LAMOTE DE GRIGNON R.

Ricard Lamote de Grignon (1899-1962) nació en Barcelona el 25 de septiembre de 1899. Hijo único del compositor y director Joan Lamote de Grignon (1872-1949) y de Florentina Ribas. Fue bautizado con el nombre de Ricard en honor a Richard Wagner, del cual su padre era un gran admirador.

Inicia sus estudios musicales con su padre y luego ingresó en el Conservatorio Superior de Música del Liceo y en la Academia Marshall también en Barcelona, estudiando con J. Raventós, violoncelo con B. Gálvez y piano con J. B. Pellicer y Frank Marshall.

Casado con Montserrat Coll, escritora de su única biografía, publicada en 1989, entró con 20 años a formar parte como violoncelista de la Orquesta Sinfónica de Barcelona, creada por su padre en 1910, disuelta en 1925 y de la del Gran Teatro del Liceo. También tocaba la percusión a partir de 1926 en la Banda Municipal de Barcelona, que también dirigía su padre Joan. Su primer composición es la suite para piano "Engrunes" (Migajas) compuesta en 1923.

Compone varias sardanas que más tarde orquestará para banda como “Dos sardanas sinfónicas". La primera titulada Sant Telm está dedicada a Juli Garreta. Una sardana compuesta para cobla en 1927. La segunda es una de las más interpretadas, Nupcial compuesta en 1925 para cobla.

Su padre Joan había incorporado un tible y dos tenores a la Banda Municipal de Barcelona cuando tomó su dirección, afirmando con este acto la defensa de los peculiares instrumentos de la cobla.

La sardana Nupcial es una obra descriptiva cuyo argumento exponemos a continuación, procedente del programa de mano de su interpretación en el Palau de la Música por la Banda Municipal de Barcelona dirigida por el maestro Pich Santasusana.

En la quietud y placidez de la casa solariega, Elena se ocupa en los habituales quehaceres domésticos, pero esta placidez está ahora removida por un hecho inesperado. Un guerrero joven y arrogante ha pedido a Elena por esposa. El padre de la doncella accede, y el guerrero va a buscarla con la gallardía del hombre habituado al triunfo.  

Elena le sigue atemorizada; al llegar, el esposo, cumpliendo el rito de costumbre, la toma en sus brazos obligándola a penetrar en la casa simulando una lucha como si la raptase. Elena se encuentra en otra casa con iguales características que la que hasta ahora había sido suya. Vuelve la placidez melancólica de siempre, alterada solamente por los momentos amorosos que la concede el esposo, al cual ya no teme.

Aprovechamos la ocasión para hacer unas reflexiones sobre la música de carácter descriptivo. Si escuchamos la sardana comentada anteriormente sin tener ninguna referencia descriptiva nunca podremos adivinar su argumento. La música es un arte totalmente abstracto, nunca nos dice nada directamente. Consiste en una serie de vibraciones que puede despertar en nosotros una serie de sentimientos al escucharla.

La interpretación de lo que desea expresar es totalmente subjetiva. Depende de la persona que la escucha y del momento en que la desea interpretar. Sin poseer ninguna referencia visual ni explicación del compositor no nos dice nada. Somos nosotros los que le buscamos un sentido y podemos imaginarnos una historia.

Cuando el propio compositor agrega a la abstracta partitura unas notas sobre lo que desea reflejar, nosotros intentamos imaginarnos dicha historia, pero siempre en forma de una imagen sugerida. La misma música puede servir para reflejar otra historia totalmente distinta.

Lo que quiero aclarar mediante estas reflexiones es que la música descriptiva no existe, es fruto de nuestra imaginación.  Es absolutamente libre si no poseemos ninguna referencia o está determinada por el relato del compositor. Una sucesión de sonidos siempre será un motivo abstracto.

Para los que escribimos comentarios sobre la música descriptiva es de gran ayuda explicar una historia. Es la manera de humanizar unos motivos abstractos y nos permite fácilmente realizar observaciones. En el caso de obras de la llamada música pura, los comentarios se reducen a las anotaciones técnicas que nos obligar a utilizar un lenguaje difícilmente comprendido por los lectores sin formación musical.

