MIASKOVSKY

MIASKOVSKY

10 – Miaskovsky

Considerado como uno de los compositores más importantes de la época soviética, sus sinfonías cubren un periodo de tiempo de grandes cambios políticos, que se reflejan en su obra. Su estilo progresista, reflejado en sus primeras obras, tuvo que adaptarse a las exigencias del llamado realismo socialista.

Nikolai Miaskovsky (1881-1950) nació en la fortaleza de Novo-Georgievsk, actualmente Lomze, cerca de Varsovia, el 20 de abril de 1881. En aquella época formaba parte del Imperio Ruso. Su padre era un oficial ingeniero ruso destinado a los territorios de Polonia. En 1889 su familia se trasladó a Kazan, la capital de la República Tártara perteneciente a la Federación Rusa y situada a unos 700 Km al este de Moscú. Recibió las primeras lecciones musicales de su madre. A su muerte, la educación musical quedó a cargo de su tía que había sido una soprano de la Opera de San Petersburgo.

Su padre había ascendido a general y deseaba que su hijo siguiera la carrera militar. En 1893 lo envió a la escuela de cadetes de Nizhy-Novgorod y mas tarde en 1895 a una escuela militar de San Petersburgo. Mientras, estudió piano, violín y armonía entrando en la orquesta militar de los cadetes. En el mes de diciembre de 1896 escuchó en un concierto la sexta sinfonía de Tchaikovsky dirigida por el famoso Arthur Nikisch. Este acto le marcaría durante toda su vida, confirmando su afición a la música y concretamente al estilo dramático y expresivo del famoso compositor ruso. Miaskovsky determinó que deseaba dedicarse a la música pero su padre quería que terminase su carrera militar. Así finalmente se graduó en la Academia de Ingeniería Militar en 1902.

Recomendado por Taneyev realizó un curso de seis meses de armonía con Gliere en 1903, luego estudió teoría con Kryzhanovsky durante tres años. En 1906 entró en el Conservatorio de San Petersburgo, estudiando con Liadov y Rimsky-Korsakov.

La “Sinfonía N° 1 en do menor”  Op.3 fue compuesta en 1908 mientras estudiaba en el Conservatorio, terminándola en el mes de septiembre. Se estrenó el 2 de junio de 1914 en Pavlovsk. Debido a una sugerencia de su amigo Prokofiev revisó la obra, que a causa de la guerra no terminó hasta 1921.

El primer movimiento, lento, ma non troppo, allegro, empieza con una introducción lenta que nace de los bajos de la orquesta, con un tema angustioso y nostálgico. El clima va haciéndose más dramático hasta llegar a un intenso climax, para luego ir perdiendo intensidad. Entonces empieza el allegro con un tema nervioso. El segundo tema es más lírico característico de la escuela rusa, ofreciendo el debido contraste. Después de la sección de desarrollo, en la cual continúan los contrastes entre romanticismo y fuerza dramática, termina con la recapitulación del segundo tema, que de modo trágico nos conduce hasta una solemne coda. Un movimiento de gran fuerza, siguiendo la tradición de la música rusa.

El segundo movimiento, larghetto, quasi andante, contiene un tema amplio y expansivo, presentado por la cuerda de modo romántico. La atmósfera se hace mas apasionada llegando hasta su climax. Luego la música vuelve hacia la tranquilidad del principio, disolviéndose el tema en el silencio.

El último movimiento, allegro assai e molto risoluto, nos presenta un tema rítmico en forma de marcha, contrastando con el segundo más lírico de ambiente ruso. Después de repetirse la exposición, el desarrollo se basa especialmente en el tema rítmico. Una breve recapitulación termina con una determinante coda. Una obra que denota la influencia de sus maestros, entre ellos Glazunov.

La consecuencia inmediata que tuvo esta obra en la vida de Miaskovsky, fue lograr que Glazunov le concediera una beca para que pudiera proseguir sus estudios musicales. En 1911 se graduó, al terminar su estancia en el Conservatorio de San Petersburgo. Entre sus amigos compañeros de estudios se encontraba el que sería un gran compositor, Serge Prokofiev. Presentaron sus primeras obras en los mismos conciertos. Otro de sus compañeros era Boris Asafiev que se consagró a la crítica y a la musicología.

La “Sinfonía N° 2 en do sostenido menor”  Op.11 que había empezado en 1910fue terminada después de graduarse en 1911. Debido a sus deberes militares en tiempo de guerra, no pudo asistir al estreno de su obra en el mes de abril de 1915 en San Petersburgo, en un concierto realizado por la Orquesta de la Corte dirigida por Hugo Warlich.

El primer movimiento, allegro, muestra desde su principio un sentimiento de malestar. Dos temas se configuran, el primero nervioso y el segundo de un melancólico lirismo. El dramatismo se intensifica durante la sección de desarrollo. Una corta recapitulación da paso a una coda de gran fuerza.

El segundo movimiento, molto sostenuto, continua en el mismo ambiente de triste melancolía. Un amplio tema se desarrolla con influencias de Scriabin y del Rachmaninoff de “La isla de los muertos”, escrita en la misma época. La parte central se inicia con un solo del corno inglés repetido luego por otros instrumentos. El dramatismo se intensifica hasta volver en la última parte a una situación más idílica, que nos conduce a la coda en un ambiente similar al principio del movimiento, terminando con pizzicatos de la cuerda.

El tercer movimiento, allegro con fuoco, se interpreta sin interrupción. Esta formado por una mezcla de scherzo y de rondó. Empieza con un motivo rítmico anguloso en forma de un scherzo, pero pronto se escuchan citas de movimientos anteriores. Se presentan fuertes contrastes entre las secciones, llegando a momentos de intenso dramatismo. Todo ello nos arrastra hasta un final de una poderosa fuerza dramática.

Las sinfonías del primer periodo de Miaskovsky tienen influencia de Tchaikovsky, a quien admiraba como el salvador de la sinfonía rusa y de Scriabin. Su ambiente es depresivo, como el de otras obras del período anterior a la Gran Guerra Europea. Presentan bastantes efectos cromáticos, siendo en momentos bastante disonantes. La gran fuerza dramática de Tchaikovsky se repite en un estilo más ácido, sin concesiones a la dulzura del romanticismo.

La guerra terminó brutalmente su prometedora carrera musical. En el año 1914 fue movilizado y como oficial tuvo que intervenir en algunas de las más rudas batallas, en el frente austriaco situado en la región polaca de Galitzia. En 1917 fue herido y enviado a Tallinn. Luego, pocas semanas después de la Revolución de Octubre, en el mes de diciembre de 1917, integrado en el ejército rojo, se le trasladó a San Petersburgo, renombrado como Petrogrado, al Cuartel General de la flota, enfermo de neurosis.

La “Sinfonía N° 3 en la menor”  Op.15 fue terminada en el mes de marzo de 1914 y se estrenó en Moscú el 27 de febrero de 1915 dirigida por E. Kuper. La dedicó a su amigo el crítico musical Boris Asafiev.

Se trata de una extensa obra dividida en dos movimientos de gran fuerza dramática. Según el propio compositor lleva una marca de profundo pesimismo. En aquella época sufría un estado de depresión, como demuestra el apodo escogido para la escritura de algunos de los artículos de aquel tiempo. Los firmaba con el pseudónimo Misántropo. Parece que además presentía las miserias de la próxima guerra y de la revolución.

El primer movimiento, non troppo vivo; vigoroso, está escrito en la forma de allegro de sonata. Después de una tensa introducción, en la que los corno ingleses junto con la trompeta interpretan una impetuosa llamada del destino, aparece el primer tema, ansioso e impetuoso. En contraste el segundo es lírico. Continua con una intensa sección de desarrollo. El tema principal es presentado con majestuoso carácter por el metal. Después de una breve reexposición, termina con una extensa coda con un tranquilo tema, una versión lenta del tema del destino.

El segundo movimiento, deciso e sdegnoso, empieza con una sección muy dinámica, seguida por dos temas líricos secundarios. El primero interpretado por los violines es lánguido y apasionado.  El segundo es enunciado por el corno inglés y la viola, siendo más severo. En el desarrollo se encuentran motivos del primer movimiento junto a la introducción del segundo. El tema del destino llega a su climax en la recapitulación. Luego la música se modera y se hace dramática en forma de una marcha fúnebre lenta, que cada vez se hace mas desesperada, hasta terminar  en una profunda resignación.

La “Sinfonía N° 4 en mi menor”  Op.17 fue escrita muy rápidamente, entre el 20 de diciembre de 1917 y el 5 de abril de 1918. Diseñada durante su estancia en la capital de Estonia, Tallinn, la escribe lejos de los horrores de la guerra, en su tiempo libre y también durante las noches en que estaba de servicio como oficial de guardia, en las frías habitaciones del Ministerio de Marina. Está dedicada a Vasily Yakoviev, que había conocido durante sus prácticas militares y que también había querido dedicarse a la música, especializándose en musicología.

El primer movimiento, andante, mesto con sentimento, triste con sentimiento, empieza de un modo angustiado empleando la célula germinal más simple posible, un intervalo de segunda ascendente de dos notas. Un motivo oscilante más dinámico aparece mas tarde. El tempo va alternando entre pasajes rápidos y lentos, volviéndose cada vez más dramático. Una breve pero determinante coda finaliza el movimiento.

El segundo movimiento, largo, freddo e senza espressione, comienza con una forma fugada, que pronto se convierte en amplias frases líricas. La atmósfera continúa siendo opresiva, como recuerdos de la pasada guerra. Después de llegar a su climax termina con una sección más calmada. Según el propio compositor dice que se inspiró en la atmósfera de las canciones de cuna rusas, para escribir este movimiento.

El último movimiento, allegro energico e marcato, está escrito en forma de rondó. Contiene el único tema rápido de la sinfonía. Un tema enérgico bastante agresivo se combina con secciones más lentas, pero sin perder su carácter hostil y dramático. Una determinante coda concluye el movimiento.

La “Sinfonía N° 5 en re mayor”  Op.18 fue escrita simultáneamente con la anterior, entre diciembre de 1917 y abril de 1918. Se estrenó en Moscú el 18 de agosto de 1920 con gran éxito, dirigida por Nikolay Malko. Después de su triunfal estreno, se presentó en Madrid, Praga, Viena, Chicago y Filadelfia. En New York la dirigió Stokowski también con un gran éxito entre el público.

