BRIAN Sinfonía 9

La “Sinfonía N° 9”  diseñada durante los meses de julio y septiembre, fue terminada en el mes de noviembre 1951. Está separada de la anterior por la composición de la ópera “Turandot”, basada en el texto de Schiller. Se estrenó el 22 de marzo de 1958, durante una retransmisión en directo desde el estudio de la BBC, interpretada por la London Symphony Orchestra dirigida por Norman del Mar. Está construida en tres movimientos que se interpretan sin interrupción.

Orquestada para tres flautas, una doblando piccolo, dos oboes, corno inglés, dos clarinetes, clarinete bajo, cuatro fagots, uno doblando contrafagot, cuatro trompas, cuatro trompetas, tres trombones, tuba, timbales, pandereta, triángulo, bombo, tres cajas, platillos, campanas tubulares, gong, xilófono, glockenspiel, órgano, piano, celesta, arpa y la cuerda habitual.

El primer movimiento, adagio, allegro moderato, allegro vivo, está escrito en forma sonata libre. Empieza con una masiva entrada de la orquesta. El primer tema es tenso y como la casi totalidad del movimiento, presenta una tonalidad inestable. Podemos decir que la obra de Brian se encuentra en los límites de la tonalidad, no adoptando claramente una forma concreta, oscilando entre diversas tonalidades. El segundo tema es de carácter contemplativo y más lento. El desarrollo se basa casi totalmente en el primer tema y es de carácter trágico conteniendo diversos climax. En la reexposición no aparece el segundo tema terminando con el climax de una coda.

El segundo movimiento, adagio, interpretado sin interrupción con el anterior, es de carácter elegíaco. Su tema principal es presentado melancólicamente por el corno inglés, sobre los acordes de los violoncellos y contrabajos. Sigue una sección de desarrollo que culmina en un breve climax. El corno inglés recapitula el tema inicial. El volumen de la orquesta aumenta hasta un nuevo violento climax en ritmo de marcha, antes de terminar de modo tierno y pacífico.

El último movimiento, allegro moderato, empieza con un tema victorioso, formado por una gran cantidad de breves motivos, alguno de carácter majestuosamente británico, sin necesidad de una tonalidad convencional. En la parte central aparece un episodio mas calmado, con las campanas sonando sobre misteriosas cuerdas divididas. El tema victorioso es recapitulado en su totalidad, seguido de un mayor desarrollo. La obra termina con una majestuosa coda con gran fuerza, de carácter festivo, subrayado por el sonido de las campanas, estableciendo una clara tonalidad de re mayor.