente el demandante de la obra, que sabía anticipadamente que la obra sería un serio y reflexivo estudio lleno de humanismo.

CANTO GENERALPettersson  decidió realizar una gran obra sinfónico coral, eligiendo los textos de un poeta que desde hacía mucho tiempo le había fascinado, el chileno Pablo Neruda y especialmente su obra Canto General. De la obra eligió la quinta parte, titulada La arena traicionada.

Pablo Neruda (1904-1973) fue un gran poeta chileno que ganó el Premio Nobel de Literatura en 1971. Su nombre verdadero era Neftalí Reyes. Empezó una carrera diplomática en 1927, como cónsul en Birmania, luego pasó a otras ciudades asiáticas, Buenos Aires, Barcelona y Madrid. Conoce a García Lorca y a Rafael Alberti. Al estallar la guerra en 1936 con el asesinato de García Lorca, se compromete con el movimiento republicano. En París es designado cónsul especial para la inmigración española, llevando a Chile a muchos españoles.

Regreso a Chile en 1943. Recibe el Premio Nacional de Literatura en 1945. Elegido como senador, milita en el Partido Comunista Chileno. En las elecciones de 1946 triunfa la Alianza Democrática, coalición formada por radicales, comunistas y demócratas, que lleva al poder a Gabriel González Videla. Las represiones de las huelgas llevan a Neruda a la protesta en el Senado. Empieza una persecución contra sus antiguos aliados comunistas que llevará al gobierno de González Videla a la prohibición del partido en 1948. Neruda consigue huir hacia Argentina cruzando los Andes a caballo en 1949 y luego pasar a Europa

Escribe su obra más famosa entre 1948 y 1949, el Canto General, un poema del continente sudamericano. Neruda vive años exilado de su patria y su Poema publicado en 1950 en México llega clandestinamente a Chile. Casi todos los poemas fueron creados durante los años de su exilio, en difíciles circunstancias. Con las elecciones de 1952 Neruda puede regresar a Chile. Es elegido como candidato por el Partido Comunista para las elecciones de 1970, pero renuncia a favor de Salvador Allende.

Pettersson empieza a escribir su sinfonía en el mes de mayo de 1973, enterándose de la sublevación del traidor general Pinochet, perpetrada el 11 de septiembre de 1973, contra el Presidente electo Salvador Allende. En el asedio al Palacio de la Moneda muere Allende. Pocos días mas tarde, el 23 de septiembre muere Pablo Neruda enfermo de cáncer. Antes el poeta nombra a los responsables de este levantamiento. Son Nixon, Frei y Pinochet, el Presidente de los Estados Unidos, el jefe de los demócrata-cristianos chilenos y el próximo dictador. Estos hechos influirán evidentemente en el desarrollo de la obra de Pettersson, que ve una repetición de los hechos narrados por Neruda en su poema.

CHILELa sinfonía se estrenó el 29 de septiembre de 1977, interpretada por la Orquesta Filarmónica de Estocolmo y sus coros ampliados con la colaboración del Coro de cámara académico de Uppsala, dirigidos por Carl Rune Larsson. La obra está dividida en nueve partes, correspondientes a cada uno de los poemas del quinto libro del Canto General de Neruda, el titulado La arena traicionada. La obra toma su título del primero de dichos poemas que lleva por título Los muertos de la plaza. Para ello emplea una traducción al sueco realizada por Artur Lundkvist junto con el aragonés Francisco Uriz.

El primer movimiento lleva por título De döda på torget, Los muertos de la plaza, Santiago de Chile, 28 de enero de 1946. Es el título principal de la obra pues el resto de escenas se refieren a este acontecimiento. Para su comentario es necesario explicar los hechos que ocurrieron en dicho día. Alfredo Duhalde reemplazaba por enfermedad al Presidente electo de Chile Juan Antonio Ríos. Los obreros del salitre anunciaron una huelga, respondiendo el gobierno con la privación de la legalidad a los sindicatos. El partido comunista en el que militaba Neruda organizó una manifestación. Casi 20000 personas se concentraron en la plaza Bulnes de Santiago de Chile. La manifestación fue bestialmente reprimida por la policía que utilizó armas de fuego. Varias de sus víctimas como la joven sindicalista de 19 años Ramona Parra son citadas en la obra de Neruda.

Empieza mediante unos violentos compases expresando la tragedia. Seguidamente la orquesta interpreta una especie de himno. El coro masculino canta las primeras estrofas recordando a los caídos en la historia chilena, repleta de dictaduras y golpes de estado. Las frases aumentan su violencia antes de la entrada del coro femenino iniciando su canto polifónico, uniéndose al anterior. La música recita como si se tratara de un Requiem a los muertos asesinados por las dictaduras. Una sección meditativa se encuentra en la parte final, estallando finalmente con violencia.

El segundo movimiento lleva por título Massakern, las masacres. Neruda muestra su espanto frente a la eliminación pública de seres humanos. La música se ha calmado mientras el coro recita tristemente las palabras que nos relatan el silencio oficial de estas violentas masacres, como intentó el poder esconder a la muerte. La música muestra su indignación con sus estallidos violentos. Como olas de un mar revuelto el coro va declamando sus patéticas frases. Una nota sostenida termina el movimiento.