Es la primera sinfonía de Miaskovsky escrita en una tonalidad mayor, lo que significa una mayor alegría en su escritura. Influenciada por la música popular como más tarde exigirá el llamado realismo socialista. Se puede considerar que estaba naciendo el sinfonismo ruso soviético.

El primer movimiento, allegretto amabile, empieza tranquilamente presentando un tema de danza pastoral lenta en el clarinete. El tema va ganando intensidad al pasar a la orquesta. Cuando su fuerza decrece aparece el segundo tema, primero en forma fragmentada, hasta que ganando fuerza se interpreta con toda su intensidad. Un tema de gran fuerza lírica al estilo ruso. Entonces empieza la sección de desarrollo, que termina con una solemne interpretación del segundo tema de forma realmente impresionante. La recapitulación empieza con el primer tema expuesto de forma tranquila, terminando con una suave coda.

El segundo movimiento, lento, quasi andante, andante, presenta una melancólica canción de cuna, mostrando una misteriosa atmósfera. Escrito en forma A, B, A, la parte central presenta un tema más agitado. Luego los dos temas se combinan en una forma fugada alcanzando gran dramatismo. Finalmente se retorna a la misteriosa tranquilidad de la primera parte hasta llegar a la coda final.

El tercer movimiento, allegro burlando, es el scherzo de la sinfonía. El tema principal está tomado del folclore. Se trata de una canción de navidad, una koliadka,  ucraniana. La recogió durante la época que pasó en el frente austriaco en la Galitzia, cerca de Lvov. Galitzia, en polaco Galicja, es una región de Polonia, en la que se encuentra el famoso santuario de Czestochowa. Este tema ligero lo combina con melodías similares.

El último movimiento, allegro risoluto e con brio, está escrito en forma sonata. Presenta un impetuoso primer tema, seguido por un segundo mas calmado. Los temas se combinan durante el desarrollo, formando un ambiente casi de música cinematográfica. En la recapitulación reaparece el segundo tema del primer movimiento, que se interpreta en forma de himno de manera solemne, conduciendo a la triunfal coda.

El éxito de esta obra se debió a que cumplía lo esperado por el público del sinfonismo ruso. Una obra clara apoyada por ritmos populares, fácil de entender. Es lo que años mas tarde como veremos pide el intervencionismo comunista creando la música del realismo soviético.

Desmovilizado del Ejército Rojo en 1921, Miaskovsky logró una plaza en el Conservatorio de Moscú, trabajando como profesor de composición, puesto que ocuparía hasta su muerte.

La “Sinfonía N° 6 en mi bemol menor”  Op.23 fue escrita entre los años 1921 y 1923, siendo estrenada en Moscú en 1924 con un gran éxito, considerándola como una de las grandes sinfonías rusas. La obra está escrita para gran orquesta, incluyendo la participación de un coro en el último movimiento. Es la sinfonía más extensa de Miaskovsky llegando a superar una hora de duración. Se estrenó en los Estados Unidos en el mes de noviembre de 1926 dirigida por Leopold Stokowski.

El primer movimiento, poco largamente, allegro feroce, empieza con una breve y enfática introducción consistente en seis acordes, que nos conduce al primer tema de una clásica forma sonata. Este tema es de naturaleza robusta y cromática. Después de un complejo y largo desarrollo, aparece el segundo tema contrastante, anunciado por el corno inglés primero y luego por el violín, más tranquilo a modo de canción. Continúa con un extenso y tumultuoso desarrollo, durante el cual el tema se repite de diferentes formas, pero siempre expresando un sentimiento de profundo dolor. La recapitulación de forma abreviada, empieza repitiendo los acordes de la introducción. El segundo tema es interpretado por la trompeta. El movimiento termina en un clima impregnado de tristeza.

El segundo movimiento, presto tenebroso, presenta un motivo desarrollado por el fagot acompañado por los agitados torbellinos de la orquesta. Este motivo avanza de manera repetitiva, hasta que es interrumpido por un solo de flauta de estilo pastoral impresionista, presentando un fuerte contraste. Luego la orquesta empieza a inquietarse hasta aparecer el motivo inicial del fagot. Termina con una determinante coda.

El tercer movimiento, andante appassionato, empieza con una oscura melodía interpretada por la cuerda. Luego toma el segundo tema del primer movimiento de una forma con mas sabor ruso. Un nuevo tema también de carácter ruso es presentado por el clarinete. La cuerda conduce el tema hasta sus registros más bajos, para luego elevarse de modo apasionado. En la última parte se regresa al comienzo con su nostálgico tema. En la coda la música termina disolviéndose en el silencio.

El último movimiento, allegro vivace, andante sostenuto, empieza con una alegre introducción del corno inglés apoyado por la orquesta. Luego usa dos canciones revolucionarias francesas, La carmagnole y Ça ira, presentando una victoriosa celebración de la Revolución. Pero esta alegría revolucionaria es interrumpida bruscamente por las notas del Dies Irae de la Misa latina de Requiem en su registro mas bajo. Un estallido de la orquesta nos conduce a un nuevo tema, apareciendo un canto tradicional ruso en forma de himno, que en su repetición aumenta su solemnidad. Pertenece a una antigua canción religiosa rusa denominada “Cuando el alma abandona el cuerpo”. Se repite en una serie de variaciones por la orquesta, interrumpida dos veces por los himnos de la revolución francesa, La carmagnole y el Ah ça ira. Se repite la introducción del Dies Irae, en contraste con el primer motivo, que nos conduce hasta un climax, interrumpido por la entrada del coro con el sonido vocalizado O repetido en forma de gritos de dolor. Luego empiezan a cantar el texto latino O, quid vivimus?, en forma de himno litúrgico ruso, tomado de una versión adaptada por V. J. Sokolov de la canción “Cuando el alma abandona el cuerpo”. Nos habla de la división entre el cuerpo y el alma. El cuerpo es enterrado y el alma asciende al cielo. Las últimas notas nos revelan el esperado optimismo de la vida eterna.

Considerada por algunos como la sinfonía más importante de Miaskovsky, se presta a diversas reflexiones sobre lo que quiere expresar el compositor con esta obra. En primer lugar observamos el dualismo en la vida y obra de su autor, uniendo los temas revolucionarios con los eclesiásticos en plena revolución comunista. Antes examinaremos los acontecimientos políticos de la época en la que el compositor se encontraba inmerso.

Los años anteriores a la escritura de la sinfonía habían sido trágicos para Miaskovsky. Su padre fue asesinado en el año 1919, en el andén de una estación ferroviaria, por un revolucionario que odiaba los signos del antiguo régimen, representados por el general zarista. Los ideales revolucionarios, que en un principio apoyaba Miaskovsky, fueron aplastados por la brutalidad del nuevo régimen y la sanguinaria guerra civil. La pérdida de varios amigos por el terror rojo y el hambre que padecía Petrogrado, habían amargado su carácter taciturno y su personalidad introvertida. Su carácter reservado podría ser uno de los motivos por los cuales nunca contrajo matrimonio.

La sinfonía se puede considerar como una despedida a las víctimas de estos trágicos días, como una reacción al periodo revolucionario de Rusia. Mas tarde el compositor, poco amante de dar explicaciones sobre el sentido de sus obras, la describió como una reflexión sobre la actitud pusilánime, neurótica y de sacrificio del pueblo ruso. Esta especie de reproche a lo que para la Unión Soviética era su revolución, fue la causa de que posteriormente esta sinfonía fuera virtualmente prohibida. Como veremos mas adelante se observa una dualidad en la actitud del compositor frente a la política del régimen comunista difícil de explicar. Como se puede comprobar en el último movimiento de la sinfonía, mezclando los himnos revolucionarios con la espiritualidad cristiana de la salvación del alma.

Tomando como ejemplo su admirada última sinfonía de Tchaikovsky, nos presenta una obra de características parecidas, que nos habla de los terribles acontecimientos vividos haciendo una reflexión sobre la muerte. La diferencia fundamental es que termina dando una señal de esperanza al contrario de la negatividad de Tchaikovsky. También el estilo ha cambiado, frente a la suavidad y dulzura de Tchaikovsky, el estilo de Miaskovsky es más agresivo, más cromático, una especie de expresionismo a lo ruso.

La “Sinfonía N° 7 en si menor”  Op.24 fue empezada antes de terminar la anterior, completándola en 1922. Se estrenó en 1925 en Moscú dirigida por el director armenio Konstantin Saradjev. Después del éxito logrado por sus dos anteriores sinfonías, empieza un nuevo periodo compositivo que llegará hasta su doceava sinfonía, marcando su paso desde lo individual hacia lo colectivo, de lo subjetivo a lo objetivo.

La obra está escrita en un solo movimiento de forma austera, dividido en dos partes. La primera, andante sostenuto, calmo – allegro minaccioso, poco stravagante, empieza con suavidad y de modo solemne. El primer tema es presentado por las trompas acompañadas por acordes de la cuerda. La madera le responde. Pronto la orquesta interviene con fuertes rugidos presentando un ambiente trágico. Un segundo tema de raíces melódicas rusas aparece a continuación. Con estos elementos se construye un dramático desarrollo. La segunda parte que se interpreta sin interrupción, andante - allegro scherzando e tenebroso, empieza con una tranquila sección en la que destaca la melodía pastoral de la flauta. Luego el metal y la cuerda aguda expresan una forma de esperanza, seguida por el animado ritmo de la orquesta, pero pronto nos damos cuenta de que se trataba de un espejismo y nos conduce nuevamente hacia la triste realidad. Después de una breve recapitulación, una corta coda impregnada de fatalismo termina la obra.

Continuando su trágico periplo, esta sinfonía también está marcada por una inmensa amargura. Los temas, algunos con fuertes raíces rusas, son tratados de un modo expresionista, desprovistos de toda concesión al romanticismo.

La “Sinfonía N° 8 en la mayor”  Op.26 fue empezada poco después del estreno de la sexta y después de terminar la séptima, según nos dice en una carta escrita a su amigo Prokofiev fechada el 18 de agosto de 1924. En la misma le cuenta que se va a tomar un tiempo de descanso y la continuará durante el próximo invierno. Como lo tenía previsto la terminó en 1925 y se estrenó en Moscú el 23 de mayo de 1926 dirigida por Konstantin Saradjev. La obra está dedicada al musicólogo Sergei Popov.

