BRIAN Sinfonía 17

La “Sinfonía N° 17”  fue terminada en Shoreham-by-Sea, Sussex, el 26 de noviembre de 1960, pero no acabó su orquestación hasta el 8 de enero de 1961. Su primera audición se realizó el 23 de junio de 1976 durante una grabación de la BBC, interpretada por la Royal Philharmonic Orchestra dirigida por Stanley Pope.

Su orquestación es más ligera que la de sus anteriores sinfonías, comprendiendo tres flautas, una doblando piccolo, tres oboes, uno doblando corno inglés, tres clarinetes, uno doblando clarinete bajo, tres fagots, uno doblando contrafagot, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, euphonium, timbales, pandereta, triángulo, bombo, tres cajas, platillos, platillo suspendido, xilófono, glockenspiel, arpa y la cuerda habitual.

Está escrita en un solo movimiento dividido en tres partes, con un tratamiento muy poco ortodoxo. La primera es un adagio, allegro moderato. Empieza con un solo de violín acompañado por las trompas, que nos introduce en un ambiente casi romántico. Pero se trata de una ilusión pasajera, que pronto termina al aparecer el sonido de los timbales y la caja, iniciando el allegro. Dos temas se interpretan en contrapunto, uno con gran fuerza rítmica, siendo el secundario mas calmado. Su desarrollo es continuo, como acontece en gran parte de la música de Brian. Termina con una sección de transición más lenta, que incluye nuevamente el solo para violín. La segunda parte, lento, es mas estática, pero incluyendo fuertes contrastes sonoros. El tema de una marcha lenta alterna con misteriosos motivos de los instrumentos de viento. La sección final nos lleva hasta un breve climax que prepara la última parte, allegro con brio. Consiste en una danza contrapuntística con cierto ritmo de vals. Es una transformación del tema anterior. Pero pronto la música se va deconstruyendo, terminando con una coda en forma de marcha lenta, en la que la orquesta despliega todo su poder.