USTVOLSKAYA 1

La “Sinfonía Nº 1” fue terminada en 1955. Usa una orquesta sinfónica completa y dos voces de niños. No respeta la tradición sinfónica rusa. Escrita en tres movimientos singulares. Los externos puramente sinfónicos, engloban una serie de ocho temas cantados por muchachos.

La modernista obra no obtuvo el favor de las autoridades soviéticas, siendo estrenada en 1966, once años después de su composición e interpretada en una única ocasión.

El primer movimiento es orquestal y está titulado como Parte I. Utiliza una música con muchas disonancias con un tratamiento camerístico. Es un breve movimiento empleado como introducción, creando un ambiente bastante depresivo.

El segundo movimiento, Parte II, está dividido en ocho canciones. Los textos son de Gianni Rodari, un comunista italiano que encontró la Rusia de Stalin como el mejor sitio para publicar su obra. La primera canción titulada Ciccio trata de un niño negro que nunca ha podido experimentar la felicidad de los niños blancos.

La segunda, el tiovivo, trata del sueldo insuficiente del padre. La tercera titulada Sábado Noche, habla de los niños huérfanos a causa de la violenta represión de una huelga. La cuarta, Los jóvenes de Modena, sobre los ropavejeros. La quinta se titula el pordiosero en la estación ferroviaria. La sexta lleva el título La sala de espera, hablando del paro. Un canto de protesta defendiendo el trabajo. La séptima, cuando las chimeneas se apagan, refleja la oscuridad sin esperanza, con sus imágenes cambiantes de claro a obscuro. Finalmente la última nos llena de esperanza con su título "Sol", una esperanza que la música expresa como lejana.

UST S1El tercer movimiento, Parte III, es puramente orquestal. Su naturaleza es reflexiva usando un amplio contrapunto. Actúa como un postludio, que cierra la obra en el mismo ambiente depresivo con el que había empezado. Después de una sección más intensa que actúa como un grito de protesta, termina de un modo similar a su comienzo.

La compositora rompe con el pasado abandonando el posromanticismo heredado de Shostakovich, empleando un expresionismo de tipo ascético. Ideológicamente se trata de una comparación entre la pobreza y miseria engendrada por el capitalismo y el glorioso renacer de Rusia. Pero su estilo moderno no fue admirado por las autoridades soviéticas, que encontraron una obra demasiado depresiva.

Entre 1955 y 1959 compone la "Suite para orquesta", una obra colorista y menos compleja que su sinfonía. Emplea un estilo moderno sin renunciar a la tonalidad, parecido al realizado por Stravinsky. El poema sinfónico "La luz de las estepas", compuesto en 1958, es otra de las obras compuestas con la tradicional estética rusa, un estilo diferente del realmente personal de sus obras, que no se podían interpretar públicamente.