SPOHR 7

La “Sinfonía Nº 7 en do mayor” (Irdisches und Gottlich im Menschenleben) Op.121, “Lo terrestre y lo divino en la vida humana”. Compuesta en los meses de agosto y septiembre de 1841, refleja los recuerdos de sus vacaciones pasadas en Suiza, sus montañas y lagos, el Festival de Lucerne. Quiere expresar en una gran obra sinfónica los sentimientos que le han originado esta mezcla de bellezas naturales y creaciones artísticas.

Para ello crea una obra para dos orquestas. Una pequeña, compuesta por once instrumentistas, flauta, oboe, clarinete, fagot, dos trompas, dos violines, viola, violoncelo y contrabajo, representando lo divino y una segunda completa para representar lo terreno.

La obra está dividida en tres tiempos, cada uno llevando un título descriptivo. Su segunda mujer Marianne, escribió unos versos delante de cada movimiento, después de que Spohr hubiera terminado la obra.

El primer movimiento adagio, allegro, lleva el título Kinderwelt, el mundo de la niñez. Representa el Jardín del Edén, un estado de felicidad e inocencia expresado mediante sus sencillas melodías.

El segundo movimiento larghetto, allegro moderato, se titula Zeit der Leidenschaften, la edad de la pasión. Se ha perdido la inocencia entrando en los placeres de la vida, contrastando por medio de los ritmos de marcha con el lado guerrero del género humano. Después de una primera parte lenta dos temas entran el acción, uno dominado por rápidos movimientos de los violines expresando la pasión y un segundo de tipo militar.

El tercer movimiento presto, lleva el título Endlicher Sieg des Göttlichen, triunfo final de lo divino. Encontramos dos temas enfrentados. La gran orquesta interpreta un tempestuoso camino hacia el abismo, mientras la pequeña interpone temas de tipo himno. En la parte final las dos orquestas se unen en la interpretación de una coral que recuerda al Amen de Dresde, terminando la obra en una atmósfera de paz.