ROPARTZ 1

La “Sinfonía Nº 1 en la menor”  (Sur un choral breton) fue compuesta entre 1894 y 1895 siendo estrenada el 29 de diciembre de 1895 por los Concerts d’Harcourt.

El primer movimiento, lent et majestueux, assez animé, escrito en forma sonata emplea como su tema principal el coral bretón que subtitula su obra. Primero es presentado por los bajos de la orquesta. Comprende una amplia sección de desarrollo en la que el tema se transforma de un modo más profundo y con un carácter más vivo. Emplea un estilo próximo al de su maestro Cesar Frank con una orquestación cuyos planos sonoros imitan los diversos registros del órgano.

El segundo movimiento, lent, está dividido en cinco secciones comprendiendo un scherzo en sus partes interiores. Empieza con una sección lenta de carácter nostálgico. La segunda parte corresponde a la sección rítmica del scherzo. Una parte más reposada de carácter lírico hace la función de trío. Luego continúa con la repetición de la sección rítmica del scherzo..Termina regresando al adagio inicial.

El tercer movimiento, pas très vite, mais joyeux, nos presenta un tema rítmico de ambiente bretón compuesto por el propio compositor muy buen conocedor del folclore de su patria. El tema de la coral aparece como surgiendo de las profundidades. Después de un par de interrupciones por el tema rítmico el coral se despliega en todo su esplendor en la sección final.

Según comentó Claude Debussy al que no le gustaba la rígida forma del género sinfonía y por ello no compuso ninguna. La sinfonía sobre un coral bretón contiene muchas de las cualidades que hacen de Guy Ropartz un hombre enérgico y generoso. ¿Porqué parece a veces incómodo y hasta un poco confundido? ¿No podría ser a causa de esta especie de fascinación que produce la palabra sinfonía sobre los músicos contemporáneos, a los cuales la preocupación por la forma los domina sobre la libertad de las ideas?

Confieso que las palabras sobre un coral bretón habían dirigido mis sueños en un sentido opuesto al que Guy Ropartz les ha hecho tomar. Yo veía la Bretaña, su paisaje de nerviosas durezas, su mar de un verde tan áspero, pero más bello que en cualquier lugar y el coral bretón era su alma religiosa y orgullosa, debía permanecer inmovible como una vieja catedral.

Lo que Debussy le reprochaba era que no hubiera seguido su personal estilo impresionista, realizando una crítica con una visión muy subjetiva. En cambio la crítica escrita por Paul Dukas la realiza de un modo más justo y objetivo.

Esta obra de gran importancia y de alto valor musical es una de las más interesantes que hayamos escuchado desde hace tiempo. Nos parece que debe ser remarcada tanto por su valor propio como en razón de la especie de tendencia de la cual es uno de los índices entre la presente generación de compositores. Monsieur Ropartz es uno de aquellos que parecer querer dominar con mayor decisión las dificultades del lenguaje musical abstracto. Ya lo habíamos dicho al hablar de su primer cuarteto de cuerdas. Se pueden constatar actualmente los progresos que está realizando en el camino que se ha trazado.