VAUGHAN-WILLIAMS 5

La “Sinfonía Nº 5 en re mayor” fue empezada en 1938 y su continuación se vio interrumpida, en parte por la guerra y por la composición de música para el cine. También había estado trabajando en su ópera “A Pilgrim’s Progress”, un proyecto que entonces en plena guerra era irrealizable. Material sinfónico de la ópera lo utilizó en su nueva sinfonía. La obra se estrenó el 24 de junio de 1943 en el Royal Albert Hall de Londres, en uno de los Promenade Concerts bajo la dirección del propio compositor.

La obra está orquestada para una orquesta normal, con madera por duplicado, piccolo, corno inglés, pares de trompas, trompetas, trombones, timbales y cuerda. Dedicó la obra a Sibelius como dijo él mismo, sin su permiso.

El primer movimiento, Preludio: moderato, allegro, tempo I, empieza lleno de calma, contrastando con la dureza reflejada en su anterior sinfonía. El primer tema es una llamada de la trompa. El segundo motivo es presentado seguidamente por la cuerda. Los dos temas son desarrollados. El segundo en forma de una melodía por la cuerda, mientras el primero marcará con su ritmo persistente todo el movimiento. Un cambio de tonalidad del segundo tema, después de una pausa, marca claramente el clima bucólico de la obra. En la parte central correspondiente al desarrollo, aparece un motivo de tres notas descendentes, que suena como una llamada de alarma, pasando de un instrumento a otro. La escena se vuelve más turbulenta acompañada por rápidos pasajes de los violines en un estilo próximo a Sibelius. Luego con la llamada de las trompas empieza la recapitulación, que continúa con una majestuosa interpretación por el metal del tema lírico. El tema de la trompa y las llamadas de alarma cierran el movimiento.

El segundo movimiento, scherzo, presto misterioso, empieza con un motivo pentatónico expuesto por la cuerda en sordina. Seguidamente los instrumentos de viento introducen diversos motivos rítmicos. Una especie de música de ballet para criaturas fantásticas. Golpes de la percusión y comentarios del oboe y corno inglés ocupan el espacio del trio, subrayando una melodía lírica. Después se reanuda el scherzo, terminando calmadamente igual que había empezado.

El tercer movimiento, Romanza, corresponde al movimiento lento de la obra. Su tema principal pertenece a la ópera que estaba componiendo, “A Pilgrim’s Progress”, una especie de cuento moral sobre el viaje de un peregrino. Es presentado por el corno inglés sobre acordes de la cuerda. La música desarrolla una de las escenas de la ópera. El corno inglés y el oboe interpretan el tema en forma de eco. La cuerda toma el tranquilo tema con gran calidez. Se llega hasta un climax seguido por la reaparición del tema principal en el corno inglés y luego en la trompeta. Después de un episodio en el cual la música toma la forma de un apasionado himno de acción de gracias, la música pierde fuerza. El violín solista realiza un comentario rapsódico seguido por un motivo en la trompa en sordina, acabando la cuerda placidamente el movimiento.

Termina con un Passacaglia, introducido por los violoncellos. Seguidamente el primer violín presenta un tema en forma de himno, que se desarrolla en contrapunto. El tema se repite en forma de variaciones, hasta que trombones y tuba aportan una vigorosa contra melodía. Una variación del tema principal en forma de danza folclórica, genera una elaborada sección contrapuntística. El tema de la trompa del primer movimiento reaparece y luego la cuerda empieza una meditativa coda que termina con una radiante serenidad.

Esta obra recuerda el estilo contemplativo y plácido de su tercera sinfonía, muy lejos de la agresividad de la cuarta. El compositor tenía 70 años cuando se estrenó su quinta sinfonía y algunos pensaron que se trataba de su testamento final. No podían sospechar entonces que el compositor, al contrario de lo ocurrido con Sibelius, escribiría cuatro sinfonías más.

Escrita en un periodo de plena guerra parece predecir el triunfo del bien sobre el mal, pero como la teoría de si la cuarta era un presentimiento de la guerra, solo son especulaciones de algunos directores como Sir Adrian Boult. En la Romanza empleó parte del material de su ópera “A Pilgrim’s Progress”,  pero Vaughan Williams  omitió todas las citas sobre el texto de la misma en la publicación de la partitura, con lo cual dejaba claro su significado puramente musical.