Entre las primeras obras orquestales de Ricard Lamote de Grignon se encuentra el ballet escrito en 1928 "El Rusc" (La colmena), que se estrenó en el mes de marzo de 1929 en el Gran Teatro del Liceo, una comedia-ballet de Lola Anglada.

“Somnis" (Sueños) es un ballet infantil terminado el 12 de febrero de 1929 con la misma música que "El Rusc", pero ordenada de modo diferente. Realiza una transcripción para banda que se estrena el 26 de abril de 1934 con el nuevo título de "Vuit escenes de ballet" (Ocho escenas de ballet), siguiendo un argumento diferente realizado por Joan Llongueres sobre la fábula de Andersen. En 1937 Ricard Lamote de Grignon deja escrito el argumento, el perfil de los personajes y la dramaturgia que puede acompañar a esta obra, titulada definitivamente Somnis.

La primera escena, Preludi a punta de dia, representa según el compositor la siguiente acción. Un niño que duerme en su habitación. Aparece el genio de los Sueños que despliega su sombrilla encima del niño. La habitación se ilumina poco a poco de una suave claridad. De las flores que están en las macetas del balcón, salen niños y niñas que danzan y juegan alrededor del lecho.

La música actúa como el fondo de un relato cinematográfico, cuyas imágenes ponemos nosotros al escucharla interpretando cada escena. Pero si no queremos realizar esta interpretación somos libres de escuchar la música solo por el placer de oírla, pasando de todas las relaciones materiales. Es otro modo de escucha totalmente abstracto, solo por el placer que nos produce. Este tipo de audición no requiere comentarios.

La segunda escena, Complanta, teniendo en cuenta a partir de ahora todas las anteriores reflexiones, representa la siguiente escena. Una habitación de niña con una cunita. La niña y sus amiguitas, velan a la muñeca enferma. El geniecillo y el niño van a visitarlas.

La tercera escena, Diàleg, sin más comentarios intenta expresar lo siguiente. En la pared del fondo de la habitación de la niña, existe un antiguo retrato de un notario. Es el bisabuelo. De repente se anima, salta del marco, y con mucha ceremonia trata de convencer a los niños, de que la muñeca no está enferma.

La cuarta escena, Dansa antiga, continúa el relato. Seguidamente la habitación se transforma en un salón de época, con muchos mármoles y dorados; damas y caballeros con calzón corto y espadín. El bisabuelo evoca una recepción de sus tiempos y todos danzan una especie de pavana. Para ello emplea un tema popular catalán.

La quinta escena se titula, Nocturn i tempestat. El jardín del niño. Hace una bella noche. El niño y la niña, junto con el geniecillo y el bisabuelo, emprenden una excursión en carrito de papel arrastrado por un pajarito también de papel. 

Súbitamente, se cubre el cielo de nubes y grandes rachas de viento empujan una lluvia que lo inunda todo. Fuertes olas invaden la escena y para no sucumbir en el naufragio, el geniecillo transforma el carrito en una barca que navega con toda felicidad. La tempestad se calma. Se oye cantar un gallo. Clarea el día.

La música se adapta perfectamente al relato o también podríamos expresar lo contrario, el relato a la música.

La sexta escena, La jungla, añade exotismo al relato. Han llegado muy lejos. Están en la India, en plena jungla. Han perdido a su amiguita. Contemplan llenos de temor como un indio encanta una serpiente. A lo lejos pasa una caravana, en medio de la cual va la niña silenciosa. No lleva la muñeca. En dicha escena utiliza música con melismas orientales como corresponde a su descripción.

La séptima escena, Cançó trista, también titulada Canto de las avispas o Soledad. El niño está enfermo en su habitación. Añora al geniecillo, a la niña y al bisabuelo porque no van a verle. Sólo le acompañan los medicamentos amargos.

La octava escena, Dansa final, cierra el relato. La escena representa el Salón de la casa de muñecas. Un aire de fiesta se respira alrededor. Entra el niño que ya está bueno, y el geniecillo, los cuales vienen invitados a las bodas que van a celebrarse. Con gran alegría se encuentran con su amiguita. Todas las muñecas y muñecos mecánicos van y vienen, incansablemente entre los preparativos del festín que se aproxima. 

De repente entra el bisabuelo muy enfadado. Quiere interrumpir la fiesta, pero entre todos lo cogen y con gran rapidez vuelven a colocarlo en el cuadro de donde ha salido. Nuevamente se usan melodías tradicionales catalanas.