Como hemos dicho en la sinfonía anterior, este segundo período sinfónico de Miaskovsky está marcado por su voluntad de pasar sus problemas personales a un plano mas general, pasa de la introspección a la colectividad, presentando un tema más objetivo.

La obra está inspirada en el jefe cosaco del siglo XVII, Stenka Razine. Para ayudar a la comprensión de la sinfonía en su aspecto descriptivo, dedicamos unos párrafos a la memoria histórica y legendaria del célebre cosaco.

Stenka o Stepan Razine (1630-1671) fue un jefe cosaco que protagonizó una gran revuelta contra la nobleza y la burocracia zarista en el sur de Rusia. Las largas guerras contra Polonia y contra Suecia habían costado inmensos sacrificios al pueblo ruso. Los campesinos estaban enfurecidos por el aumento de la presión fiscal para costear al ejército. Stenka Razine pertenecía a una familia rica y pretendía ayudar a los pobres capitaneando a una banda de ladrones que robaba a los ricos. Los campesinos estaban agradecidos y pronto vieron a Stenka como su salvador frente a la opresión zarista. La banda de cosacos de Stenka Razine creció enormemente al unírsele gente de las clases mas bajas, la excluida por el gobierno ruso y la perteneciente a las etnias oprimidas.

Stenka formó una flota de cuarenta y cinco galeras y descendiendo por el río Volga capturó a numerosos barcos transportando inmensas riquezas. Luego se apoderó de los fuertes que defendían el río, haciéndose dueño de la navegación fluvial. Continuó hasta su desembocadura en el mar Caspio, librando una batalla en la que salió vencedor cerca de Astrakhán. En la primavera siguiente empieza una campaña contra Persia que durará 18 meses. Después de sangrientas matanzas en las costas del mar Caspio, se establece en el año 1669 en la isla de Suina. En el mes de julio una flota persa le presenta batalla y es destruida. Esto le produce gran fama y respeto entre el pueblo. En el curso de esta batalla contra los persas se apodera del hijo y de la hija del Sha. Aquí nace una de las historias o leyendas más populares de la vida de Stenka Razin, la parte que más influencia ha tenido en la música.

Stenka se enamora de su prisionera, la joven princesa persa. Navega en su barco por el Volga dedicándole tanta atención que crea malestar entre sus hombres. Ven que aquel amor distrae a su jefe de sus deberes guerreros. Desembarcan montando un campamento en un bosque, al borde del río. Allí la bella muchacha se exhibe bailando una sensual danza oriental provocativamente vestida. Los cosacos cansados de tanto jolgorio y ociosidad realizan una estratagema para liberarse de la princesa, que parece tener hechizado a su jefe. Uno de los capitanes cosacos entrega a Stenka una carta comprometedora escrita por la princesa al príncipe Hassan. Stenka enloquecido por los celos exige explicaciones a la muchacha que se pone a llorar. Tratándola como una traidora ordena embarcar a sus hombres. Al llegar al centro del río Volga toma la princesa en sus brazos y la arroja por la borda. Entonces dice a sus hombres que no ha olvidado la lucha por sus ideales.

En el mes de septiembre de 1669 los voïvodes, gobernadores, de Astrakhan le abren las puertas a cambio de parte de su botín. Al año siguiente capitanea una rebelión abierta contra el gobierno del Zar Alexis, formando un ejército de 7000 hombres que se lanza sobre Astrakhan, convirtiendo la zona en una República Cosaca de la que se proclama soberano. Intenta ampliar su República a lo largo del río para poder avanzar luego hacia Moscú. Remontando el curso del Volga captura las ciudades de Saratov y Samara, pero la ciudad de Simbirsk resiste y después de sangrientas batallas es derrotado por las bien organizadas tropas zaristas enviadas desde Kazan.

Pero la revuelta iniciada por Stenka había dejado su rastro en el pueblo y aquello se extendió como la pólvora. Toda la región del Volga y el este de Ucrania se había sublevado. Quemaron los conventos apoderándose de sus extensas propiedades. Pero la derrota de Simbirsk había hecho un terrible daño a la fama de Stenka. A principios de 1671 el éxito de la lucha era incierto. Las batallas se endurecían aumentando sus pérdidas. Varios de sus aliados se ponían en su contra, entre ellos los Cosacos del Don al enterarse de que había sido excomulgado por el patriarca de Moscú. Junto con su hermano Frol Razine fueron capturados en Kaganlyk, su última fortaleza. Conducidos a Moscú, Stepan fue condenado a muerte y colgado en la plaza Roja el 6 de junio de 1671.

Razine había combatido el sistema feudal, nunca había atacado directamente al Zar. Lo que deseaba era a un Zar justo, sin dar enormes privilegios a la nobleza y al clero. Esta revuelta popular era interpretada en la URSS, en los tiempos en que Miaskosvky escribió su sinfonía, como un acto prerrevolucionario, una premisa de la futura revolución de octubre. Lo pintaban como un libertador del pueblo frente a la tiranía zarista, siendo sostenido por todo el pueblo ruso. Evitaban hablar de sus acciones de pillaje y barbarie, de sus matanzas.

Trotsky se refiere en sus escritos a Stenka Razine como un iniciador del movimiento popular. que partiendo de los campesinos sirve como base de la lucha de clases. Bakunin lo ve como una revuelta de unos desheredados que serán el motor de la próxima revolución rusa.

Musicalmente este tema ha interesado a diversos compositores entre ellos a Glazunov autor en 1885 del poema sinfónico que lleva por título “Stenka Razine” Op.13. Está centrado en la escena en que el cosaco lanza a su amante persa al río Volga. Su explicación non ofrece un matiz diferente. Lanza a la princesa al rió, interpretando su sacrificio como un testimonio de amor al Volga, que tanto le había ayudado en sus correrías. El compositor Dmitri Shostakovich escribe “La ejecución de Stenka Razine” y también encontramos una canción popular rusa “Volga, Volga mat’rodnaya” en la cual se narra el lanzamiento de la princesa al Volga. Esta canción fue adaptada por Charles Aznavour y Paul Mauriat entre otros cantantes populares.

El primer movimiento, andante, allegro, empieza con una introducción lenta, un tema de procedencia rusa interpretado por la madera. El primer tema del allegro es agitado, también de procedencia rusa. El segundo tema presenta un motivo de trágica intensidad. Este material es usado en un amplio y denso desarrollo. Después de la recapitulación reaparece el motivo de la introducción.

Miaskovsky califica este movimiento de modo lacónico como épico, narrativo, estepa, naturaleza. Es un retrato del paisaje por donde se mueve Stepan Razine. Sus sonoridades impresionistas describen las extensas estepas. El tema principal de carácter épico representa al jefe cosaco. Después de presagiar dramáticas escenas termina dibujando la soledad de la estepa.

El segundo movimiento, allegro risoluto e con spirito, es el scherzo de la obra. Emplea una danza folclórica que desarrolla usando el contrapunto. El trio contiene canciones folclóricas de carácter oriental, como corresponde a la pintura de la princesa persa y su melismática danza. Un tema que nos recuerda algunos de los motivos empleados por Rimsky Korsakov. Luego reaparece la agitada primera parte que nos lleva a una contundente coda.

La música folclórica usada en este movimiento pertenece a la colección de Rimsky-Korsakov, Cien canciones folclóricas. Describe a Stepan Razine y sus guerreros navegando en el Volga. Luego pinta la escena de la danza de la princesa persa en la lírica sección intermedia, en la que Stepan se olvida por unos instantes de su lucha. Pero sus compañeros de armas le recuerdan sus objetivos y termina lanzado a su amante, la princesa persa, al río, para seguir luchando por sus ideales.

El tercer movimiento, adagio, está basado en una canción folclórica de la región de Bashkir. El tema es presentado por el corno inglés acompañado por el arpa y la cuerda grave. Un tema con colorido oriental como corresponde a la región turcomana. La música rusa se caracteriza por su sabor oriental, pues se extiende territorialmente en su mayor parte a través de Asia. Su tono melancólico nos recuerda la tristeza del pueblo de las estepas, oprimido por la nobleza rusa. La música continúa de modo sosegado, con una parte central más dramática que termina desvaneciéndose. Entonces se repite el tema principal por el corno inglés empezando la recapitulación de la primera parte, que pronto toma un aspecto más siniestro y desesperado.

Es este movimiento Miaskovsky quiere presentar el sufrimiento de los campesinos rusos. Para ello utiliza una canción popular de la República de Bashkortostan, perteneciente a la Federación Rusa, situada al norte del Kazajstán y al sur de Tartaria, al oeste del río Ural. La capital es Ufa y el idioma es el bashkir, una lengua de origen turco. Sus habitantes son musulmanes sunitas.

El último movimiento, allegro deciso, empieza con un motivo presentado por las seis trompas al unísono. Luego la orquesta lanza un nuevo tema ruso, que recibe un tratamiento cromático como es habitual de su autor. Un segundo tema más lírico aparece después. Encontramos recuerdos de los anteriores movimientos, del primero y del tercero. Se recapitula el primer tema que termina presentándose solemnemente. Después de una breve mención del segundo tema, el tema principal se emplea en una coda llena de fuerza, que termina en una tonalidad ambigua.

Describe nuevamente a Stepan Razine y sus hombres y como llegan a su destino final. Recuerda brevemente el paisaje de la estepa y el sufrimiento de los campesinos. Los hombres encuentran su camino, pero la conclusión nos indica que a pesar de sus ideales no llegan a cumplirse sus deseos.

En el mes de noviembre de 1926 Miaskovsky realiza su único viaje al extranjero. Va a Varsovia para la inauguración de un monumento a Chopin y luego a Viena para firmar un contrato con los editores de la casa Universal. No logran convencerle a que se quede en Viena, regresando a su patria a las dos semanas y media, terriblemente añorado.

En el mismo año 1926 recibe el título de Artista de Mérito de la República Soviética Rusa, junto con sus compañeros de Conservatorio, Neuhaus, Goldenweizer e Igumnov.

La “Sinfonía N° 9 en mi menor”  Op.28 fue empezada poco después de su regreso de Viena, paralelamente con la composición de la décima. Ambas las terminó casi simultáneamente a finales de 1927. Esta dedicada al director Nikolay Malko que había estrenado la quinta.

