BRIAN Sinfonía 11

La “Sinfonía N° 11”  fue diseñada entre el 10 y el 15 de febrero de 1954, siendo completada el 29 de abril del mismo año. Se estrenó el 5 de noviembre de 1959, en una emisión en directo desde los estudios de la BBC, interpretada por la London Symphony Orchestra dirigida por Harry Newstone.

Está orquestada para tres flautas, una doblando piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, tres fagots, uno doblando contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, euphonium, timbales, gong, campanillas, triángulo, pandereta, platillos, bombo, tres cajas, xilófono, glockenspiel, dos arpas, celesta y la cuerda habitual.

El primer movimiento, adagio, es una elegía polifónica en un estilo contemplativo derivado de Bruckner. Un tema lírico procedente de los primeros compases que se va expandiendo. Una música que se encuentra entre los estilos de Mahler y los adagios de Shostakovich, pero sin su sentimiento trágico. Después de alcanzar un breve climax, la música se calma, terminando dulcemente.

El segundo movimiento, allegro giocoso, toma la función del scherzo, con interrupciones en forma de adagio. Es el movimiento más extenso de la obra y puede ser considerado como el principal, apareciendo como una mezcla de los dos movimientos de la sinfonía clásica. El material melódico es simple, presentando diversas variaciones. Empieza con un tema divertido interpretado por la trompa acompañada por campanillas, una forma de divertimento que es lo que realmente consiste el scherzo. Una música que en este caso sigue el estilo de las alegres danzas de Mahler. El movimiento rápido está interrumpido por un trío lento, que forma el adagio. Reaparece el allegro en forma de variaciones rítmicas. La música va moviéndose hacia zonas mas graves, derivando nuevamente en el adagio, que se impone en la parte final.

El tercer movimiento, maestoso e pesante, allegro marcia, está dividido en tres partes. La primera presenta una ceremoniosa marcha, seguida de una danza pastoral que ocupa la breve parte central. Termina con el retorno de la marcha, que nos conduce hasta la solemne coda.