“Boires" (Nieblas) es una impresión sinfónica compuesta en 1929, que estrena la Orquestra Pau Casals en el mes de febrero de 1930 en el Palau de la Música Catalana y en 1935 también transcrita para banda, fue estrenada por la Banda Municipal en el mes de diciembre del mismo año.

Emplea una música reflexiva usando tres temas para reflejar diferentes estados anímicos. La inercia, la confianza en uno mismo y la verdad. Una música como indica su título de carácter nebuloso y que se mueve a través de espacios reducidos.

La “Suite a l'antiga" para orquesta de cuerda fue escrita en 1929 para la pequeña orquesta del Conservatori de Terrassa y a su director Joaquím Pecanins. Sigue el estilo de una sute barroca estando dividida en cuatro movimientos, alternando rápidos y lentos.

El primer movimiento, Gavota, una danza de ritmo binario de origen francés constituye la primera parte rápida de la suite. Está formada por dos secciones que se repiten.

El segundo movimiento, Sarabanda, consiste en una danza lenta de ritmo ternario. De origen popular fue elevada por Francia a la música culta. Pasó a formar parte de los bailes cortesanos.

El tercer movimiento, Minuet, es una danza de ritmo ternario procedente de Francia dividida en tres partes, un primer minueto, una parte central o trío y la repetición abreviada de la primera parte.

El cuarto movimiento, Giga, es una danza de origen barroco procedente de las islas británicas de ritmo alegre y saltarín. Dividida también en tres secciones con una parte central más melódica. El compositor da una versión personal de estas danzas escritas en el estilo antiguo.

Ricard Lamote de Grignon es nombrado director de la Orquestra Simfònica de Girona en 1930 y en 1932 director asistente de la Banda Municipal de Barcelona, cuyo padre Joan era el director desde el año 1914. Este hecho generó la envidia de alguno de sus compañeros.

El ballet "Un prat" fue estrenado el 29 de octubre de 1931 por la Orquestra Pau Casals. La música es de tipo descriptivo siguiendo las incidencias de una acción ideada por el propio compositor.

La escena final de la primera parte del ballet titulada Escena i dansa de l'esglai, se interpretó el 10 de febrero de 1963 por la Orquesta Municipal de Barcelona dirigida por Rafael Ferrer, en el concierto homenaje a Ricard Lamote de Grignon, subdirector de la orquesta recientemente fallecido.

La escena interpretada representa el encuentro entre la doncella y un gorila que intenta cautivarla. El compositor detalla la respiración agitada de la bestia y el deseo de huir de la doncella.

Por iniciativa de Manuel Blancafort se forma el Grup dels Vuit o Compositors Independents de Catalunya, algo parecido a lo realizado en Madrid por el Grupo de los Ocho. Estaba formado por Robert Gerhard, Agustí Grau, Joan Gibert Camins, Eduard Toldrà, Manuel Blancafort, Baltasar Samper, Frederic Mompou y Ricard Lamote de Grignon. Presentaron un único concierto conjunto el 25 de junio de 1931.

Ricard Lamote de Grignon, a la derecha, con R. Gerhard, A. Grau, J. Gibert i Camins, E. Toldrà, M. Blancafort y B. Samper

“Quatre petites pastorals" fue compuesta en el año 1934 para cuarteto de viento y quinteto de cuerda, revisada y estrenada en Girona, dirigida por el propio compositor en 1939, en su versión para orquesta de cámara, gana el Premi Enric Granados. Una obra de estilo neoclásico. Se da la circunstancia que nunca pudo cobrar su importe económico, pues el día señalado para efectuar el pago era el 26 de enero de 1939, el mismo día en que el ejército de Franco entraba en Barcelona.

La primera parte, Del record, tiene como protagonista al oboe. Con pocos instrumentos la orquesta de cámara logra la sonoridad de una orquesta sinfónica. Una página que expresa sentimientos de nostalgia. Un primer tema lírico se contrapone a otro de danza con un carácter rústico medieval.

La segunda parte, De la calma en el cim, tiene como protagonista a la flauta. Página idílica de delicada luminosidad, que presenta la amplitud de la visión en la cumbre de la montaña. La imagen de la soledad del pastor en un momento de calma es sugerido por la flauta.