El primer movimiento, andante sostenuto, moderato malinconico, no utiliza la forma sonata, usando una estructura ternaria. Empieza con disonantes acordes en el propio estilo de Miaskovsky, hasta aparecer el tema en una tonalidad mas definida. Una melodía, como su nombre indica, de tipo melancólico se presenta a continuación. La melodía se desarrolla contrapuntísticamente. Se escucha un motivo de transición del metal antes de pasar a la siguiente sección. La parte central del movimiento la ocupa una tranquila melodía de carácter romántico. Luego reaparecen los acordes iniciales, antes de repetir el primer tema. Después de nuevos acordes de transición, el tema principal termina el movimiento con una resignada y triste melancolía.

El segundo movimiento, presto, corresponde al scherzo en el que usa la forma sonata. El primer tema es vivo, pero poco determinado. La música es colorista incluyendo el sonido del arpa y de las campanas, en el segundo tema de carácter navideño, de un modo mas claro y rítmico. Después de un breve desarrollo, que culmina con una vivaz interpretación del segundo tema, se recapitulan los temas en sentido inverso.

El tercer movimiento, lento molto, presenta su primer tema de carácter folclórico ruso mediante el clarinete, acompañado por la cuerda y arpa. En la parte central la flauta presenta un nuevo tema ondulante acompañada por violoncellos y contrabajos. Luego el tema principal es interpretado por el oboe en su recapitulación, para pasar luego a la orquesta. El movimiento termina con una pensativa coda.

El último movimiento, allegro con grazia, está escrito en forma de rondó. El tema principal es presentado por las violas de forma rítmica. Además toma material de los primeros movimientos. La atmósfera se hace mas siniestra durante el desarrollo. En la parte central reaparece la melancolía del movimiento lento, interrumpido por el tema principal como corresponde a la forma rondó, hasta llegar a la determinante coda.

La “Sinfonía N° 10 en fa menor”  Op.30 fue escrita simultáneamente con la anterior y terminada a finales de 1927. Se estrenó en Moscú el 2 de abril de 1928 interpretada por la Persimfans, abreviación de las palabras rusas que significan primer conjunto sinfónico. En esta interpretación se aplicó la norma del comunismo puro, que dice que todos los hombres son iguales, por lo cual no pueden haber superiores o jefes. Con estos principios todos los miembros de la orquesta tenían los mismos derechos y no se podía permitir que uno de ellos fuera su superior y los dirigiera. Por ello debían actuar sin director. Pero su puesta en práctica era muy difícil, como pronto pudo demostrarse. A pesar de la profesionalidad de todos los músicos que formaban la orquesta sin director, pronto se escuchó que se perdían y la interpretación dejaba mucho que desear. Entonces se comprobó que los ideales del comunismo nunca se podrían cumplir en la realidad. Era una pura utopía.

Pronto los comunistas comprendieron que para que exista un orden, debe haber alguien que se ponga al frente para hacerlo cumplir. Siempre existirán personas que manden y otras que obedezcan. Ni los sistemas democráticos lo han podido evitar, al imponer la dictadura de la mayoría sobre las minorías que poseen formas de pensar diferentes, pero no por ello menos válidas. Pensemos en el caso de una mayoría dirigida de forma equivocada imponiéndose sobre una minoría que posee la verdad. Tomemos el caso de valoración del nivel cultural. Una mayoría inculta e iletrada puede tomar el poder sobre la minoría culta y más preparada. Dejemos de momento los comentarios políticos y volvamos al  objeto principal de este trabajo, la música.

La sinfonía fue dedicada a Saradjev que había dirigido el estreno de su novena, por cierto con mas éxito que la pobre interpretación de los músicos sin director. Es una obra de reducida dimensión estructurada en un movimiento único. Está inspirada en el poema de Pushkin, El Caballero de bronce, que describe de modo poético una catastrófica inundación de San Petersburgo ocasionada por el río Neva.

Alexander Pushkin (1799-1837) fue un poeta romántico ruso. Muchas de sus obras fueron empleadas por los músicos de su patria. Recordemos entre ellas a Eugenio Onieguin, Boris Godunov o La Dama de Pique. De espíritu inquieto, muchas de sus obras eran protestas contra los abusos de la clase dirigente. Favorito de las cortes de dos Zares se educó en aquella época de ambiente francés, por preceptores que le inculcaron las ideas de la Ilustración. Como curiosidad señalamos que era biznieto del famoso Aníbal, un príncipe negro de Etiopía que fue uno de los favoritos en la corte de Pedro el Grande. La vida de Pushkin terminó de un modo trágico pero totalmente romántico. Casado con una joven bellísima, Natalia Goncharova, su coquetería lo llevaría a la muerte. Por su causa el 10 de febrero de 1837 se batía en duelo con el barón francés Georges d’Anthés, acto que terminó fatalmente.

“El Caballero de Bronce” escrito en 1833, es uno de los grandes poemas de Pushkin. Su título se refiere al famoso monumento ecuestre representando al Zar Pedro I el Grande, uno de los mas conocidos símbolos de San Petersburgo. Erigido por Catalina II en 1782, es una obra del escultor francés Etienne Falconet, colocada sobre un pedestal de granito que pesa 1600 toneladas en forma de ola, recordando su lucha por el mar Báltico como una puerta de entrada de Rusia a Europa. Pedro el Grande fundó San Petersburgo con este motivo, pero ello costó la vida a innumerables personas que murieron a causa de las malas condiciones que engendraron enfermedades e inundaciones durante los trabajos.

Pushkin utiliza a modo de crítica la inundación que sufrió la ciudad en 1824. El joven Yevgeny y su novia se encontraban allí. El muchacho logra salvarse pero la isla donde se encontraba su amada quedó arrasada por el agua pereciendo sus habitantes. El pobre hombre, loco de amargura, maldice al Zar Pedro por su sufrimiento cuando pasa al lado de la enorme estatua ecuestre. Entonces la estatua de bronce se libera de su pedestal y empieza a perseguirle. La obra es una crítica social. Frente a los desmesurados anhelos expansionistas del Zar, se enfrenta un hombre del pueblo que lucha por su vida y su seguridad. Años mas tarde, en 1949 Reinhold Gliere escribe un ballet sobre el mismo tema.

Su único movimiento, un poco sostenuto, allegro tumultuoso, empieza con una introducción extremadamente cromática, seguida por una forma sonata de gran fuerza dramática, empleando una escala cromática que usa diez semitonos. Los tres temas usados corresponden a Yevgeny, a su novia Parasha y a la estatua de Pedro. El primer tema presentado corresponde al del Caballero con toda su imponente fuerza. El compositor usa para ello cuatro trompetas y ocho trompas. El segundo tema de carácter lírico corresponde a la muchacha, también con apreciado cromatismo. Luego surge el dramatismo expresado en el tema de Yevgeny. Mas que una acción teatral se trata de un enfrentamiento de caracteres, una colisión espiritual. La música alcanza durante su desarrollo momentos de brutal ferocidad. La recapitulación empieza con la fuerza del primer tema. Después del reposo motivado por la interpretación del tema lírico, el enfrentamiento final entre Yevgeny y el Caballero cierran la obra.

La obra es difícil de explicar, puesto que según su costumbre, Miaskovsky no dejó ninguna nota sobre la interpretación literaria de su sinfonía. Después de su estreno en los Estados Unidos dirigida por Stokowsky, el compositor escribe una carta a su compañero Prokofiev diciendo que ha decidido guardar silencio sobre el significado de la obra, dejando a los críticos que escriban sus tonterías. “Al componer la obra, tenía delante de “mi ojo interior”, los dibujos de Alexandre Benois, especialmente, acaso lo recuerdes, el de Yevgeny huyendo del Caballero que le persigue...”.

En el año 1929 escribe tres obras simultáneamente, para orquesta de cámara a las que catalogará como su Op.32. Se trata de la “Serenada en mi bemol mayor para pequeña orquesta” Op.32 / 1, la “Sinfonietta en si menor” Op.32 / 2 y el “Concertino lírico en sol mayor” Op.32 / 3 para flauta, clarinete, trompa, fagot, arpa y orquesta de cuerda. Según una confesión del propio compositor al director Nikolai Malko, todos los temas fueron ideados en un solo día, durante el verano, cuando estaba tumbado sobre la hierba.

La “Sinfonietta N° 1 en si menor para orquesta de cuerda”  Op.32 / 2 fue compuesta en 1929. Está dedicada a Alexander Goedicke.

El primer movimiento, allegro pesante e serioso, empieza con un tema introducido por los bajos de la cuerda con recuerdos de Bach. Un segundo tema está compuesto por una melodía lírica contrastante. Estos temas son desarrollados en alternativas variaciones y combinándose en forma de fugato. Un ritmo del tipo usado por Bach une las diversas partes, dando unidad al movimiento.

El segundo movimiento, andante, presenta su primer tema lírico que se convertirá en el principal. Los violines introducen un segundo tema contrastante mas vivo. La combinación de estos dos elementos configuran todo el movimiento. Un brillante solo del violín abre la parte final de contenido lirismo.

El último movimiento, presto, presenta un tema vivo rítmico, seguido por un segundo con frases del violín y violoncello. La viva pulsación rítmica que unifica al movimiento, contrasta con la parte más lírica.

Miaskovsky interrumpe durante cuatro años la composición de sinfonías, dedicándose entre otras cosas, como hemos visto, a la música de cámara. No se saben exactamente los motivos, pero lo que es cierto es que en 1931 abandona la Asociación de Música Contemporánea ASM, seguido por Kabalevsky, Chébaline y otros. Se daba cuenta que el periodo de gran libertad artística de la joven Unión Soviética estaba llegando a su fin.

La “Sinfonía N° 11 en si bemol mayor”  Op.34 fue empezada en 1931 y terminada al siguiente año. La obra está dedicada al compositor Maximilian Steinberg, el yerno de Rimsky-Korsakov. La obra se estrenó el 16 de enero de 1933 en Moscú, lo cual le dio tiempo de revisar la partitura.

El primer movimiento, lento, allegro agitato, está escrito en forma sonata con dos temas claramente diferenciados. Empieza con una introducción lenta presentando el material temático que luego desarrollará en el siguiente allegro. El primer tema posee una gran fuerza rítmica, con potentes entradas del metal, contrastando con el lirismo del segundo, que posee el típico melodismo de la música rusa. Fuertes acordes del metal dan paso a la sección de desarrollo que trabaja con los mismos temas. La recapitulación termina también con fuertes acordes, que nos conducen a una determinante coda.

