VILARROIG 3

La “Sinfonía Nº 3" (Filosófica)  fue compuesta en 1979. Es actualmente la única de sus sinfonías de las que existe una grabación discográfica. Interpretada por la Orquesta Sinfónica de la Radiotelevisión Rusa dirigida por Víctor Ivanov para el sello Verso.

El primer movimiento, adagio grave, lleva el subtítulo Lo desconocido. La música de carácter grave, algo tétrica, va aumentando su dramatismo. Aparecen frases misteriosas en la cuerda y entradas de la madera, que nos conducen a la aparición del órgano con efecto aterrador. Después de un potente clímax la música regresa a la gravedad inicial. Una patética coda cierra el movimiento.

La música nos introduce en el mundo del terror, del terror a lo desconocido, del terror al mayor de los miedos del hombre, la muerte.

El segundo movimiento, allegretto, se subtitula El misterio de la vida, empieza mediante un ritmo oscilante de las maderas, pero la entrada de la cuerda nos sumerge en un mundo misterioso. Preguntas sin respuesta y gritos de impotencia. Una breve explosión de la percusión nos conduce a una sección central dubitativa, con interrupciones mediante explosiones sonoras e intervención del órgano. Una sección agitada inicia la parte final con una coda al estilo filosófico de Richard Strauss.

No sabemos si la vida es fruto del azar o no. Este misterio es lo que intenta expresar la música, uno de los mayores interrogantes que puede plantearse el hombre. Pero la música tampoco nos lo resuelve, dejándonos en la eterna duda.

El tercer movimiento, largo lamentoso, lleva como subtítulo El sufrimiento, siendo el movimiento lírico lento de la obra. La cuerda inicia el tema principal de carácter melódico. Su desarrollo nos conduce a una música de carácter romántico, que mezcla el sufrimiento con la dulzura del placer. Culmina en un expresivo clímax. Después de la subsiguiente calma, la sección final aumenta su melodismo, conduciéndonos a una coda de carácter esperanzador.

Algo que aparece en todas las religiones, su trascendencia en el budismo o su asimilación y transformación en el cristianismo. Forma parte de nuestras vidas y la música con su mezcla agridulce con momentos de felicidad tampoco nos ofrece ninguna respuesta. Una sublimación del sufrimiento que se convierte en felicidad.

El cuarto movimiento, allegro tempestuoso, lleva el subtítulo Las fuerzas desatadas de la naturaleza. Empieza con la entrada del metal marcando un ambiente de catástrofe. Música ondulante señalando el abismo, intervención fantasmagórica del órgano, música borrascosa. Después de una sección más calmada aparece un himno con llamadas de las trompetas, que nos conduce a una coda victoriosa.

Descripción de tormentas desatadas, terremotos, explosiones de supernovas. El hombre comprueba su pequeñez frente a las fuerzas de la naturaleza y del universo. Pero finalmente, como un canto a la esperanza, logra alzarse victorioso a pesar de todas las dificultades para conseguirlo.

Una sinfonía de carácter descriptivo, pero de forma abstracta sin seguir un guion literario. Un intento de expresión de ideas filosóficas mediante una música situada siempre dentro de la tonalidad, aunque con el empleo de efectos dramáticos fruto del minimalismo y de la comedia musical moderna.