SPOHR 4

La “Sinfonía Nº 4 en fa mayor” (La Consagración de los tonos) Op. 86, fue compuesta en el verano de 1832 en Neundorf. Como excepción, en el primer grupo encontramos una sinfonía que ya posee un cierto programa. Se basa en un poema de Carl Pfeiffer perteneciente a una colección que había sido publicada recientemente. Spohr escogió el poema “Die Weihe der Töne” para una cantata a la memoria del escritor, pero finalmente decidió hacer una sinfonía describiéndola como “characteristisches Tongemälde in Form einer Sinfonie, poema sinfónico en forma de una sinfonía.

A pesar de algunas críticas desfavorables, diciendo que su carácter programático denotaba una falta de inspiración, la obra fue bien recibida por el público, tanto en Alemania como después en Inglaterra.

El primer movimiento largo, allegro, empieza con una introducción lenta, explicando el nacimiento de la música a partir del silencio. El allegro escrito en forma sonata incluye el susurro del viento y cantos de pájaros interpretados por la madera. En la parte central asistimos a la formación de una tormenta. En la recapitulación la tormenta se desvanece y en la coda se aleja hasta desaparecer.

El segundo movimiento andantino, allegro está compuesto por tres partes. Muestra las diferentes funciones de la música. Primero como canción de cuna, luego como danza y finalmente en forma de serenata. En esta última aparece un expresivo solo de violonchelo. La parte final es compleja con la mezcla de los tres temas. El propio Spohr la tuvo que dirigir en Inglaterra para que fuera entendida.

El tercer movimiento corresponde a un scherzo en tempo de marcha. Siguiendo las líneas literarias, expresa el uso de la música como elemento heroico. Las fanfarrias nos muestran a los soldados partiendo para la batalla. El trio expresa la ansiedad de los que se han quedado en la retaguardia, esperando el regreso de las tropas. Finalmente las tropas regresan victoriosas a los sones de la marcha. Termina con una canción coral como acción de gracias.

El último movimiento larghetto, allegretto representa el entierro del amigo muerto. Después de un desolado comienzo, con tristes melodías, emplea la coral “Begrabt den Leib”, entierra el cuerpo, como punto de consuelo.