CONTRAPUNTO Y ARMONIA

CONCEPTOS BASICOS SOBRE LA MUSICA (6)

2.15 - Contrapunto

La palabra contrapunto proviene del latín “punctum contra punctum”, o sea nota contra nota. Estudia el modo de combinar una nota con otra u otras que suenan al mismo tiempo. Es el modo de combinar armónicamente dos o más melodías que suenan al mismo tiempo.

El contrapunto se desarrolla al aparecer la polifonía en el siglo XV. Anteriormente cuando se cantaba a varias voces no se armonizaban y se producían disonancias. El contrapunto apareció históricamente antes que la armonía.

Las voces en la polifonía tienen una dimensión melódica horizontal, pero al sonar varias simultáneamente aparece una dimensión armónica vertical. Es el sentido vertical de la música. Ambas dimensiones se orientan según los principios de la consonancia.

La estructura de una composición puede ser homófona o polifónica. Si cantamos una canción trazamos una línea melódica en sentido horizontal. Una nota detrás de otra. Si cantamos la misma canción a dos voces, supongamos un tenor y una soprano, tendremos dos líneas melódicas. Estas líneas contempladas en sentido vertical se superponen, con todas las notas a una misma distancia. La única diferencia será que la soprano cantará a una octava superior al tenor. Por ejemplo do1, fa1, sol1 para el tenor y do2, fa2 y sol2 para la soprano. La canción será homófona.

La homofonía o igualdad de voces consiste en una voz conductora con otras voces acompañantes, que concuerdan con ella tanto rítmica como melódicamente o sea están en consonancia.

Si el tenor de nuestro ejemplo sigue cantando la misma canción, pero la soprano canta otra distinta, supongamos do1, fa1, sol1 para el tenor y sol2, do2 y re2 para la soprano, tendremos una canción polifónica a dos voces.

La polifonía significa varias voces rítmica o melódicamente diferentes, o sea que cada voz es independiente. Así una obra polifónica a cuatro voces significa que las cuatro personas o grupos de personas en el canto coral, cantan independientemente.

Como ya sabemos, los intervalos son las distancias tonales entre dos notas. Estas distancias pueden ser consonantes o sea que tocadas las dos notas a la vez producen un sonido agradable o disonantes cuando el sonido conjunto es desagradable.

En el caso de la homofonía, las distancias tonales están siempre separadas por una o varias octavas, o sea que sonarán de manera consonante. La octava es una consonancia perfecta.

El problema se presenta en el caso de la polifonía, donde pueden verse enfrentadas sonando a la vez varias notas no consonantes, lo cual significa que pueden producirse sonoridades desagradables que llamamos disonancias.

El contrapunto es la combinación de dos o más melodías independientes que se escuchan conjuntamente, de manera que suenen armónicamente. En la música contrapuntística la armonía deriva de la combinación melódica.

La armonía estudia las relaciones de los sonidos en la música tonal. Su fundamento lo constituyen los acordes. La armonía es el arte de saber combinar los acordes.

Como se puede ver, la diferencia fundamental entre contrapunto y armonía es que en el contrapunto se combinan melodías diferentes y en la armonía son sonidos diferentes que se escuchan simultáneamente o sea acordes.

 2.16 – Nociones de Contrapunto

Como se ha visto, según los intervalos utilizados se producen consonancias, sonidos agradables y disonancias, desagradables.

Las reglas del contrapunto nos indican que notas podremos usar simultáneamente para que el resultado sea armónico o sea agradable.

En la polifonía entran varias voces simultáneamente, siendo el sonido final la suma de varios que se mueven a través del tiempo. Lo importante no es analizar una nota contra otra, sino una serie de notas que se mueven a través del tiempo contra otras que suenan en el mismo tiempo. Con lo cual vemos que además de los tonos es importante la duración de los mismos, en sentido dinámico. Para entenderlo mejor diremos que la armonía estudia la simultaneidad de tonos y el contrapunto la simultaneidad de notas o sea, teniendo en cuenta la duración del sonido.

Las consonancias perfectas son la primera, la octava y la quinta.

