PETTERSSON S 1

Allan Pettersson (1911-1980) nació en Västra Ryd, perteneciente a la histórica provincia de Uppland, actualmente el condado de Estocolmo, el 19 de septiembre de 1911. Hijo de un herrero, un padre alcohólico violento y de una madre débil y santurrona. Una costurera que cantaba himnos del ejército de salvación a sus hijos. La familia se traslada durante su infancia al Södermalm, un distrito de Estocolmo caracterizado por la pobreza de sus habitantes. Vive con sus tres hermanos en este barrio miserable, suburbio de la capital sueca.

Recordemos la situación en que se encontraba Suecia a principios de siglo. Acostumbrados a contemplar al país con la prosperidad que caracteriza a su actual sociedad, nos olvidamos de aquellos negros tiempos, durante los cuales los suecos emigraban a los Estados Unidos  para poder comer.

La familia vive en una miserable habitación, rodeados de ratas e insectos. Su violento padre pegaba a su esposa delante de sus hijos. Vendiendo postales logra comprar su primer violín a los doce años. A su padre no le gustaba su afición por la música, recibiendo golpes y amenazas de internarlo en un correccional. Pero nada pudo evitar su empeño en convertirse en músico. Su educación musical fue en su mayor parte de carácter autodidacta, pero su interés le permite a los 19 años ingresar en el conservatorio.

Entre 1930 y 1939 estudia en el Real Conservatorio de Música de Estocolmo, escribiendo sus primeras obras. Julius Ruthström en violín, Axel Runnquist y Frowald Erdtel en viola, Gustav Nordqvist en armonía, Melcher Melchers en contrapunto y Charles Barkel y Olallo Morales en música de cámara, fueron sus principales maestros. Al finalizar sus estudios recibe una beca de la Fundación Jenny Lind, para proseguir sus estudios de viola con Maurice Vieux en París.
A su regreso a Suecia trabaja como viola en la Orquesta de la Sociedad de Conciertos de Estocolmo, la actual Orquesta Filarmónica de Estocolmo, con la que permanecerá hasta 1950. También estudia, de manera particular, composición con Karl-Binger Blomdahl y Otto Olsson. En 1943 se casa con Gudrun, la esposa que le acompañaría hasta su muerte.

Una de sus primeras obras fueron las “24 Barfusslieder”, las Canciones Descalzas, escritas entre los años 1943 y 1945, empleando textos propios. Uno de sus lieder lo empleará de forma recurrente en futuras obras. El nombre del ciclo proviene de una de sus canciones, que trata de una muchacha que pasea con los pies desnudos sobre espinas y cardos.

La “Sinfonía Nº 1” fue compuesta en 1951 dejándola inacabada. El motivo es un misterio, pero su autor prohibió la ejecución de cualquier parte de la misma durante toda su vida. El compositor alemán Peter Ruzicka encontró los fragmentos después de su muerte, pero actualmente todavía no poseemos ninguna grabación de la misma. La firma CPO podía haberla realizarlo al presentar el ciclo completo del resto de sus sinfonías, por lo cual encontramos bastante difícil que se realice en un futuro.

Pettersson regresa a París para estudiar composición con René Leibowitz (1913-1972) y Arthur Honegger, entre los años 1951 y 1953. Entre los compositores venerados por el compositor sueco se encontraban Alban Berg y Paul Hindemith. Pettersson se dio cuenta que Leibowitz únicamente le podía aportar conocimientos técnicos y no compartía su doctrina pura de la composición, que declaraba a Berg como impuro. Años más tarde, en una entrevista para el periódico sueco Dagens Nyheter, Pettersson recuerda este período de su vida, con las palabras que reproducimos en el siguiente párrafo.

“El tiempo que he pasado junto a Leibowitz ha sido un severo entrenamiento. Para desarrollar mi sentido de la forma, escribía sonatas en tonalidades e intervalos quebrados. Era radical, pero conservaba las formas antiguas. Sabe Dios lo que tuve que trabajar. Pero al final había asimilado todas sus teorías. Lo conocía y conocía sus leyes. No fue hasta el día en que las había asimilado, que me pude liberar y rechazarlas. No puedo hacer como los demás, de otra manera patino como sobre el hielo, debo poder escribir como deseo”.