El segundo movimiento, andante, adagio ma non tanto, está construido en tres partes. En la primera nos ofrece un sublime tema interpretado en primer lugar por la cuerda, siendo contestado por la madera. En la parte central, un tema de raíces orientales es presentado por el clarinete, luego la madera empieza una sección fugada que termina en un fuerte crescendo. Después continua con la repetición de la lírica primera parte.

El último movimiento, precipitato, allegro, consiste en temas y sus variaciones asociados a una forma sonata. Después de una corta introducción se presenta el tema de carácter rítmico sencillo. Una de las variaciones que procede de un tema del segundo movimiento actúa como segundo tema contrastante. La sección de desarrollo está formada por nuevas variaciones de los temas. Dos variaciones contrastadas constituyen la recapitulación terminando con una breve coda.

Se trata de una obra de fácil escucha, debido a su melodismo y su falta de disonancias. Podríamos decir que es el estilo fácil de Miaskovsky, al parecer adaptándose al realismo socialista.

La “Sinfonía N° 12 en sol menor”  Op.35 fue empezada en el invierno de 1931 y terminada el 31 de enero de 1932. Parte de la obra la compuso conjuntamente con la anterior. Se estrenó el 1 de julio de 1932 interpretada por la orquesta del Teatro Bolshoi dirigida por el inglés Albert Coates. Parece sorprendente esta elección, pero Coates poseía ciertas raíces rusas. Miaskovsky no estuvo satisfecho con su interpretación. Durante los ensayos ya había manifestado su disconformidad con los tempi. Un ataque de gripe le impidió asistir a su estreno, lo cual posiblemente agradeció. Después de algunas correcciones la sinfonía fue publicada en el mes de noviembre, como veremos correspondiendo a su dedicatoria.

El título original de la obra era “Sinfonía Kolkhoze”, estando dedicada “Para el quince aniversario de la revolución de octubre”, que según se ha comentado en otra ocasión se celebra en el mes de noviembre. Cambio originado por la reforma del calendario después de dicha fecha, como se ha explicado en el capítulo dedicado a la música rusa del tomo anterior.

Los principios del realismo socialista fueron publicados poco tiempo después de la composición de la obra, que se adaptaba perfectamente a esta corriente artística, marcada profundamente por los pensamientos políticos. Seguidamente damos una explicación de los fundamentos literarios de esta obra, que contribuía a los slogans políticos de la época.

Su nombre original Kolkhoze significa granja colectiva. En el mes de marzo de 1921 había nacido el NEP, la Nueva Política Económica, una liberalización agrícola que a pesar de haber aumentado la productividad tan necesitada después de la guerra, había creado los Kulaks, campesinos acomodados y los Nepman, comerciantes que se enriquecían con sus actuaciones en el mercado urbano. Los comunistas vieron que aquello era un retorno a las ideas capitalistas y Stalin decide la socialización de la economía.

En 1927 empezó en la Unión Soviética una política de colectivización voluntaria de la agricultura, con la idea de aumentar la producción de alimentos y liberalizar las inversiones para el desarrollo industrial. Lanza el llamado primer Plan Quinquenal (1928-1932) que intenta dotar al país de industria pesada. En la agricultura aumenta drásticamente la presión hacia la colectivización. En 1929 solo el 4 % de las granjas eran colectivas. Stalin ordena la colectivización forzada, incautándose de las tierras y de los animales. Aparecen dos tipos de explotaciones agrarias, los Kolkhozes, que son cooperativas o granjas comunales y los Sovjoses que son granjas estatales.

Las granjas colectivas están controladas totalmente por el estado, propietario de la tierra, que decide lo que se debe cultivar, el sueldo de los agricultores y el precio de los productos. Los granjeros que se resistían eran sencillamente aniquilados o deportados. Pero la baja productividad y la mala planificación del gobierno contribuyeron a una gran falta de alimentos en el periodo 1932-33.

Este tema me recuerda una visita que efectué en los años 1980 a una de las cooperativas agrícolas de Pinar del Río, la más pobre de las provincias cubanas. Recibidos por los campesinos nos explicaron los principios en que basaban su explotación, una copia de los empleados en los Kolkhozes soviéticos. El gobierno castrista les indicaba que debían realizar un monocultivo de caña de azúcar. Por mas que les expusimos nuestras razones para que diversificaran su producción, no fue posible convencerlos, usando ellos como único argumento, el que era lo que les mandaba el partido. Ciegamente tenían que obedecerlo, negándose a realizar cualquier estudio de mercado, ni poder opinar personalmente en libertad. Esta misma situación es la que se vivía en la Rusia soviética.

La sinfonía de Miaskovsky se basa en la obra “Los Proletarios” del popular poeta soviético Viktor Gusev (1909-1944). La sinfonía poseía una explicación programática dada por el propio compositor que más adelante eliminó. Muestra los cambios producidos en un pueblo ruso. Los tres movimientos en que se encuentra dividida representan la vida de los campesinos antes de la reforma comunista, durante los cambios para lograr una vida nueva y después de ellos, celebrando la victoria del proletariado sobre el capitalismo representado por los Kulaks.

El primer movimiento, andante, adagio severo, allegro giocoso, está escrito en una forma casi rapsódica. El primer tema, de un triste patetismo ruso, es presentado por el clarinete y luego repetido por el corno inglés, acompañado por la cuerda en sordina. Luego el fagot acompañado por el violoncelo y el contrabajo presenta un nuevo tema de tipo melancólico. El tema es interpretado por la orquesta. El sonido de la flauta mediante una viva y alegre melodía empieza el allegro. La orquesta lleva al tema hacia su climax. En la parte final se recapitulan los temas en orden inverso, empezando por el de la flauta. El corno inglés repite su primera melodía, seguida nuevamente por el oboe que nos lleva a la coda.

Este movimiento presenta la triste situación de los campesinos antes de la Revolución. Los musicólogos soviéticos no pudieron explicar el motivo de la alegre melodía contenida en el allegro. Nos encontramos en otro momento de la dualidad del pensamiento de Miaskovsky. Este júbilo podía significar que a pesar de su opresión el campesino ruso conservaba su alegría. Pero esta interpretación parece que no gustaba demasiado a los críticos comunistas.

El segundo movimiento, presto agitato, corresponde al scherzo. Empieza con unas llamadas marciales de las trompetas, invocando a la lucha, seguido por la entrada de la cuerda con el tema principal de un carácter impulsivo. El fagot acompañado por contrabajos presenta un tema de posibilidades contrapuntísticas. La intensidad de la orquesta aumenta en una sección más lenta que correspondería al trio. Después de unas notas del corno inglés, la flauta introduce un motivo de tipo folclórico. La música aumenta su intensidad repitiendo el motivo. Después de regresar a la parte lenta, nos conduce a nuevo allegro, interrumpido por las llamadas iniciales del movimiento que empiezan la recapitulación. Las notas repetidas del rítmico trio nos trasladan a la coda con una nueva llamada de la trompeta.

En este movimiento se describe la etapa de luchas durante la introducción del socialismo en el campo. Llamadas a la insurrección campesina son seguidas por un tema con una gran fuerza, impulsora del movimiento comunista. El carácter folclórico nos indica que se trata de la lucha del pueblo para librarse de la opresión.

El último movimiento, allegro festivo e maestoso, introduce nuevo material de carácter ruso con un carácter más festivo. El segundo tema es de tipo lírico, proporcionando una sensación de felicidad. Aparecen citas de los movimientos anteriores como un recuerdo del sufrimiento pasado y de la etapa de lucha, como expresa el tema correspondiente al segundo movimiento. Estas sombras no se disipan totalmente hasta la última sección, en que reaparece el tema lírico, seguido por el tema festivo que va creciendo solemnemente, terminando alegremente con una coda, mediante triunfales acordes.

Finalmente llega el triunfo. Se recuerdan las penalidades sufridas y la lucha por la liberación. Un bello tema lírico nos indica que se ha conseguido una utópica felicidad. La sinfonía termina con una radiante fiesta celebrando la victoria del pueblo.

Después del triunfo revolucionario se habían formado dos grandes asociaciones musicales. La Asociación de Músicos Proletarios rechazaba a la música contemporánea como una degeneración de la cultura musical, pero también a la clásica, que decía estaba al servicio de la burguesía. Para ellos la música rusa debía ser fácil de comprender por el pueblo, sin necesitar conocimientos musicales. La Asociación de Música Contemporánea, fundada en 1919, a la que hasta entonces había pertenecido Miaskovsky, sostenía que la música era libre, sin implicaciones políticas. Después de un periodo de gran libertad artística, especialmente entre 1925 y 1928, la dictadura soviética acabó imponiéndose.

En 1932 las asociaciones de compositores vanguardistas y de otros artistas fueron disueltas por el gobierno, estableciéndose los principios del realismo socialista, que eran de obligado cumplimiento para todos los compositores. En este año se creó la Unión de Compositores Soviéticos, cuyo objetivo era imponer las ideas del realismo socialista en la música.

La “Sinfonía N° 13 en si bemol menor”  Op.36 fue concebida muy rápidamente en el mes de febrero de 1933, orquestada poco después y estrenada en Moscú dirigida por Lev Ginzburg. También se presentaba en Chicago al poco tiempo.

Su amigo Prokofiev que en aquella época trabajaba en París quería que se interpretara en la capital francesa, pero los preparativos de la audición se detuvieron cuando Miaskovsky descubrió que el estreno tendría lugar con el apoyo de las asociaciones de trabajadores francesas. Pensaba que no se trataba del público adecuado para una obra moderna tan seria.

Escrita en un solo movimiento la estructura de la obra se asemeja a la de un poema sinfónico del cual no sabemos su significado. Según los críticos soviéticos, consideraron que se trataba de una tragedia personal expresada en música. Su ceguera política no les dejaba opinar libremente.

Miaskovsky estaba encontrando muy difícil ajustar su música a los dictados del realismo soviético. Según el musicólogo Levon Hakobian, Miaskovsky estaba cada vez mas avergonzado de su compromiso artístico, al realizar su doceava sinfonía. Esto podría ser la causa por la cual en su siguiente sinfonía quisiera expresar estos sentimientos negativos, al considerar su libertad artística coartada por las decisiones políticas. Acaso sería la razón para poder explicar su pesimista atmósfera.