Las consonancias imperfectas, llamadas así por la Iglesia, por ser demasiado agradables al oído, son las terceras y las sextas.

Las disonancias, con carácter de fricción, son la cuarta, segunda, séptima y todos los intervalos aumentados o disminuidos.

Existen unas reglas que nos marcan las líneas de las voces. Estas marchas de las voces serán favorables o desfavorables o sea prohibidas, malsonantes.

El estudio del contrapunto es bastante complejo. Así encontramos que se prohíben por ejemplo las quintas paralelas y las octavas. Su justificación es más artística que física. Al ser demasiado consonantes producen un resultado pobre.

Las reglas del contrapunto se sistematizan en sus manuales. Daremos una serie de reglas como ejemplo. En redondas frente a redondas (1:1), solo se permiten las consonancias.

En las negras contra redondas (4:1), se puede permitir una disonancia en la tercera negra, si la segunda y la cuarta son consonantes. Es la llamada disonancia de paso.

Existen disonancias aisladas en los compositores clásicos, pero enseguida se arreglan con notas seguidas consonantes. Cuando se produce la disonancia aparece una tensión que se libera al volver las consonancias. Lo que no permiten son varias disonancias seguidas.

Estas reglas cambiarán totalmente en el siglo XIX. Simultáneamente al contrapunto clásico, la polifonía se desarrolló cada vez más cromática, cambiando continuamente de tonalidad, perdiéndose el centro tonal, hasta llegar al abandono total de la armonía tonal.

En el siglo XX llegamos a la atonalidad, pero se crea un nuevo movimiento contrapuntístico, con formas como el canon, la inversión, etc., que se emplean en la música serial.

El canon es una forma contrapuntística que parte de un motivo y entonces van entrando las diferentes voces, repitiendo el motivo de la que le antecede. Las diversas voces entran en imitación a tiempos diferentes, interactuando contrapuntísticamente.

La palabra canon proviene del latín y significa regla o norma. En música se toma un motivo como norma, para la construcción de una forma imitativa, donde cada voz imita a la precedente, entrando a tiempos diferentes. Estas formas canónicas se emplean en la música de jazz, cuando los distintos instrumentos parecen perseguirse, sin llegar jamás a encontrarse con lo cual tendríamos un canon perpetuo.

La fuga deriva en principio de las formas canónicas. Es una amplia construcción contrapuntística que posee un principio formal y estructural. Parte de un motivo corto y característico, para que sea recordado fácilmente y las distintas voces van entrando contrapuntísticamente, según unas reglas marcadas por su modo de composición específico. Se trata realmente de una forma musical dividida en tres partes, exposición, desarrollo y parte final. Las partes de las composiciones que imitan este modo de escritura se denominan formas fugadas.

 2.17 - Armonía

La armonía estudia la relación entre los sonidos en la música tonal. Estudia la constitución de la tonalidad y del papel que dentro de ella juegan sus distintos grados o sea que en su sentido amplio, es la ciencia que estudia las interrelaciones de los intervalos musicales

La armonía consiste en coordinar los acordes de modo que sean agradables al oído. Tiene como origen al contrapunto. Los acordes aparecen cuando se interpretan varias notas a la vez. Es el sentido vertical de la música. La armonía se diferencia estilísticamente del contrapunto, por la subordinación del interés melódico a las partes individuales para solidificar la estructura como un todo. La base de la armonía la constituyen los acordes.

En la música tonal se aplica desde alrededor de 1600 hasta 1900, cuando se rompe con la tonalidad.

2.18 – Principios de Armonía

En esta obra no vamos a desarrollar las teorías armónicas, por considerar que son demasiado complejas, no siendo realmente necesarias para escuchar y comprender la música. Solamente expondremos una serie de conceptos, mas para la posible curiosidad del lector que por su necesidad intrínseca.

Los acordes constan de varios sonidos, que se pueden interpretan tocando todas las notas simultáneamente o por separado. Su interpretación separada o sea una detrás de otra, desde la más grave hasta la más aguda, se denomina arpegio.