La tercera parte, De la ingènua molinera, está protagonizada por el clarinete, que introduce el movimiento mediante un solo. Una ingenua página de música pastoral que se inspira en el carácter de una joven molinera.

La cuarta parte, Del galan caçador, nos presenta la trompa como elemento protagonista. Su voz robusta nos describe al cazador con diseños melódicos propios de las escenas de caza, el cual mediante amplias frases de carácter amoroso se prepara para la conquista de su amada.

"Preludis a l'amic absent" (Preludios al amigo ausente), compuestos en 1935 para piano es una de sus obras más profundas. Dedicados a su amigo Ventura Gassol, escritor y político nacionalista catalán, exilado en diversas ocasiones por motivos políticos.

El 19 de abril de 1936 se inaugura el XIV Festival de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea en Barcelona con la interpretación de una obra suya, "Joan de l'Ós" para banda, solistas y coro, que había terminado el 12 de mayo de 1933. La obra usa un texto de Josep María de Segarra.

"Facècia" (Variacions calidoscòpiques sobre un tema popular empordanès) es una obra sinfónica terminada el 15 de julio de 1936. Se estrenó en Barcelona el 12 de junio de 1938 en el Palau de la Música Catalana interpretada por la Orquesta Nacional de Conciertos dirigida por el propio compositor.

El título de la obra proviene de los primeros acordes del metal que desarrolla una melodía formada por las notas fa, la, do, mi, do sostenido, la que traducidas a la nomenclatura alemana se convierten en F, A, C, E, Cis, A. Eliminando la s nos queda FACECIA, el título de la obra.

La obra utiliza un tema popular de naturaleza ampurdanesa, realizando una serie de transformaciones y variaciones complejas, empleando métodos contrapuntísticos y lo que llama caleidoscópicos, en forma de reflexiones sobre imaginarios espejos. La penúltima variación consiste en un doble fugado del tema. En la coda las trompas en su registro agudo interpretan nuevamente las notas que dan título a la obra.

El “Divertimento para orquesta de jazz" terminado el 21 de diciembre de 1936, corresponde a la música para un ballet en cuatro tiempos breves para jazz sinfónico, que nunca llegó a estrenarse por motivo de la Guerra Civil. Con esta obra se demuestra la gran versatilidad que poseía como compositor, adaptándose a múltiples estilos.

El primer tiempo es de carácter rítmico empleando claros elementos de música de jazz, en un moderno estilo teniendo en cuenta la época de su escritura. Con ello se demuestra que la música en la época republicana se encontraba a nivel internacional.

El segundo tiempo toma un aspecto más melódico, con la intervención del piano y un tema al estilo de las producciones americanas del momento. Un tema brillante de vals contrasta con la melodía lírica.

El tercer tiempo se inicia con un solo de saxofón. Un tema en forma de marcha fúnebre con elementos de jazz nos presenta una inquietante escena de estilo cinematográfico. Unas llamadas del metal nos conducen a un motivo de carácter americano clásico. La marcha fúnebre se reemprende con su característico estilo.

El último tiempo es una página de trepidante ritmo. Un tema característico americano se presenta brillantemente, alternando frases melódicas con la incesante sección rítmica que nos invita a bailar.

La Legión Cóndor alemana a la órdenes de Franco bombardea Guernika el 26 de abril de 1937. Lamote de Grignon se suma a la protesta generada por dicha acción, poniendo música a un espectáculo político mediante la obra "Cartell simfònic", un poema sinfónico para banda, que contenía himnos republicanos y citas de La Internacional como homenaje a la Unión Soviética.

Se interpretó en Barcelona y en otros lugares de Catalunya, dentro de una serie de conciertos organizados por el Comité de Milicies Antifeixistes. Actualmente esta obra se ha perdido. Este fue uno de los hechos para que después de la victoria fascista del General Franco empezaran las depuraciones por motivos políticos.

El 26 de enero de 1939, las tropas nacionales comandadas por el general Yagüe entraron en la ciudad de Barcelona. De esta forma, la ciudad dejaba atrás casi tres años de dura guerra civil iniciando una etapa de larga y oscura dictadura. En el mismo mes la Banda Municipal de Barcelona interpretó en la Plaza de Catalunya, el centro de la ciudad, la primera misa de campaña celebrada en la ciudad.

