WEYSE 7

La “Sinfonía Nº 7 en mi bemol mayor”  DF 123 fue compuesta en 1799. La fama de Weyse había llegado a Viena donde se realizó su impresión, probablemente en 1803. Es la única sinfonía que nunca ha sido revisada.

El primer movimiento allegro, empieza con un primer tema lírico interpretado por la cuerda. Después de una sección contrastante para el tutti orquestal, la cuerda presenta un tema secundario también tranquilo como el primero. En la recapitulación el tema secundario es presentado por la trompa en contraste con el principal dominado por la cuerda.

El andante está formado por un tema y sus variaciones. Destaca la cuarta variación, con un amable solo de oboe. Continúa con una doble variación que nos conduce a la coda, en la cual el fagot y la flauta tienen sus participaciones solistas. El minuetto combina frases del tutti con conjuntos más pequeños de cuerda y viento. Pero su estilo pertenece a una época que ha terminado.

El movimiento final consiste en un allegro que combina las formas sonata y rondó. El tema principal es una viva danza. Weyse utiliza construcciones contrapuntísticas en un estilo que siempre nos recuerda a Haydn. Weyse utilizó muchos temas de sus sinfonías para su música escénica, empleándolos en la construcción de oberturas o en música incidental, en un proceso contrario al natural o sea realizando una desestructuración. Después de su muerte rara vez han sido interpretadas sus sinfonías.