SPOHR 5

La “Sinfonía Nº 5 en do menor” Op. 102 fue terminada en el año 1837. El primer grupo de sus sinfonías termina con esta obra. Las siguientes pertenecen al segundo grupo con sus características programáticas.

La composición de esta obra empieza en el mes de noviembre de 1836, con la escritura de una obertura-fantasía sobre la versión de Ernst Raupach de la conocida obra de Calderón “Celos del aire”. Spohr no quedó satisfecho con su obra y cuando al año siguiente le pidieron la composición de una sinfonía para los Concerts Spirituels de Viena, retocó la obertura convirtiéndola en el primer movimiento de su nueva sinfonía, que terminó durante los meses de agosto y septiembre de 1837.

Se estrenó en Viena el 1 de marzo de 1838 con un gran éxito, siendo alabada hasta por Robert Schumann. En ella parece reflejarse todos los acontecimientos ocurridos en la última década, especialmente la muerte de su mujer Dorette.

El primer movimiento andante, allegro, empieza con un idílico pasaje recordando la felicidad pasada. Pero pronto es interrumpido por el tormentoso primer tema del allegro y un segundo tema rítmico. Después de un breve desarrollo retorna el tema lento del principio que se convierte en una expresiva melodía. El tema es cortado por fragmentos del allegro a modo de reexposición.

El segundo movimiento larghetto expresa profundos sentimientos y contiene un impresionante climax en la sección central, iniciada por una frase en fugato. Continúa con un scherzo, como una forma de interludio idílico que contiene un trio dominado por el viento.

Termina con un presto, en forma de una fantasía contrapuntística. Spohr parece aceptar la vida como es, sin retornar a los paraísos perdidos. Pero la vida todavía le reservaba un nuevo golpe. Su querida hija menor, Therese, muere a la edad de 19 años el próximo año.