En el mes de abril Ricard fue detenido, pasando cuarenta días en la cárcel, motivado por una denuncia anónima. Se supone de alguien que lo envidiaba por su cargo. Cuando la Banda Municipal es reconstruida en 1941 Ricard es destituido como subdirector, mientras que su padre Joan es obligado a jubilarse.

Ricard compone "Ofrena" en 1941 para piano, siendo orquestada al año siguiente. Una obra de indudable sabor español, como indica su subtítulo: Tres danzas españolas. De referencias andaluzas con ritmos de fandango y zapateado, siguiendo la línea de Falla o de Albéniz.

Más tarde marcha a Valencia, donde su padre había sido nombrado en 1943 director de la recientemente creada Orquesta Municipal, con el apoyo del alcalde valenciano, el Conde de Trénor. Allí Ricard obtendrá el cargo de subdirector de dicha orquesta.

“Nana" fue compuesta en 1942 al principio de su estancia en Valencia. Una breve obra de carácter nostálgico, que evoca los paisajes de su tierra natal. Para ello utiliza un tema lírico de raíces catalanas. Un segundo tema aparece en su parte central.

En el mes de mayo de 1944 termina en Valencia "Goya" (6 peces desagradables per a 10 solistes). Está inspirada en seis aguafuertes de Goya, que reflejan la miseria humana. Una serie de cuatros que no reflejan la belleza, algo que parecería ser el objetivo del arte. Pero también se puede hacer arte con la negación de la belleza. Lamote quiso expresar este sentimiento reflejado en los cuadros de Goya, por medio de la música.

El pesimismo que había experimentado en la prisión y el ambiente de Barcelona en los últimos días de la Guerra Civil se reflejan también en una obra estéticamente bella, que parte de una realidad pesimista y oscura.

La “Fantasía sobre motivos del maestro José Serrano" es una obra con un registro completamente diferente de las anteriores. Fue compuesta en 1944 y estrenada el 29 de julio del mismo año, interpretada por la Orquesta Municipal de Valencia dirigida por su padre Joan Lamote de Grignon. Tuvo lugar en un concierto de homenaje al maestro Serrano, fallecido tres años antes. Transcrita para banda sinfónica por Joan Alfonso Orfila (1916-1995).

Basada en populares motivos de zarzuela del maestro valenciano, entre ellos la famosa marcha mora de "Moros y cristianos", es posible que con esta obra quisiera aproximarse al público local. También su dedicatoria al Conde de Trénor era un agradecimiento de lo que había hecho por su padre.

Dividida en cuatro secciones, la primera utiliza el motivo de la escena de la tempestad de La infanta de los bucles de oro y continúa con la canción interna de Noche de Reyes. La segunda  se basa en un breve fragmento de Los leones de Castilla y la canción húngara de Alma de Dios.

La tercera está basada en temas de la zarzuela Moros y cristianos. En la cuarta aparece la famosa Marcha mora de Moros y cristianos, la parte más popular de la obra.

“Tres cants magiars" para orquesta de cámara fue compuesta en Valencia en 1948, cuando estaba a punto de regresar a Barcelona. Dividida en tres secciones muy breves, Tot s'oblida, página lírica expresando un sentimiento de añoranza, El comiat dotada de un mayor dramatismo y Trenca ja el teu arc, iniciada con una emotiva melodía por el violoncelo, se basa en temas populares húngaros. Música evocadora de lejanos paisajes teñida con un carácter de profunda nostalgia.

En 1948 Ricard Lamote de Grignon regresa a Barcelona pero sin poder recuperar su antiguo cargo de director de la Banda Municipal, se dedica a la composición y a la pedagogía musical.

"Enigmes" es una obra para recitador, coro y orquesta esbozada el 14 de diciembre de 1933. Terminada en el mes de septiembre de 1948. Recibió el Premi Ciutat de Barcelona del año 1951. El 2 de noviembre de 1952 la Orquesta Municipal de Barcelona bajo la dirección del propio compositor interpretó la obra sin los dos últimos movimientos, que habían sido suprimidos de la partitura cuando se presentó al concurso, debido a que las bases del premio no admitían obras con coros. Aunque los coros solo intervienen en la última parte se suprimió también la sexta al ser muy breve y no presentar un efecto concluyente.

