E.T.A. HOFFMANN

Ernst Theodor Amadeus Hoffmann (1776-1822) nació en Königsberg (Prusia). En aquella época era la capital de la Prusia Oriental y pertenecía al reino de Prusia. Luego formó parte del Imperio Alemán hasta después de la segunda guerra mundial, que pasó a manos de Rusia, siendo actualmente conocida como Kaliningrad.

Hoffmann estudió derecho en la Universidad de su ciudad natal. Trabajó en el tribunal de la cámara de Berlín y estudió composición con Johann Friedrich Reichardt. En 1800 debe exilarse por sanción, trabajando como asesor del gobierno de Posznan. Allí escribió su primera partitura para orquesta, una obertura. En 1802, debido a unas caricaturas ridiculizando al general comandante de Posznan durante el carnaval, le valieron el traslado como consejero del gobierno de Ploczk, un pequeño pueblo situado al oeste de Varsovia. Finalmente se traslada en 1804 a Varsovia, en aquel tiempo bajo la dominación de Prusia, ejerciendo la función de consejero de estado.

La única sinfonía de E.T.A. Hoffmann fue escrita en esta época. En Varsovia intenta conseguir la plaza de primer violín en la orquesta. Al no consegirlo funda la Sociedad Musical (Musikalische Gesellschaft) y dirige la mayor parte de sus conciertos. Allí estrenó su única sinfonía. Parece ser que la obra no logró un gran éxito, pues los periódicos de la época no hablan de ello. Tengamos en cuenta que ni el público de Varsovia, ni el propio compositor conocían las primeras sinfonías de Beethoven.

Hoffmann fue un hombre polifacético, escritor, crítico musical, dibujante de caricaturas. A partir de 1816 ocupó un alto cargo en la corte suprema de Berlín. Tres de sus historias fantásticas sirvieron como libreto a Offenbach para su ópera “Los cuentos de Hoffman”.

La “Sinfonía en mi bemol mayor” parece que fue escrita en Ploczk y estrenada en Varsovia en 1806. Hoffmann era un gran admirador de Mozart. Tanto como para añadir a su nombre el de Amadeus. Su sinfonía está totalmente influida por la música del salzburgés y especialmente por su “Sinfonía Nº 39”, KV 543, escrita en idéntica tonalidad. En la introducción lenta ya se manifiesta el mundo sonoro del “Don Giovanni” que continua en el allegro, pero revestido por un lirismo que lo acerca al modo romántico. El segundo movimiento andante con moto es de carácter lírico y soñador. El menuetto es dramático. Termina con un allegro molto poseedor de un gran impulso rítmico.