TOURNEMIRE 3

La “Sinfonía Nº 3 en re mayor" (Moscou) Op.43 fue compuesta entre 1912 y el 20 de junio de 1913. A finales de 1911 el compositor realizó una breve estancia en Moscú para la inauguración de un órgano y realizar algunos recitales. Aunque este sea el origen de la sinfonía la misma no muestra ninguna impresión del viaje. Pero refleja un ambiente ruso obviando el bolchevismo, el de un pueblo religioso, en una obra que quiere ser trascendental ofreciendo una visión del camino hacia Dios.

Se estrenó el 19 de octubre de 1913 interpretada por la Orquesta del Concertgebouw de Amsterdam dirigida por Evert Cornelis y presentada en París el 4 de enero de 1919 dirigida por Diran Alexanian. La sinfonía está estructurada en dos partes cada una comprendiendo dos movimientos, con un tema cíclico que unifica la obra.

El primer movimiento, bien modere, según revela el compositor sigue el argumento siguiente, todos los seres humanos, sumergidos en profunda obscuridad ...sacrifican a los dioses, a Svarov, a Dajbog[1], sin embargo en sus almas entran destellos de luz...

Empieza exponiendo el tema cíclico principal escrito en cuartas paralelas, el tema que marcará el paso de las tinieblas hacia la luz. Un segundo tema aparece similar a un salmo religioso en forma de canon. Para salir del aspecto algo monótono el compositor añade un motivo rítmico parecido al de la danza ucraniana conocida como gopak que sirve de elemento motriz hacia su camino hacia la luz.

El segundo movimiento, avec du mouvement, corresponde al scherzo de la sinfonía. El material musical está formado por danzas y canciones. Un tema rítmico vivo inicia el movimiento en el que se superponen diferentes métricas. El trío está constituido por un solo de trombón que evoca la inmensidad de las estepas.

El tercer movimiento, les Cloches de Moscou, lentement, es la parte más original de la obra con el empleo del carrillón evocando al Kremlin y la Santa Rusia. Una evocación que significa según dice el compositor, en el Santo Moscú las maravillosas campanas empiezan a sonar, anunciando al mundo una inmensa alegría, la revelación de la Cruz, verdadera huella de felicidad. Para esta evocación utiliza arpas, glockenspiel, celesta y campanas. La cuerda interpreta seguidamente un tema en forma de coral creciendo con la entrada del órgano, creando un clima de intensa religiosidad.

El cuarto movimiento, assez modere, avec assez de mouvement, empieza con el retorno de las campanas y de anteriores temas que le dan la apropiada estructura cíclica. Un tema vivo combinado con un ritmo de marcha conduce al pueblo hacia la luz. La progresión termina de modo apoteósico mediante una luminosa coda. Según explica el compositor, crecen hacia arriba, más arriba, escuchándose las campanas del Reino de los Cielos, suben hasta estas cumbres donde saben que encontrarán la felicidad absoluta en la Paz del Señor.

Una obra inspirada en la profunda fe religiosa del compositor reflejada sobre el paisaje y el pueblo ruso, empleando una música que todavía muestra la influencia de la Schola Cantorum de Cesar Franck. Es la sinfonía de Tournemire que ha sido más interpretada.