SVETLANOV S1

La “Sinfonía Nº 1 en si menor” Op.13 fue compuesta en 1956 siguiendo el estilo de la escuela nacionalista rusa iniciada por Glinka. Era la obra preferida por Svetlanov. Construida en cuatro movimientos sigue la reglas de la tradición clásica.

El primer movimiento, allegro moderato, está escrito en forma sonata. El primer tema es presentado directamente al principio del movimiento. Un tema lírico suavemente oriental. El segundo tema aparece a continuación interpretado por la madera, con un componente más rítmico. Los temas se desarrollan conduciéndonos a una parte central más agitada con la intervención del metal. Los temas rítmicos contrastan con los melódicos hasta llegar a una sección de mayor fuerza dramática que nos conduce a su clímax con la intervención del metal. Termina con una recapitulación abreviada que finaliza con una tranquila coda.

El segundo movimiento, allegro vivace, corresponde al scherzo de la obra. Un tema rítmico de ambiente oriental, en forma de una danza guerrera, constituye el cuerpo de la sección. El trío constituye la parte lírica contrastante con su suave línea melódica, interpretada por solistas de la madera. Luego la cuerda retoma el tema de un modo más solemne. Finalmente se repite íntegramente la primera parte.

El tercer movimiento, largo, después de una breve introducción grave nos presenta una amplia melodía lírica, acompañada por los idílicos sonidos del arpa, en un ambiente de cuento oriental. Un solo del violín nos conduce a la parte central, donde la melodía se vuelve más trágica. Después de unas afirmativas frases del metal retorna al suave lirismo inicial que nos conduce a la coda.

SVETLANOV SEl último movimiento, andante mesto, empieza con una sombría introducción donde se introducen motivos temáticos, de los que surge el tema principal de carácter rítmico, en forma de una danza rápida. El segundo tema está compuesto por una colorida melodía de rasgos rusos. El desarrollo nos conduce a situaciones algo más tensas con la combinación de los temas. El tema lírico es presentado de forma solemne llevándonos al clímax. Termina con la recapitulación en la cual nos muestra el triunfo de la melodía lírica.

Una sinfonía académica que pudiera ser firmada por el propio Rimsky-Korsakov. El principal problema de la obra es su fecha de composición, el año 1956. Si hubiera sido compuesta un siglo antes ahora la creeríamos como una obra genial. Pero considerando la música como un ente intemporal, olvidándonos de la fecha de composición, podemos gozar de una música que sigue fielmente las reglas de la composición romántica. Además debemos considerar que se trata de una obra de una relativa juventud, influenciada por sus maestros.