STRAUSS 2

La “Sinfonía en fa menor”  Op.12 es su segunda sinfonía. Empezó su composición durante el invierno de 1883 que pasaba en Berlín, terminándola el 25 de enero de 1884. Esta obra aumentó la fama que comenzaba a rodear al compositor, proyectándolo internacionalmente. La Philharmonic Society de New York la incluyó en su programación, presentándola por primera vez el 13 de diciembre de 1884.

El primer movimiento allegro ma non troppo, un poco maestoso, escrito en forma sonata, empieza presentando su romántico tema principal, que crece apoyado por los metales. El desarrollo es amplio, mostrando el progreso del compositor. Su textura dramática nos muestra su cambio de estilo, que se irá alejando del clasicismo. Después de la reexposición termina con una solemne coda.

El segundo movimiento es un scherzo más personal que el de su primera sinfonía. El ritmo agitado de la cuerda se ve interrumpido por el trio de carácter melódico. Se reanuda el scherzo empujado por el viento y luego alternando con los motivos del trio.

El andante cantabile es un seductor movimiento de carácter melódico. El tema es sometido a diversas variaciones en su orquestación.

Termina con un allegro assai, molto appassionato, que demuestra su dominio de la orquestación. Su primer tema es de carácter épico contrastando con el suave segundo tema. El desarrollo es de carácter dramático, combinando los temas y llevándolos al climax. Una brillante coda finaliza la obra.

Strauss no se encuentra a gusto dentro de las limitaciones que le ofrece la forma sonata y esta será su última verdadera sinfonía. En 1885 Hans von Bülow que admiraba su obra le ofrece la dirección de la orquesta de Meiningen. El primer violín de dicha orquesta Alexander Ritter era un ferviente wagneriano y muestra al joven Strauss el camino de la nueva música, iniciado por Berlioz y seguido por Liszt y Wagner. Las formas debían renovarse, alejándose de las limitaciones clásicas. La música tenía que inspirarse en la literatura y en la filosofía.

Strauss cambia su estilo adaptándose a los nuevos tiempos. A partir de ahora sus formas sinfónicas se apartarán de la música pura, naciendo sus Poemas Sinfónicos, siguiendo la forma de Liszt. Esto ya se aprecia en su “Burleske para piano y orquesta” de 1885.