La obra en su versión completa con coros fue estrenada el 10 de febrero de 1963 en el concierto homenaje a Ricard Lamote de Grignon recientemente fallecido, interpretado por la Orquesta Municipal de Barcelona bajo la dirección de Rafael Ferrer, con el recitador el sacerdote franciscano P. J. Gendrau Valls y las corales Capilla clásica Polifónica, Coral Sant Jordi, Chor Madrigal y la coral Antics escolans de Montserrat.

Está inspirada en el Apocalipsis último libro de la Biblia, escrito por el apóstol San Juan. Se hace eco del número cabalístico 7, fundamental del cristianismo. La obra está por ello dividida en siete partes y lleva el título Enigmes formado por siete letras, significando que su fuente de inspiración parte de algo insondable y sin respuesta aparente.

Al comienza de cada una de las partes un reducido grupo de instrumentos expone un tema interrogativo formado por siete notas, terminando con un suave acorde sobre el cual el recitador pronuncia los versículos, que seguidamente serán comentados por la orquesta.

La primera parte se titula Presència i paraula de Déu, la segunda L'estrella del matí, la tercera, El setial de Déu, la cuarta, Lamentació de l'Apóstol, la quinta, El sisé segell, la sexta, El silenci y la séptima Càntics de lloança.

Al no poder disponer de ninguna grabación de la obra nuestro comentario se basa en lo escrito en los programas de mano de sus interpretaciones. Se despliega el aparato orquestal, unas veces con impresionante violencia, en delicadísimas transparencias, o elevando una misteriosa melodía de las cuerdas graves, y otras para plasmar en sonoridades la impresión que aquellas palabras del Sagrado Escritor producen en el ánimo del músico.

Una composición inspirada en el canto gregoriano como explicó con sus palabras el propio compositor. El canto gregoriano me ha producido siempre una gran emoción por su grandiosa severidad y nobleza; realmente, es el lenguaje indicado para dirigirse a Dios. Cuando en el año 1933 tuve la idea de componer un vasto Poema basado en el Apocalipsis de San Juan, ya tuve intuición de que el canto gregoriano me daría el tono. 

Pero, cuando, en la última parte de la obra, interviene el coro en exaltada loa a Dios, me encontré con que el carácter de eternidad, nobleza e íntima alegría requerido, sólo lo podía hallar acercándome más a la melodía gregoriana.

La “Sinfonía Catalana" fue compuesta en 1950, estrenándose el 16 de julio del mismo año. Está dedicada al marqués de Lozoya, que era el Director General de Bellas Artes desde la finalización de la guerra, además de escritor y crítico musical.

Está orquestada para tres flautas, una doblando piccolo, tres oboes, dos clarinetes, tres fagots, cuatro trompas, tres trompetas, tres trombones, tuba, timbales, percusión, dos arpas, la segunda ad libitum, celesta y cuerda.

El primer movimiento, moderato, allegro, empieza con una introducción lenta de carácter solemne, un tema de coral expuesto por los trombones, antes de iniciar un allegro en forma sonata con un tema principal optimista y de sabor catalán recordando la música de la cobla.

El segundo tema está precedido por una marcha. Tiene forma lírica con cierto carácter pastoral, el olor de las hierbas mediterráneas, la farigola i el romaní (el tomillo y el romero). En la sección de desarrollo reaparece el tema de la introducción. La recapitulación repite los dos temas principales antes de terminar con una tranquila coda.

El segundo movimiento, molto adagio, es de naturaleza lírica, desarrollando un tema elegíaco con intervención de diversos solos de la madera. Música que sigue las líneas estéticas germánicas tan admiradas por la familia.

El tercer movimiento, prestísimo, corresponde al scherzo de la sinfonía. Nos presenta un tema de carácter rítmico en dos partes, que contrasta con la sección del trío de carácter lírico. Termina con la repetición del scherzo inicial, después de la introducción de un popular tema folclórico catalán.

El cuarto movimiento, allegro vivo, allegro maestoso, empieza mediante el desarrollo de un tema caballeresco, seguido por una típica danza catalana, con el clásico sonido del flabiol [1]. Utiliza variadas combinaciones contrapuntísticas. La sección final se inicia con un tema solemne, el del coral inicial, entonado por los metales, que nos conduce a una tranquila coda.