Su único movimiento, andante moderato, empieza con una introducción lenta marcada por un redoble de timbal. El primer tema es interpretado por la cuerda, presentando gran amargura. El segundo tema es presentado por el clarinete con un aire mas ruso de ligero sabor oriental, pero conservando su fuerza trágica. Las notas del fagot cierran la sección de exposición. El desarrollo de estos temas, empieza con fuertes notas del metal, para conducirnos mas tarde a una sección fugada. El segundo tema es repetido en una variación muy colorista. Los redobles de los timbales sirven de separación entre las secciones. Un solo de trombón, al que se le añade la trompeta, nos conduce hacia la recapitulación, iniciada por fuertes llamadas del metal. El segundo tema es presentado con mayor expresividad al ser repetido por la orquesta. Las notas finales denotan una gran amargura. Los redobles lentos del timbal acompañan al acorde final.

La obra está descrita por el propio Miaskovsky como una obra muy pesimista con un contenido bastante infrecuente. Esta sinfonía se puede considerar como una hoja de diario. Basándonos en sus palabras, la obra está fundada en los sentimientos personales del compositor, que estaba pasando una amarga etapa de su vida y nos lo cuenta casi en la forma de un poema sinfónico. Nuestra imaginación puede ponerle las palabras.

La “Sinfonía N° 14 en do mayor”  Op.37 está escrita durante un período muy productivo de Miaskovsky, el año 1933. En poco tiempo compuso tres sinfonías nuevas. Por ello no es extraño que partes de una de ellas acabaran siendo utilizadas en otra. Así el final previamente pensado para esta sinfonía acabó siendo el principio de la quince. Se estrenó en Moscú el 24 de febrero de 1935, interpretada por la orquesta del Teatro Bolshoi dirigida por Viktor Kubatzky, a quién dedicó la obra. Se publicó en 1937 por las Ediciones Nacionales de Música.

En un momento delicado para los compositores soviéticos, cuyas obras eran severamente investigadas como si se trataran de trabajos literarios, Miaskovsky muestra una gran creatividad. Para ello acepta la doctrina del narodnost, la proximidad al pueblo o popularidad, lo cual se ajustaba al pensamiento soviético. La obra contiene gran cantidad de temas populares de influencia kazahka. La actual República de Kazakhistán formó parte de la Unión Soviética hasta el año 1991 en que declaró su independencia. Está situada al sur de la Rusia asiática poseyendo costas en el mar Caspio. Su capital es Astana, pero su ciudad mas conocida es Almaty, antiguamente denominada Alma-Ata.

El primer movimiento, allegro giocoso, empieza con un alegre tema folclórico de carácter rítmico. Un segundo tema menos dinámico aparece a continuación. La música es totalmente tonal, con escasas disonancias en su armonía. Después de un breve desarrollo los temas se llevan a su recapitulación.

El segundo movimiento, andantino, quasi allegretto, presenta su tema principal mediante el clarinete. Se trata de un melancólico tema pastoral. En la parte central muestra un tema popular mas vivo, como si se tratara de una fiesta campesina. Luego se regresa a la melancolía del principio.

El tercer movimiento, quasi presto, corresponde al scherzo. Un tema rítmico y ondulante constituye el primer motivo. El segundo elemento tiene mas carácter popular. El trio empieza con imitaciones de campanas, de forma irónica. Sigue con una marcada sencilla melodía. Una nota disonante inicia la coda.

El cuarto movimiento, andante sostenuto, se caracteriza por el ostinato descendente de cuatro notas cromáticas, o sea que no pertenecen a la misma tonalidad. Esto sirve de base para el tema principal. Su desarrollo nos lleva desde su misticismo inicial hasta profundos momentos de lirismo.

El último movimiento, allegro con fuoco, empieza explosivamente. El tema principal, al parecer se trata de una auténtica canción folclórica del Kazakhistán. Escrito en forma de rapsodia, el movimiento agrupa una serie de cantos y danzas populares. Una fuerte llamada de las trompetas inicia una brillante coda.

Esta sinfonía se grabó por primera vez en 1991, interpretada por la Orquesta Sinfónica Académica de la Federación  Rusa, en el Conservatorio de Moscú para el sello inglés Olympia. Distribuidor de las grabaciones del mítico sello soviético Melodiya, inició el proyecto de grabación de la obra sinfónica completa de Miaskovsky. La colección comprendería las 27 sinfonías y una docena de otras obras para orquesta. Muchas de las obras no habían sido nunca grabadas en disco. Se trataba de una serie de 17 Compact Disc con la orquesta dirigida por el gran maestro Evgeny Svetlanov. Como curiosidad diremos que cada uno lleva una letra en su lomo mostrando las 17 letras que forman el nombre de Nikolai Miaskovsky.

La caída del comunismo y la pérdida de las subvenciones estatales han llevado a la empresa Olympia a la quiebra, cuando faltaban por aparecer siete volúmenes de la colección. Con ello se ha perdido una oportunidad única de poder escuchar la obra sinfónica completa de Miaskovsky. La voracidad del capitalismo nos impide continuar con los comentarios de la totalidad de las siguientes sinfonías, de las cuales solo daremos sus características principales, pero el no poder escucharlas nos impide su comentario artístico.

Las restantes sinfonías se han podido recuperar hace pocos años como se comentará en la Historia de la sinfonía en Rusia de próxima publicación en este mismo sitio.

La “Sinfonía N° 15 en re menor”  Op.38 está escrita durante los años 1933 y 1934. Se estrenó en Moscú el 28 de octubre de 1935 dirigida por L. Ginsburg. Está dividida en cuatro movimientos.

La “Sinfonía N° 16 en fa mayor”  Op.39 como su anterior, también está escrita durante los años 1933 y 1934. Se estrenó el 24 de octubre de 1936 en Moscú dirigida por E. Szenkar. También contiene cuatro movimientos. Está dedicada al Conservatorio Estatal de Moscú.

La “Sinfonía N° 17 en sol sostenido menor”  Op.41 está escrita durante los años 1936 y 1937. Se estrenó en el mes de diciembre de 1937 dirigida por Alexander Gauk, el director titular de la Orquesta Sinfónica de la URSS durante el periodo 1936-1941, a quién dedicó la obra.

En el año 1936 empezó uno de los periodos más terribles del régimen soviético, con las purgas de depuración al no cumplirse en su totalidad los planes quinquenales. Miles de personas desaparecían sin dejar rastro y cualquiera que se interesara por ellos podía encontrarse en la próxima lista. El siniestro gulag, la administración de cárceles llamadas retóricamente, campos de reeducación por el trabajo, lleva a millones de presos en tiempos de Stalin. Algo solo comparable al terror nazi.

En el campo musical, en el mes de enero de 1936 aparece el famoso artículo dirigido contra la ópera de Shostakovich, “Lady Macbeth del distrito de Mtsensk”, calificada como un acto burgués decadente. Esto afectó a todos los compositores, que vieron claramente que si querían continuar con su trabajo, debían alinearse sobre los principios soviéticos, produciendo un arte popular que ensalzara los valores patrióticos. Las obras debían ser fácilmente comprendidas por el pueblo soviético en su gran marcha hacia su fabuloso porvenir.

Miaskovsky encontraba difícil seguir componiendo en estas condiciones de inseguridad. Nunca se sabía exactamente como reaccionarían para dar la aprobación oficial frente a cada nueva obra. Lo más cómodo era dejar de componer, pero entonces se podía ser acusado de vagancia y ser también condenado por ello. En el año 1937 se presentó una ocasión fantástica para presentar nuevas obras. Era el 20º aniversario de la Revolución de Octubre. Solo bastaría dedicar la obra a esta efeméride para conseguir la aprobación de las autoridades.

La “Sinfonía N° 18 en do mayor”  Op.42 fue compuesta muy rápidamente, en solo tres semanas, añadiendo otra semana para su orquestación durante el año 1937. Está dedicada al 20º aniversario de la Revolución de Octubre. Se estrenó en Moscú el 1 de octubre de 1937, dirigida por Alexander Gauk.

La obra pronto se convirtió en una de sus más populares. Fue orquestada para banda militar mas adelante y cuando Miaskovsky escuchó esta versión decidió escribir su próxima sinfonía para banda militar.

El primer movimiento, allegro risoluto, posee un primer tema danzante recurrente, de fuerte carácter rítmico, que va apareciendo en diferentes tonalidades. Un segundo tema tiene un perfil lírico, como si se tratara de una canción sin palabras. Es interrumpido por el retorno del tema principal con diversas variaciones. En una especie de recapitulación invertida, vuelve el tema lírico. El primer tema lleva el movimiento a su coda final.

El segundo movimiento, lento, ma non troppo, consiste en un tema y variaciones. El tema está formado por una nostálgica canción que empieza lentamente en su exposición. La primera variación en tono menor expresa un gran sentimiento. El corno inglés es el protagonista de otra de las variaciones. En la parte central la orquesta lleva la melodía a su máxima expresión. Un movimiento de gran lirismo en un estilo totalmente convencional. Comparándolo a la música española de la época dictatorial, diríamos que es música al modo del compositor Rodrigo.

El tercer movimiento, allegro giocoso, continúa el ambiente de danza del primer movimiento. Los violines empiezan con sus figuras a las que pronto se añade una melodía del fagot. Los temas son de tipo popular con un carácter danzante fácilmente asimilable. El empleo de la percusión en la parte central aumenta su carácter festivo. Una brillante coda cierra la obra como su carácter de celebración aconseja.

Una sinfonía poco ortodoxa, que puede considerarse como una forma rapsódica, intentando con el uso de melodías populares no ser acusado de formalismo. El mismo compositor describe el material temático como canciones sin palabras.

La “Sinfonía N° 19 en mi mayor”  Op.46 fue compuesta en solamente veinte días, incluida su instrumentación para banda militar. Como se ha dicho anteriormente, la idea de su peculiar orquestación proviene de la asistencia a un concierto, en que pudo escuchar una versión de su anterior sinfonía para banda. Empezó a trabajar en ella a finales de 1938 terminando su orquestación en el mes de enero de 1939.

La obra fue escrita a petición de I. Petrov, director de la Banda de Caballería de Moscú. Su estreno tuvo lugar poco después de su composición, interpretada por la Banda Militar dirigida por I. Petrov, durante las celebraciones del 21º aniversario de la fundación del Ejército Soviético a quién la obra está dedicada. El 15 de febrero de 1939 fue retransmitida por la radio y el 22 interpretada nuevamente en la Gran Sala del Conservatorio de Moscú. Es la primera sinfonía soviética escrita para banda. Alcanzó gran popularidad, siendo una de las obras de repertorio de las bandas rusas.

