SUK 1

La “Sinfonía en mi mayor” Op.14 tiene sus orígenes en el mes de mayo de 1897 durante una gira de conciertos con el  Cuarteto Bohemio por Inglaterra, realizando el bosquejo de su primer movimiento, allegro. Durante el verano siguiente continuó su obra con un minuetto, pero la interrumpió para componer la música incidental de “Radúz y Mahulena” que le habían pedido para la obra de Julius Zeyer. Terminó la sinfonía durante el verano de 1899 con un nuevo segundo movimiento, un scherzo y un amplio movimiento final. La sinfonía se estrenó el 25 de noviembre de 1899 en Praga, interpretada por la Orquesta Filarmónica Checa bajo la dirección de Oskar Nebdal.

El primer movimiento allegro, ma non troppo, empieza de una manera oscura, pero que se va dirigiendo hacia la luz con el optimista primer tema del allegro, seguido por el dulce contraste de su segundo tema de un carácter intensamente lírico. En su desarrollo llega a sus puntos máximos de expresión, en un estilo heredado del romanticismo de su maestro y suegro, Dvorak. Después de la correspondiente reexposición, una brillante coda basada en el tema principal finaliza el movimiento.

El segundo movimiento adagio, se caracteriza por su tema principal de carácter melódico. La parte central expresa una situación de mayor dramatismo. El tema melódico reaparece en la parte final, terminando dulcemente.

El tercer movimiento allegro vivace, corresponde al scherzo. Una sección rítmica que contiene una melodía chispeante, acompañada por un intenso ritmo que podríamos calificar casi como latino. El trio ofrece el debido contraste con una tierna melodía de la cuerda, realzada por el tutti de la orquesta. Luego se repite el scherzo terminando con una resolutiva coda.

Finaliza con un allegro que contiene un tema principal optimista, creando contraste con el segundo de un carácter más solemne. En el desarrollo, el segundo tema aparece en forma de himno. Después de una sección mas dramática, aparece de nuevo el tema principal de forma radiante seguido de la recapitulación del segundo. La coda cierra brillantemente la obra, demostrando que Suk vivía una época de felicidad cuando la compuso.