USTVOLSKAYA 4

La “Sinfonía Nº 4” (Prayer) fue compuesta entre 1985 y 1987. Una sinfonía de cámara orquestada para trompeta, tam-tam, piano y contralto. Con una duración de apenas siete minutos, es una sinfonía reducida a su mínima expresión formada por un solo movimiento. Utiliza el mismo texto que la obra anterior. Una Oración como su nombre indica se estrenó el 24 de junio de 1988 en Heidelberg.

Dos años después se interpretó en Hamburgo, en el marco de un Festival de mujeres compositoras. Galina rechazó la invitación para asistir personalmente al concierto, realizada por el Instituto de mujeres compositoras de Heidelberg, con la siguiente respuesta.

UST S4"Con respecto al 'Festival de Música de mujeres compositoras', me gustaría decir lo siguiente: ¿Realmente puede hacerse una distinción entre música escrita por hombres y música escrita por mujeres? Si ahora tenemos 'Festivales de Música de mujeres compositoras', ¿no sería correcto tener 'Festivales de Música de hombres compositores'? Soy de la opinión de que no debería permitirse que tal división persista. Sólo deberíamos tocar música que sea genuina y fuerte. Si somos honrados en eso, una interpretación en un concierto de mujeres compositoras es una humillación para la música. Espero sinceramente que mis comentarios no ofendan a nadie, lo que digo sale de mi más recóndito ser."

El texto utilizado por la contralto es idéntico al de su anterior sinfonía. Dios Todo Poderoso, Verdadero Dios, Padre de la Vida Eterna, Creador del Mundo, Jesús Mesías, salva nos. El carácter de la música como un ritual está señalado por la propia compositora diciendo que la contralto no podía lucir ninguna joya.

Las notas de la trompeta inician la obra. La repetición de cuatro notas mediante la trompeta antecede al canto recitado de la soprano. Las cuatro notas se repiten de un modo casi obsesivo. El piano acompaña a la contralto en la reanudación de su patético recitado, apareciendo nuevamente las notas de la trompeta de un modo obsesivo. Notas agudas de la trompeta interrumpen la narración. Después de una pausa, la soprano termina su recitado repitiendo las últimas palabras salva nos. En la parte final se repiten estas palabras nuevamente, antes de la coda iniciada por la trompeta.

Una minúscula forma sinfónica centrada sobre obsesivas notas que nos llevan a las palabras salva nos, como una repetición de la súplica iniciada en la anterior sinfonía, esta vez de un modo obsesivo.