En Rusia existía una gran tradición de las bandas musicales. Con los cambios políticos se formaron excelentes bandas militares, siendo tanta su importancia que sus directores llegaron a ser nombrados Generales Mayores, solo debido a sus méritos musicales. Por ello no es extraño que Miaskovsky les compusiera una sinfonía.

El primer movimiento, maestoso, allegro giocoso, empieza después de una introducción  bastante solemne, con un enérgico tema de aires folclóricos heroicos. El segundo tema está escrito en el estilo de los cantos líricos rusos. Después de la recapitulación termina con una coda basada en el primer tema.

El segundo movimiento, moderato, es de ambiente lírico, como muestra su tema principal interpretado por el clarinete. El ritmo es el de un vals lento, dotado de cierta melancolía. Una música que nos recuerda el pasado. Después de una parte intermedia con una especial sonoridad evocando el deslizamiento del agua, el tema principal es repetido por la banda.

El tercer movimiento, andante serioso, es profundamente meditativo. El primer tema es grave con cierta solemnidad. La parte central es más expresiva, pero siempre conservando la gravedad en su melodía. En la última sección vuelve la gravedad de su comienzo.

El último movimiento, poco maestoso, vivo, empieza con fanfarrias anunciando un mundo de felicidad y alegría. Su tema principal es dinámico y con gran ritmo, seguido de una sección en que muestra el mundo sentimental ruso. Retorna el dinamismo de la primera parte a modo de repetición de los temas expuestos. En la parte final se interpreta nuevamente el tema principal del primer movimiento que cierra con brillantez la sinfonía.

Una composición fácil de escuchar con la que Miaskovsky hacía un homenaje a la Patria, como indica la heroica melodía del primer movimiento, mostrando las inmensas estepas y el coraje del pueblo ruso. Los movimientos intermedios muestran la nostalgia siempre asociada a este pueblo. La sinfonía termina con solemnidad, mostrando nuevamente la grandeza del pueblo ruso. El compositor había logrado hacer el tipo de música que pedía el mundo comunista.

La “Sinfonía N° 20 en mi mayor”  Op.50 compuesta en 1940, fue estrenada el 28 de noviembre de 1940 por la Orquesta Sinfónica de la Radio de la URSS dirigida por N. S. Golovanov. Dividida en tres movimientos está dedicada a J. Shaporin.

En el mismo año recibe el título de Doctor honorario en Ciencias Artísticas, como respuesta del gobierno soviético a su labor como compositor.

La “Sinfonía N° 21 en fa sostenido menor”  Op.51 fue compuesta también en 1940 y estrenada en Moscú el 16 de noviembre de 1940 por la Orquesta Sinfónica del Estado de la URSS dirigida por Alexander Gauk.

Está escrita en un solo movimiento y lleva el subtítulo de Sinfonía-Fantasía en fa sostenido menor. La obra fue pedida por la Orquesta Sinfónica de Chicago para celebrar su 50º aniversario. La primera audición tuvo lugar el 26 de diciembre de 1940 con la orquesta dirigida por Frederick Stock.

Su único movimiento se encuentra dividido en tres partes. La primera, andante sostenuto, posee una intensa fuerza dramática, empezando con una triste melodía del oboe. Se respira un glacial ambiente, determinado seguramente por el tiempo de guerra que se acercaba, con penetrantes intervenciones de la cuerda. La segunda parte, allegro non troppo ma con impeto, es característica del estilo de Miaskovsky, conteniendo varios episodios con dos temas alternantes. El primero vivo con fuerza rítmica y el segundo lírico con solos para el oboe. Después de llegar al climax del tema lírico empieza la última parte, andante, regresando el triste dramatismo inicial. Una pensativa coda termina la sinfonia.

Una obra escrita en el estilo personal del compositor, donde unifica el romanticismo con el clasicismo, en un ambiente dominado por el principio de la segunda Guerra Mundial. Un estilo que ha renunciado a las rupturas tonales como marca el realismo soviético.

En el mes de marzo de 1941 es honrado con el Premio Stalin, en reconocimiento a su Sinfonía Nº 21. Está considerado como uno de los más importantes compositores soviéticos, junto a Prokofiev y Shostakovich.

El 22 de junio de 1941 las tropas alemanas de Hitler atacan la Unión Soviética. En el mes de agosto un grupo de artistas son evacuados de Moscú y trasladados a Nalchik en el Cáucaso. Entre ellos se encuentran Miaskovsky, Prokofiev, Shaporine, Goldenweiser y miembros del Teatro de los Artistas de Moscú.

La “Sinfonía N° 22 en si menor”  Op.54 lleva por subtítulo “Balada Sinfónica sobre la Gran Guerra Patriótica”. Fue terminada el 4 de noviembre de 1941, con lo cual es la primera sinfonía soviética sobre la guerra, anterior a la de Shostakovich. Se estrenó el 12 de enero de 1942 en la capital de Georgia, Tiflis, dirigida por Abram Stasevitch.

La obra llevaba títulos descriptivos para cada uno de sus tres movimientos, pero Miaskovsky los retiró antes de su estreno. No la consideraba como una obra propiamente descriptiva sino como una meditación sobre una tragedia humana. Aunque la obra se divide en tres movimientos que se interpretan sin interrupción, es realmente compacta, siendo difícil encontrar las separaciones entre sus secciones. Escrita en casi la forma de un poema sinfónico.

El primer movimiento, lento, allegro non troppo, llevaba el subtítulo, Imágenes de la vida apacible oscurecida a veces por las amenazas. Una melodía ascendente interrumpe la imagen de tensa calma de la introducción. Es el tema de la guerra que inicia la forma sonata. Un segundo tema lírico posee una gran fuerza melódica, que se va expandiendo en su repetición. En el desarrollo aparece un tercer tema derivado del primero. Un breve recuerdo de la introducción abre la recapitulación, terminando con el mismo tema de su comienzo que enlaza sin interrupción con el siguiente movimiento.

El segundo movimiento, andante con duolo, se subtitulada Escuchando los horrores de la guerra. Un tema triste es expuesto por la cuerda, que va aumentando su expresividad a cada nueva repetición. Una especie de marcha fúnebre, que lleva asociada la melodía de una canción de cuna.  En la parte central aparece una forma fugada en la cuerda que intensifica el dolor. Termina con el retorno a la primera parte, después de un fuerte climax como si fuesen gritos de dolor. La música se va apagando hasta enlazar con el siguiente movimiento.

El último movimiento, allegro energico, ma non troppo vivo, llevaba la descripción Y el enemigo tiembla... Un tema fuertemente heroico empieza con energía. Las llamadas de las trompas anuncian el camino hacia la victoria. Un segundo tema lírico se une a los clamores guerreros. Representa la voluntad del pueblo hacia el triunfo, interpretado mediante una especie de himno. La conclusión es radiante, como corresponde a las obras rusas en tiempos de guerra, determinando la victoria final.

Según la explicación dada por Miaskovsky, con su música no quiere representar las batallas, ni directamente la lucha de la guerra, sino que trata de confeccionar un retrato más humano. Percibiendo el verdadero desastre que representa la confrontación de dimensiones grandiosas y trágicas para la población. Finalmente cree en una justa victoria de la causa por la que lucha su pueblo.

En el primer movimiento contrasta el tema lírico que representa al pueblo en paz con el motivo de la guerra. El segundo movimiento describe el dolor unido a la cólera que se produce en la población atacada. Posteriormente el último movimiento anuncia la fuerza de la lucha, notificando un camino imparable hacia la victoria final. Este tipo de final satisfacía los deseos de las autoridades soviéticas.

La “Sinfonía N° 23 en la menor”  Op.56 compuesta en 1941, está formada por tres movimientos. Sus temas pertenecen al folclore de Kabardinia, como los del segundo cuarteto de cuerda de Prokofiev. Actualmente la República de Kabardino-Balkaria está integrada en la Federación Rusa y está situada en el norte del Cáucaso, siendo fronteriza con Georgia. La ciudad de Nalchik es la capital y su montaña más famosa es el Elbrus de 5642 metros de altura.

Como se ha escrito anteriormente Miaskovsky fue evacuado en primer lugar a Nalchik, donde encontró la inspiración para escribir la anterior sinfonía. Mas tarde se trasladaría a Frunze.  En el mes de septiembre de 1942 le sorprende la muerte de Vladimir Derzhanovsky, estando en la capital del Kirgistán, la ciudad de Frunze, llamada con este nombre en honor al militar bolchevique Mikhail Frunze, desde 1926 hasta 1991. En dicho año la República del Kirgistán logró su independencia y la ciudad se convirtió en su capital, cambiando su nombre por el de Bishkek.

Derzhanovsky era un eminente musicólogo y editor de la revista Muzyka durante muchos años, en la que Miaskovsky había contribuido con diversos artículos. Además eran grandes amigos. Por ello no es sorprendente que le dedicara su próxima obra.

La “Sinfonía N° 24 en fa menor”  Op.63 fue empezada en el mes de marzo de 1943. En diciembre del año anterior Miaskovsky puede regresar a Moscú. Escribe esta obra dedicada a su amigo Derzhanovsky, pero a los pocos días del comienzo de su trabajo le llega la noticia de la muerte de Rachmaninov, ocurrida el 28 de marzo en Los Angeles, hecho que le influyó en su composición. El 24 de agosto termina la orquestación y envía la partitura a Yevgeny Mravinsky, que la estrenará el 8 de diciembre de 1943 en la Gran Sala del Conservatorio de Moscú.

El primer movimiento, allegro deciso, empieza con una fanfarria del metal. El primer tema correspondiente a una forma sonata es claramente heroico, interpretado por las cuerdas bajas acompañadas por repetidos golpes de timbal. Después de su desarrollo da paso al segundo tema, que es ampliamente lírico. Durante la sección de desarrollo, el primer tema sufre una brillante variación, al ser interpretado por la cuerda aguda en un ritmo más rápido. La recapitulación empieza con la repetición de una forma más relajada de la fanfarria inicial.  En su parte final introduce un nuevo motivo que oscurece la atmósfera, terminando con patéticos golpes de timbal.

El movimiento está escrito como una forma de homenaje, resaltando las características gloriosas de los fallecidos en un tono altamente heroico. Solamente al final nos recuerda su muerte.