Una sinfonía de estilo conservador siguiendo el romanticismo alemán al que añade típicas melodías y ritmos de origen catalán.

Entre su música para orquesta de cámara también se encuentran páginas como “Tres peces breus" cuyas secciones tienen los títulos de Neu, que nos muestra una atmósfera tranquila y fría, Nocturn con un carácter más soñador y finalmente Vals delicada página rítmica. Tres miniaturas cuyo carácter está fielmente descrito por sus títulos.

“Lent expressiu" para orquesta de cuerda fue compuesta por motivos pedagógicos. Un tema de carácter lírico se va expandiendo a lo largo de la breve obra.

Robert Lamote de Grignon compuso la música de varias bandas sonoras. El "Concierto Mágico para piano y orquesta" fue escrito en 1952 como banda sonora de la película del mismo título de R. J. Salvia.

“Monocromies" estrenada en 1956 bajo la dirección de Rafael Ferrrer, es una breve obra para orquesta de cuerda dividida en tres movimientos. El primero, allegro cantabile, de tranquila sencillez, el segundo, lento de carácter meditativo y el tercero, allegro vivace, molto ritmic, con un primer tema rítmico agitado que alterna con un segundo de carácter melódico con reminiscencias de música catalana.

Con las “Tres sonates del Pare Antoni Soler" muestra una nueva vez su admiración por el barroco. En el mes de noviembre de 1949 termina la transcripción para orquesta de las páginas escritas por Antoni Soler (1729-1783) para clavecín, mediante un brillante ejercicio de orquestación. Fueron estrenadas el 24 de marzo de 1957 en el Palau de la Música Catalana, interpretadas por la Orquesta Municipal de Barcelona dirigida por el propio compositor.

Ricardo Lamote de Grignon al frente de la Orquesta Municipal de Barcelona las pudo interpretar por última vez el 19 de marzo de 1961, cuando tuvo que relevar al maestro Toldrá que estaba enfermo.

La primera pertenece a la sonata Nº 42, Allegro giocoso, en sol menor, de la que realizó un espectacular ejercicio de orquestación, poniendo en relieve las hermosas modulaciones de la obra.

La segunda dedicada a la sonata Nº 24, Allegretto cantabile, en re mayor, posee un carácter más calmado demostrando que la buena música no tiene época, pudiendo adaptarse a cualquier circunstancia. Su delicada orquestación nos lo muestra.

La tercera corresponde a la sonata Nº 84, Allegro con garbo, en re mayor, mostrando la parte más radiante y conocida de la obra. Un tema fuertemente rítmico es desarrollado brillantemente.

El “Tríptico de la piel de toro" para piano y orquesta, es una de las últimas obras de Ricard Lamote de Grignon. Compuesto entre 1956 y 1958 lo estrenó el propio compositor el 16 de octubre de 1959, en el primer concierto de otoño de la Orquesta Municipal de Barcelona, con el pianista valenciano Leopoldo Querol como solista. Un concierto con claras influencias del nacionalismo expresado por Manuel de Falla.

El primer movimiento, lentamente, allegro moderato, es introducido por los violoncelos y luego continuado por la cuerda, que da paso al piano continuando el ambiente lírico. El movimiento se anima al aparecer el allegro. Numerosos arabescos crean un clima evocador del ambiente hispánico. Termina mediante una tranquila coda.

El segundo movimiento, adagio, es introducido por las notas tranquilas del fagot al que sigue la orquesta. El piano acompañado por la orquesta sigue un discurso melódico pausado, que progresa de un modo incierto mediante frases de aire hispánico.

El tercer movimiento, moderato molto ritmico, allegro vivace, se inicia mediante la entrada de los violoncelos, en un movimiento claramente influido por el estilo de Falla de las Noches en los jardines de España. El piano entra mediante motivos rítmicos de carácter andaluz. La sección central tiene un carácter más tranquilo. La parte final recupera parcialmente la fuerza rítmica. El concierto termina mediante una brillante coda.

"La cabeza del dragón" es una ópera cómica sobre textos de Ramón María del Valle Inclán iniciada en 1939 y terminada en 1947. Se estrenó en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona el 17 de noviembre de 1960, siendo retransmitida por la Radio y Televisión Española. Recuerdo haber escuchado la obra a través de la radio durante mi juventud, pero con el tiempo pasado he olvidado totalmente mis impresiones.

