RUFINATSCHA 3

La “Sinfonía Nº 3 en do menor” fue compuesta en Viena en 1846 y estrenada en la misma ciudad en el mes de septiembre de 1846 con gran éxito. Una obra que durante mucho tiempo se creía perdida. Se encontró durante una revisión en la biblioteca de la Innsbrucker Musikvereins en el año 2007. Pero solo existían las partes para cuerda.

En el año 1846 Rufinatscha había enviado una copia autografiada de la partitura de la Sinfonía en do menor a la Innsbrucker Musikvereins para agradecer su nombramiento como socio honorario, pero esta partitura no se ha encontrado. Se puede hacer una especulación de lo que pasó. Quizás se hubiera querido interpretar la sinfonía en Innsbruck y se encargó la confección de sus particelas. Al terminar la parte para la cuerda quizás se vio que era demasiado difícil para la pequeña orquesta de la ciudad y se abandonara el proyecto, por lo cual las partes para viento no existan.

En el año 2012 se celebró el segundo centenario del nacimiento del compositor. Para el concierto conmemorativo, las partes de viento para madera y metal y la sección para timbales fueron reconstruidas por el actual compositor tirolés Michael F.P. Huber. Esta sinfonía completada se estrenó el 24 de noviembre de 2012.

El primer movimiento, allegro, empieza con un moderato de carácter inquieto al que sigue un allegro escrito en forma sonata con un primer tema tormentoso. El segundo tema posee un carácter más lírico. La sección de desarrollo se realiza empleando fragmentos de ambos temas mezclándolos de manera ingeniosa hasta volver al tema tormentoso que inicia la recapitulación y finalmente nos conduce a la coda.

El segundo movimiento, andante, nos presenta una melodía típicamente al estilo de Schubert. El tema es interrumpido varias veces por un episodio marcial que esta vez nos recuerda a Beethoven, para luego continuar con el apacible tema anterior

El tercer movimiento, scherzo, presto, trio, piú lento, posee el estilo de los scherzo de Beethoven con su peculiar ritmo. El amplio trío de carácter lento está orquestado en su reconstrucción usando metal y percusión que es posible que el compositor no hubiera utilizado y que Huber se viese influido por su personal estilo. Termina con el regreso del tema del scherzo.

El cuarto movimiento, finale, allegro vivace, escrito en forma sonata posee un tema principal de penetrante ritmo y fuerza. Brevemente es interrumpido por un segundo tema con un carácter más melódico. Al final de la recapitulación el tema principal nos conduce a una potente coda. Un movimiento de estilo dramático que anuncia lo que más adelante escribirá Bruckner.

Una sinfonía que había alcanzado el éxito en su estreno la podemos escuchar ahora en una nueva versión que intenta conservar el estilo de Rufinatscha, pero que tampoco puede ocultar la propia intervención del compositor Michael Huber.

La obra antiguamente identificada como una perdida "Sinfonía Nº 3 en fa mayor" no existe. Al parecer actualmente existe un aria de concierto en fa mayor con una sección orquestal de obertura escrita en el mismo tono, que pudo ser tomada como el principio de una sinfonía sin identificar.

La obra anteriormente identificada como "Sinfonía Nº 4 en do menor" compuesta al parecer en 1846, de la cual solamente se conserva una adaptación para piano a cuatro manos de sus tres actuales movimientos, actualmente se conoce como "Tres movimientos de una sinfonía en do mayor", cuya versión orquestal presumiblemente nunca se interpretó. No está datada y se había identificado erróneamente como la "Sinfonía en do menor" actualmente conocida como la tercera.

Las dos últimas sinfonías son las que actualmente han cambiado de numeración. Como en las grabaciones, que se pueden conseguir actualmente, poseen la anterior numeración para no crear más confusión, en esta obra emplearemos los antiguos títulos.

Para concluir con estas confusiones diremos que actualmente tenemos cuatro sinfonías completas, las primera, segunda, cuarta y quinta, una, la tercera, cuyas partes para viento y percusión fueron reconstruidas en el año 2012 y un fragmento sin datar en tres movimientos del cual solamente se conserva una versión para piano a cuatro manos.

Desde estas páginas deseamos agradecer al Tiroler Landesmuseen por todos los datos y completas grabaciones de todo su material musical publicado, que nos han amablemente suministrado.