BEETHOVEN Sinfonía 6

La “Sinfonía Nº 6 en fa mayor” Op.68 fue creada paralelamente con la quinta, durante los años 1807 y 1808. El estreno también fue simultaneo, en el mismo concierto en el teatro An der Wien el 22 de diciembre de 1808. Es la llamada “Sinfonía Pastoral”. En ella Beethoven expresa su amor por la naturaleza y la vida en el campo. Mas que una descripción paisajística, Beethoven quiere mostrar sensaciones. Pero esta obra ha quedado como el origen de la música programática, de la cual durante el romanticismo nacería el poema sinfónico.

El primer movimiento allegro ma non troppo fue descrito por el propio Beethoven como “Despertar de sentimientos felices al encontrarse en el campo”. Beethoven no hace una pintura del campo, sino que hace renacer sentimientos en el oyente, expresando sensaciones en música.

El segundo movimiento andante molto mosso se subtitula “Escena junto al arroyo”. Un movimiento en forma sonata, en el cual el oyente es arrastrado a un ambiente de contemplación de la naturaleza. En el primer tema las trompas inician una pauta que se opone al ritmo de las cuerdas, creando un movimiento como el de un arroyo que no para de deslizarse tranquilamente. Al final aparecen las famosas canciones de los pájaros, el ruiseñor, la codorniz y el cuco. Se tiene que entender no como una realidad, sino en sentido metafórico señalando que la música no es totalmente de origen humano, se encuentra en la misma naturaleza.

Sigue un allegro al que Beethoven subtitula como “Alegres juegos de los aldeanos”. Este movimiento muy corto, enlaza con la famosa “Tormenta”.

La obra termina con un allegretto que es un rondó “Canción de los pastores” o “Alegría y acción de gracias después de la tempestad”. El hombre representado en su aspecto más humilde y natural, un campesino, da gracias al espíritu de la naturaleza por la lluvia y la desaparición del peligro representado por los truenos y rayos. Es la visión de Beethoven de acuerdo con las ideas de la Ilustración.