Actualmente no se encuentra disponible ninguna grabación de la misma ni tan siquiera en los archivos de la RTVE. Una afirmación recurrente a lo largo del estudio de la música catalana y española en general.

En 1957 Lamote de Grignon ocupa la subdirección de la Orquesta Municipal de Barcelona, puesto que mantendrá hasta su muerte el 5 de febrero de 1962 en Barcelona. La orquesta se había presentado al público el 31 de marzo de 1944, organizada y dirigida por su gran amigo Eduard Toldrà, que poco tiempo le sobrevivirá, pues murió el 31 de mayo de 1962.

Estos años son de gran trascendencia para quién escribe estas líneas. Mi afición musical nace a finales de la década de los años 1950, primero escuchando obras a través de la radio y luego asistiendo a los conciertos de la Banda Municipal de Barcelona. Recuerdo aquellos días de Semana Santa durante los cuales el régimen franquista solo permitía realizar emisiones de música clásica, debido a una férrea dictadura religiosa. Pero para mí era un deleite poder escuchar aquella música. Recuerdo la retransmisión del Festival de Música Religiosa de Cuenca un certamen de música clásica, que a partir de 1962 tiene lugar cada Semana Santa en la ciudad de Cuenca.

Seguidamente damos una serie de datos sobre la formación de la Orquesta de la Ciudad de Barcelona. La Banda Municipal de Barcelona es una de las agrupaciones musicales más antiguas de la ciudad. Fundada en 1886 su primer director había sido Josep Rodoreda. Joan Lamote de Grignón asumió el cargo de su dirección en 1914, elevándola a un gran nivel artístico, hasta que el 29 de enero de 1939, el gobierno de Franco, vencedor de la Guerra Civil, empezó la depuración de los miembros de la Banda Municipal. Sus directores fueron cesados como anteriormente se ha contado.

Después de los primeros años grises de la posguerra, con una absoluta falta de recursos, la Banda Municipal sobrevivió, hasta que en el mes de junio de 1943 el Ayuntamiento de Barcelona empezó un proceso de conversión de la Banda Municipal en Orquesta Municipal de Barcelona.

Esta Orquesta actualmente es la Orquestra Simfònica de Barcelona i Nacional de Catalunya. Pero la Banda Municipal no desapareció, siendo uno de sus directores el propio Ricard Lamote de Grignon entre 1955 y 1957, cuando fue sustituido por Joan Pich i Santasusana, que fue su director entre 1957 y 1967.

Mi afición por la música clásica nació escuchando a esta Banda Municipal de Barcelona dirigida por Joan Pich i Santasusana, durante la serie de conciertos que ofrecían a precios populares. Actuaban en espacios públicos al aire libre y también en temporadas regulares en el Palau de la Música durante las mañanas de los domingos.

De este modo viví los conciertos en aquellos primeros años de la década de 1960. Estas audiciones me llevaron a escuchar las audiciones populares que efectuaba la Orquesta Municipal de Barcelona, alternando con los de la Banda las mañanas de los domingos. Tuve la suerte de asistir a los últimos conciertos dirigidos por Eduardo Toldrá y por el compositor analizado, Ricard Lamote de Grignon.

Mi afición empezaba y al poco tiempo morían ambos maestros. Siempre recordaré aquellos conciertos, cuya entrada valía 5 pesetas de la época, con unos músicos que eran modestos funcionarios con muy buena voluntad, pero sus debilidades eran suplidas por aquellos grandes maestros. Quizás si no hubiera sido por ellos hoy no estaría redactando estas líneas.

Terminando con Ricard Lamote de Grignon podemos decir que su estilo es ecléctico, tanto podía escribir una sardana como un intenso poema sinfónico. Música de carácter trágico en un estilo modernista o música más ligera basada en el folclore catalán.

El propio compositor declaró en su madurez, no me clasifico en una tendencia musical determinada. Si lo considero necesario soy extremadamente conservador: otras veces, modernista. He procurado cultivar la máxima diversidad de estilos para enriquecer mi vocabulario y por tanto para poder expresarme en cualquier gama del lenguaje musical.

[1] El flabiol es un instrumento musical de madera, de la familia de las flautas de pico, parecido a las de tres agujeros. Es de tamaño pequeño y se toca con una sola mano, la izquierda.