TOURNEMIRE 2

La “Sinfonía Nº 2 en si mayor” (Ouessant) Op.36 fue empezada en 1908 y terminada en el mes de febrero de 1909. Es la primera que alcanza un carácter evocador religioso. Está inspirada en el paisaje fantástico de la isla de Ouessant, situada al oeste de las costas de Bretaña.

Se estrenó en la sal Gaveau de París el 3 de abril de 1909 dirigida por Louis Hasselmans en uno de los conciertos que llevan su nombre.

Gracias a su primera mujer descubrió la belleza de la costa bretona. Durante los veranos pasaban unos días en la isla de Ouessant. Aficionado a la cultura celta recogió información de su pasado medieval. Por ello en la obra hace alusión al canto popular.

El primer movimiento, Prélude, très modéré, allegro moderato, nos presenta un tema de carácter cromático que se va desarrollando aumentando su intensidad progresivamente. El material temático parece querer reflejar la silueta desgarrada de las paredes rocosas de la isla violentamente castigadas por el Atlántico.

Un extenso movimiento con ritmos sincopados y expresión atormentada en muchos de sus episodios. La introducción inicial se encadena a un allegro de gran intensidad expresiva con contrastes dinámicos que contribuyen a dotar de fuerza expresiva a la obra. Una tranquila coda sirve como transición al siguiente movimiento.

El segundo movimiento, Très calme, es un movimiento reflexivo que presenta a modo de canción un tema amplio de resonancias antiguas populares. La música va aumentando su intensidad, llegando a varios puntos culminantes antes de regresar a la tranquilidad inicial.

El tercer movimiento, Choral, allegro, empieza mediante un solemne coral realzado por los metales, que le proporciona una dimensión espiritual. Continúa con el allegro final mediante un tema agitado que alterna con fragmentos de coral y momentos de calma. Unas llamadas de las trompetas inician la sección final terminando mediante una épica coda.

Una obra con características personales más acusadas que su anterior sinfonía. Es el inicio de un ciclo al que desea darle más trascendencia. Como escribe el compositor la sinfonía tiende a la glorificación de lo Eterno.

Además de sus ocho sinfonías compuso otra gran obra orquestal, el "Poème pour grand orgue et orchestre" Op.38 escrito entre 1909 y 1910 del cual no tenemos actualmente ninguna versión grabada.