MENNIN Sinfonía 8

La “Sinfonía Nº 8”  fue compuesta en 1973. Se estrenó el 21 de noviembre de 1974 interpretada por la New York Philharmonic Orchestra dirigida por Daniel Barenboim. Dividida en cuatro movimientos, cada uno de los cuales lleva un título tomado de la Biblia.

El primer movimiento, sostenuto, se titula In principio, intentando expresar el origen del universo. Empieza de un modo estático, que va creciendo empleando grandes líneas contrapuntísticas que nos llevan a potentes clusters sonoros. Termina con la sonoridad inicial que nos lleva a una estática coda.

El segundo movimiento, allegro con moto, lleva el título Dies irae. La ira divina está expresada mediante una enérgica utilización de breves frases sonoras. El uso de la percusión aumenta este estado de ansiedad, que nos conduce a fuertes erupciones sonoras. Se trata de un scherzo compuesto de un modo muy libre.

El tercer movimiento, adagio, se titula De profundis clamavi. Empieza con un tema sombrío como corresponde a su título. Se desarrolla empleando líneas polifónicas hasta llegar a su climax, con una dura sonoridad completamente atonal. En la última sección recupera el tema sombrío inicial.

El último movimiento, allegro vivace, lleva el título Laudate Dominum. Empieza mediante breves frases enérgicas. La entrada de la percusión produce un tremendo sentido de agitación. Fragmentos de motivos rítmicos impulsan el movimiento hacia adelante, dándole un aspecto de optimismo. Su americanismo se delate por estos ritmos libres propios del cool jazz. Termina con una coda en la que se produce una afirmación tonal.