El tercer movimiento se titula Nitratens män, los hombres del nitrato. Relata el miserable estado en que se encuentran los trabajadores de las explotaciones de nitratos. Los que viven en el infierno terrenal. Un canto de protesta se eleva de las voces entrecortadas del coro. El de un pueblo olvidado por la sociedad, el pueblo que sufre. Una sección mezcla de violencia y esperanza cierra el movimiento.

El cuarto movimiento lleva el título Döden, la muerte. Recuerda la sangre vertida en la plaza de Santiago. Expresa la solidaridad del pueblo chileno en su defensa de los más desamparados. El coro nos muestra un nuevo ejemplo de Requiem de un modo terrible. Un canto de esperanza roto por los disparos de los verdugos. Un grito de desesperación ahogado por el poder, como nos dicen las últimas frases recitadas lentamente.

BANDERA CHILEEl quinto movimiento se titula Hur fanorna föddes, cómo nacen las banderas. Una especie de himno se levanta del coro recordando el nacimiento de la bandera chilena.

Clavó la estrella con su mano ardiente.

Y cortó, de camisa o firmamento,

Azul para la estrella de la patria

El rojo, gota a gota, iba naciendo.

El sexto movimiento, Jag kallar på dem, los llamo, personaliza a varios de los caídos en la plaza. El coro los va recordando citando sus nombres, en una controlada atmósfera de recogimiento a pesar de la rabia intensa expresada. Se centra especialmente en la figura de la joven Ramona Parra, llamándola joven estrella iluminada, frágil heroína, flor ensangrentada, amiga nuestra, corazón valiente, niña ejemplar, guerrillera dorada. La música se dulcifica recordándola. Nos encontramos con la típica isla lírica que se encuentra en todas sus sinfonías. En la parte final jura continuar la lucha en su nombre

El séptimo movimiento, Fienderna, los enemigos. La música recupera todo su furor reclamando el castigo de todos los que cometieron el horrendo crimen. La frase kräver jag straff, pido castigo, se repite insistentemente.

El octavo movimiento lleva por título Här är de, están aquí. El recuerdo de los que dieron su sangre en la plaza hará que continúe la lucha en todas partes. El coro recita con un furor contenido sus frases de afirmación, para continuar su lucha. Un solo orquestal expresa esta determinación apoyado por la percusión.

El último movimiento, se titula Alltid, siempre. El coro mediante un canto contenido, nos recuerda que aquellos hechos no se olvidarán jamás. Continúa con un canto a la esperanza, como se recoge de los versos de Neruda que cierran la obra y que reproducimos a continuación en su versión original.

Mil noches caerán con sus alas oscuras,

sin destruir el día que esperan estos muertos.

El día que esperamos a lo largo del mundo

tantos hombres, el día final del sufrimiento.

Un día de justicia conquistada en la lucha,

y vosotros, hermanos caídos, en silencio,

estaréis con nosotros en este vasto día

de la lucha final, en ese día inmenso.

El coro recita estas palabras en forma de un himno, en algunos momentos casi religioso. Un luminoso do mayor cierra la obra acompañando a la palabra dag, día.

Como ya realizó Beethoven y siguieron Mahler y Shostakovich, Pettersson introduce la palabra en su ciclo sinfónico, para aumentar su poder expresivo. Por ello es muy importante conocer el sentido de los textos cuando se realiza la audición de estas obras, pues se complementa con la música. Esta obra nos hace más evidente el paralelismo entre Pettersson y el autor soviético. Si Shostakovich hubiera tenido más libertad de expresión quizás hubiera llegado a resultados parecidos.

El socialismo estaba fuertemente arraigado en el corazón de Pettersson, tanto como los pensamientos de su poeta preferido Pablo Neruda. Su esposa Gudrun que hacia el final de la vida de su marido, declaraba que quizás hubiera sido mejor que se hubiera dedicado a la política o haber sido un sacerdote armado, combatiendo junto a los guerrilleros de América del Sur.

Junto a la partitura de su sinfonía añade un preámbulo conteniendo los términos que seguidamente traducimos. En esta obra, mi compromiso no es de naturaleza política. El nombre de una nación y los nombres de personas y lugares son para mí símbolos de lo que ha pasado en el mundo entero y de lo que todavía pasa actualmente. La historia de la humanidad es al mismo tiempo la historia de la crueldad del hombre frente al propio hombre, como en el principio de la historia. El hombre luchaba contra el hombre y el más débil era eliminado. Cuando más tarde se constituyeron los grandes centros de población, este motivo fundamental estaba vigente y se volvió para ciertos políticos un motivo espantoso, el de la crueldad. Pero el motivo fundamental está allí y estará siempre allí. Esta visión constituye el punto de partida de mi aceptación a escribir una obra de actualidad temporal en su sentido más profundo. Ninguna obra está más alejada de la mentira y de la invención indigna que la de Pablo Neruda. Su calor humano y la profunda compasión por los desamparados siempre actualizarán los más altos conceptos éticos en un mundo donde hasta el buen Samaritano se encuentra derrotado. El coro que conduce el texto forma parte de un conjunto puramente sinfónico sin intervenciones solistas. Es de este modo como el hombre habla con la voz de la colectividad.