El segundo movimiento, molto sostenuto, nos presenta una triste melodía en el oboe. Un movimiento elegíaco escrito en forma tripartita. La melodía sufre diversas variaciones demostrando una gran capacidad orquestadora. En la parte central llega a su máxima expresividad. En la última parte recupera algo de su carácter heroico, terminando con una consoladora coda.

El tercer movimiento, allegro appassionato, empieza con una nueva fanfarria del metal. Escrito en forma sonata con un primer tema derivado del primer movimiento con carácter heroico. El segundo tema interpretado por el corno inglés posee un encantador lirismo. El primer tema es ampliamente desarrollado. Un recuerdo de la fanfarria inicial inicia una breve recapitulación, cuyo final nos recuerda el motivo con el que acaba el primer movimiento.

Después del movimiento lento, escrito como una elegía en honor a sus amigos difuntos, el tercer movimiento continúa como una especie de homenaje a sus méritos, terminando de un modo etéreo.

La salud de Miaskovsky empeora gravemente y deja temporalmente la composición, esperando su recuperación. En 1946 el clima político para los compositores soviéticos es bastante bueno. Durante la guerra se han relajado las censuras obteniendo una mayor libertad artística, hecho fácilmente deducible al tener otros problemas más importantes que resolver.

La “Sinfonietta N° 2 en la menor para orquesta de cuerda”  Op.68 fue compuesta durante los años 1945 y 1946. Es una obra más sencilla y sin las tensiones reflejadas en sus sinfonías. Escrita en un estilo parecido al de su anterior Sinfonietta.

El primer movimiento, allegro molto, largo pesante e severo,  empieza con un tema de gran actividad. Pronto aparece un nuevo tema de un carácter totalmente opuesto, lento y profundo. Un tercer tema continúa con la gravedad del movimiento. Su desarrollo toma forma polifónica en un estilo que recuerda épocas pasadas. La parte final llega a momentos de profunda concentración.

El segundo movimiento, andantino grazioso, tiene el ritmo de una danza antigua, una gavota. Dos nuevos temas producen un efectivo contraste, continuando en el ambiente de tiempos pasados. Su elegante melodía nos dibuja una escena de la época barroca en un iluminado salón.

El tercer movimiento, andante elevato, continua en el ambiente de pasados tiempos, en la forma de un minueto. Un tema delicado y elegante. Construido en forma tripartita, en la parte central presenta un segundo tema que es mas vivo, pero continúa en la atmósfera creada por el movimiento. La parte final retorna al tema principal del movimiento.

El último movimiento, allegro con fuoco, empieza con fuerza, como en el primer movimiento pero con un mayor desarrollo. Un tema secundario aparece, siendo más melódico y amable. Pero pronto retorna el tema principal con toda su fuerza en la forma de un rondó, alternando brevemente con el tema secundario. Una determinante coda cierra la obra.

La “Sinfonía N° 25 en re bemol mayor”  Op.69 es la primera escrita después de terminada la guerra. La empezó durante el verano de 1946, dedicando un periodo de seis meses para terminarla. Se estrenó el 6 de marzo de 1947 en la Gran Sala del Conservatorio de Moscú interpretada por la Orquesta Sinfónica Nacional de la URRS dirigida por su titular Alexander Gauk.

La obra está dedicada a Levon Atovmian, un compositor de ascendencia Armenia amigo suyo. Mas tarde este músico, al incrementarse brutalmente la censura, tuvo graves problemas con el Partido y solo pudo salvarse mediante la intervención de Shostakovich.

Miaskovsky no tenía gran cariño a esta sinfonía, sin saber los motivos para ello. En 1949 realizó una revisión de la misma. Podría ser que la mayor libertad de composición mediante nuevas técnicas le pareciera que lo alejaba del público. Una autocensura esta vez no motivada por razones políticas sino comerciales.

El primer movimiento, adagio, está compuesto por un tema y una serie de variaciones. El tema es típicamente ruso y según los críticos soviéticos es un retrato épico de la patria. Su escritura después de la guerra puede justificarlo. La música alcanza momentos de un profundo lirismo, pero su autor consideraba que no sería totalmente captado por el público.

El segundo movimiento, moderato, continúa con el ambiente lírico pero con mayor entusiasmo. Esto se incrementa en su parte central con la aparición de un tema con ritmo de vals. Luego vuelve a la tranquilidad inicial, en un breve movimiento que podría ser tomado como un intermezzo.

El último movimiento, allegro impetuoso, cambia totalmente el ambiente. Escrito en forma sonata posee dos temas bien diferenciados. El primero de intensa fuerza y el segundo más reflexivo y lírico. Continúa con un trabajado desarrollo. Después de la recapitulación reaparece el tema principal del primer movimiento, cerrando de manera cíclica la obra.

Andrei Zhdanov (1896-1948) era un político soviético que defendía fieramente el realismo socialista. Sugún sus convicciones, no era música la que no poseía una clara melodía que se pudiera cantar o silbar. Esto indicaba claramente en que consistía su estética musical. Se convirtió en consuegro de Stalin al casarse su hijo con la hija del dictador.

El 10 de febrero de 1948 emitió el llamado decreto Zhdanov, intentando crear una nueva filosofía del arte. Una corriente estética que buscaba la sencillez socialista frente a los valores burgueses y los reaccionarios. El decreto se dirigía formalmente contra la ópera La gran amistad del compositor georgiano Vano Muradeli (1908-1970), pero fue el comienzo de una serie de feroces críticas contra muchos compositores soviéticos, entre ellos Dmitri Shostakovich, Sergei Prokófiev y Aram Katchaturian.

La explicación oficial era que la ópera La gran amistad de Muradeli, que se estrenó en Moscú en 1947, había decepcionado a su paisano Stalin. Una ópera ambientada en el Caucaso en la cual Stalin esperaba escuchar sus conocidas canciones de Georgia. En vez de ello se encontró con que el compositor había escrito su propia música. Pero existe otra versión menos oficial y acaso más creíble.

Para celebrar el 30º aniversario de la Revolución de Octubre se habían encargado obras a los mas ilustres compositores rusos.  Se presentaron las obras “Floreciente, Gran País” de Prokofiev, “El Kremlin por la noche” de Miaskovsky y “El Poema de la Madre Patria” de Shostakovich. Todas las obras fracasaron, encontrándolas el Politburó como una pobre presentación de la Patria. Estas quejas fueron presentadas a Zhdanov que obró en consecuencia.

Lo más sorprendente del caso es que Muradeli era uno de los compositores preferidos por Stalin, muy adicto al régimen. Había compuesto la “Marcha de los Dzerzhinskians” en honor de Felix Dzerzhinsky, el fundador de la CHECA en el mes de diciembre de 1917, la policía antecesora de la KGB. Como curiosidad diremos que el nombre de CHECA proviene de las iniciales en ruso de Comisión Extraordinaria para Combatir la Contrarrevolución y el Sabotaje, que era la policía secreta soviética, heredera de la anterior policía zarista, la Oprichniki.

En el mes de abril de 1948 se celebra un congreso especial de la Unión de Compositores Rusos, donde decretaron que los acusados debían arrepentirse públicamente.

Después de la guerra, en el año 1946, Miaskovsky había recibido la laureada, como Artista del Pueblo de la URSS. Pero como hemos visto, no se libró de la represión de Stalin. Su obra para la celebración del aniversario de la Revolución fue encontrada demasiado oscura y pesimista. En 1948 fue denunciado por un colega envidioso del Conservatorio, lo cual empañó su carrera, dejando sus obras fuera de las salas de concierto de la Unión Soviética.

La “Sinfonía N° 26 en do mayor”  Op.56 (Sobre temas rusos),fue compuesta en 1948, estrenándose el 28 de diciembre del mismo año dirigida por Alexander Gauk. Esta escrita en tres movimientos.

Durante los últimos años de su vida trabajó en su apartamento de la calle Sivtsev Vrazhek, en uno de los barrios más céntricos de Moscú, donde terminó la que sería su última sinfonía. A finales de 1949 se encontraba muy grave, pero aplazó una recomendada operación quirúrgica hasta el mes de mayo del año siguiente. Pero ya era demasiado tarde.

La “Sinfonía N° 27 en do menor”  Op.85 está escrita en 1949 en una época en que Miaskovsky se encontraba gravemente enfermo. Se estrenó el 9 de diciembre de 1950 en Moscú, después de su muerte.

El primer movimiento, adagio, allegro animato, empieza con una lenta melodía del fagot en su registro bajo, que pronto da paso al primer tema del allegro, de gran fuerza. El segundo tema es de naturaleza lírica con el aire de una canción popular. Durante el desarrollo el tema principal llega a su climax.  Después de la recapitulación el mismo tema nos conduce hasta una brillante coda.

El segundo movimiento, adagio, empieza con los bajos de la orquesta presentando un reflexivo tema, que aumenta su expresividad en la repetición. Construido en forma tripartita, la parte central es mas dinámica, con un nuevo tema también de raíces populares interrumpido por fuertes llamadas de los metales. La última parte retoma el tema inicial con una nueva orquestación llevandolo hasta su climax de un modo apasionado. Termina con una apacible coda.

El último movimiento, presto ma non troppo, después de una introducción con ondulaciones de la orquesta, presenta su tema principal de rasgos rusos. Un nuevo tema en forma de una marcha triunfal se inicia lentamente, para ser repetido con gran solemnidad. Los temas se repiten en forma de rondó. Una brillante coda termina la obra.

Una optimista obra escrita en los últimos momentos de su vida. Las circunstancias personales parecen no afectarle en su escritura. Podría haber escrito un himno a la vida, cuando sabía realmente que se le estaba acabando.

Su escritura usando temas fáciles de carácter popular, la hace una obra accesible como reclamaban las líneas política del momento, una base melódica nacionalista apreciada sin dificultad por el pueblo.

El compositor murió en su casa de Moscú el 8 de agosto de 1950. Había dado clases en el Conservatorio de Moscú durante mas de 25 años. Entre sus alumnos más importantes encontramos a Kabalevsky, Mosolov, Khachaturian, Shebalin, Muradeli, Boris Tchaikovsky, Zara Levina, Natalia Makarova y muchos otros.

Creó una extensa obra sinfónica que es prácticamente desconocida en nuestros días. Sería interesante poder iniciar su recuperación, pues nos muestra el retrato de una época dictatorial que se imponía en temas aparentemente tan poco políticos como la música. Muchas de sus obras son fácilmente asequibles para el gran público debido a las imposiciones soviéticas.