MENNIN Sinfonía 5

La “Sinfonía Nº 5”  fue compuesta en 1950 para la Dallas Symphony Orchestra. La estrenó dicha orquesta el 2 de abril de 1950 dirigida por Walter Hendl. Está orquestada para piccolo, dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagots, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, tres percusionistas y cuerda.

El primer movimiento, con vigore, empieza de modo dramático. Las primeras notas se repetirán en el último movimiento. Un tema enérgico con fuerte ritmo forma la base del movimiento. El tema se desarrolla de modo contrapuntístico, apareciendo breves referencias al motivo inicial.

El segundo movimiento, canto, tiene la forma de lied, como se desprende de su título. Un tema lírico lento, expresando una súplica, es presentado por el oboe. Se desarrolla pasando al resto de instrumentos de viento, usando formas polifónicas, que nos conducen a un intenso climax introducido por la cuerda. Después vuelve al reflexivo inicio, terminando con calma.

El último movimiento, allegro tempestuoso, se inicia de modo tumultuoso con presencia del metal y la percusión. Un tema decidido es desarrollado en forma de canon, con numerosas variaciones rítmicas. Un segundo tema de carácter contrastante, derivado del anterior, es presentado por la cuerda, pero es pronto anulado por el empuje de la idea inicial. El tema continúa su avance empujado por la percusión.

Una sinfonía expresando la fuerza de la juventud nos muestra un estilo personal con gran poder expresivo, realizado con una música accesible, que convierte a esta obra en una de sus sinfonías más atractivas.