Los acordes, del mismo modo que se ha visto en los intervalos, se clasifican en consonantes y disonantes. Para que sean consonantes, la relación de frecuencias entre los diferentes sonidos que la componen, debe ser un número simple. Es lo mismo que vimos para dos sonidos, pero ahora aumentadas sus interrelaciones entre más sonidos, con lo cual quedan las consonancias mas restringidas.

Los acordes de tres sonidos que cumplan la regla anterior se consideran como acordes perfectos. Son las llamadas tríadas que constituyen el fundamento de la armonía.

Si se añade una cuarta nota al acorde, surge una disonancia, al aparecer una séptima entre el sonido fundamental y la nueva tercera. Veamos un ejemplo en la escala de do. 

do-re-mi-fa-sol-la-si-do

Fundamental do. Tercera mayor mi. Quinta sol. Acorde perfecto.

Si añadimos una cuarta tercera tendremos la nota si, la cual es disonante con la fundamental do. Es la séptima. Acorde de séptima.

El acorde perfecto consta como se ha visto, del sonido fundamental, la tercera y la quinta o de dos terceras que pueden aparecer en las cuatro combinaciones siguientes:

Acorde perfecto mayor: tercera mayor abajo, tercera menor arriba.

Acorde perfecto menor: tercera menor abajo, tercera mayor arriba.

Acorde perfecto disminuido: 2 terceras menores en el marco de una quinta disminuida.

Acorde perfecto aumentado: 2 terceras mayores en el marco de una quinta aumentada.

Para comprender mejor la relación natural entre los acordes perfectos y los armónicos de un sonido, estudiaremos como ejemplo el acorde perfecto mayor en la escala de do.

Como sabemos los tres elementos del acorde son los siguientes:

Nota Fundamental + Tercera Mayor + Quinta

do                              mi                           sol

Separación entre notas                                                             dos tonos             un tono y medio

Tercera mayor         Tercera menor

Considerando los armónicos de la nota fundamental encontramos que las notas del acorde se corresponden al primer armónico do, el tercer armónico trasladado a una octava mas grave mi y al quinto armónico dos octavas mas bajo sol.

No podemos tomar los armónicos segundo y cuarto por ser la duplicación de la fundamental en octavas superiores, con lo cual no se trata de una nota diferente.

Recordemos cuales son los intervalos consonantes.

Octava  2/1     Quinta  3/2      Cuarta  4/3

         Tercera mayor 5/4 (dos tonos)               Tercera menor 6/5 (un tono y medio)

Sexta mayor 5/3 (4 tonos y medio)          Sexta menor 8/5 (4 tonos)

Traslademos las relaciones de los intervalos al acorde y nos queda

1,      5/4,      3/2,      2

 Separaciones entre notas                                                                             6/5           4/3

    Tercera menor    Cuarta

Separación entre la segunda y la cuarta                                                               8/5        Sexta menor

Tomamos en el ejemplo la cuarta nota por ser la duplicación de la primera.

Con esto queda demostrado, que todos los intervalos entre las distintas notas que forman el acorde son consonantes, con lo cual queda relacionada la teoría de la tonalidad con los armónicos de origen natural de un sonido.

Como es fácil comprender, cada tonalidad tendrá sus propios acordes, como sus propias tónicas, dominantes y subdominantes.

La nota tónica constituye el centro tonal. La tónica tiene efecto conclusivo. Así vemos que una obra escrita en do mayor debe terminar con un do, para que sintamos realmente su efecto de final.

Este centro tonal puede variar a lo largo de una obra de forma pasajera, volviendo a la tonalidad o de forma real pasando a un cambio de tonalidad. En este caso se habla de una modulación hacia otra tonalidad. Cuando menos alteraciones, o sea notas diferentes, presenten ambas tonalidades, se considerarán como más próximas. En los tratados de armonía aparecen diversas formas de resolver estas modulaciones. Aprovechan los acordes que contienen notas comunes entre ambas tonalidades.

Con los cambios de tonalidad conseguimos emplear mas notas, con lo cual la música se enriquece. Si sólo usáramos las notas de una sola tonalidad la música se volvería aburrida y sin color.

Como nota aclaratoria diremos que un tremolo no es ningún acorde. Un tremolo consiste en la repetición rápida de dos notas.

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